Tiene la palabra

Derivaciones del caso Gilson Madruga

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Al señor jefe del Suplemento Deportivo «Goles»

Sr. Hebert Rodríguez Diago

Por medio de la presente, quiero comunicarle que estoy en total desacuerdo con las publicaciones de este suplemento, con respecto a la muerte de Gilson Madruga de Frontera Rivera.

El lunes 2/10 el señor Martín Correa pone como titular: «Debido a la situación económica y falta de pagos se suicidó Gilson Madruga». Es sabido que la institución (como muchas) adeuda varios meses de sueldo, pero eso no es motivo suficiente como para asegurar que el jugador se suicidó por ese hecho, y menos aún sin tener pruebas de ello pues el señor Correa expresa en la nota que «el jugador no dejó ninguna carta».

También el martes 3/10 en la columna del Picaflor se hace mención a este hecho. Se está responsabilizando a la institución y por consiguiente a sus dirigentes de una muerte y eso es grave. A mi entender, antes de publicar algo de esta magnitud el periodista debe tener pruebas suficientes, cosa que no sucedió así. Si todas las personas actuaran según este criterio el 80% de los futbolistas de Uruguay se quitarían la vida…

Saluda atentamente,

Gabriela

C.I: 2.613.108-5

Desde Miami: a los uruguayos que emigran

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Nuestro país se encuentra en uno de sus peores momentos de la historia. No hay trabajo y nos echan de nuestra tierra. No hay voluntad de solucionar el tema trabajo.

Los grandes capitales no vienen a Uruguay. Eramos tres millones trescientos y hoy no sé a cuánto llegamos. Tenemos trabajos mal pagos y no seguros en mi país que extraño y quiero como a mi hijo y a mi mujer.

Quiero explicar cómo vivimos en el Primer Mundo: no es oro todo lo que reluce. Uruguayos y argentinos soñamos todos los días con lo nuestro, con volver y estar bien en nuestra tierra, con nuestras costumbre, los amigos, el club de fútbol.

Nos pasamos añorando todo, hasta la alimentación que acá es toda artificial. Estamos trabajando en forma ilegal: no pagan el jornal adecuado; no hay seguro de salud; no hay indemnización por despido. Lo único positivo es que no hay límite de edad, como en Uruguay: «Hasta 30 años, con experiencia, etcétera». Pero el trabajo es por temporada: de mediados de setiembre hasta marzo, y luego, recesión laboral.

Como estudié algo de periodismo, indagué el transporte. El boleto cuesta entre 18 y 25 pesos; los domingos los jubilados y menores de 10 años no pagan; el chofer cobrador gana U$S 4.500.

Estos datos me interesa que sirvan para los uruguayos que emigran, para que vean que no es fácil. Estamos despoblando el suelo nuestro sin luchar. Hay que presionar a los políticos, a las empresas, a la prensa. No podemos depender tanto de Argentina y Brasil, que cuando estornudan, nosotros nos refriamos. Tiene que haber sueldos dignos para no obligarnos a irnos a un país de costumbres muy distintas.

En lo personal nunca pensé en emigrar; siempre soñé que los uruguayos que están por el planeta vengan al terruño, tan lindo, tan natural. Deseo fervientemente que el país se recupere y que este mal sueño pase lo antes posible.

Sepa, doctor Fasano, que admiro su forma de hacer periodismo. Siempre, desde Extra, De Frente, Ya, etc. siempre fui un incondicional de sus periódicos tan esclarecedores de la realidad nacional. Tengo su libro «Paren las rotativas».

Gracias por eso y por poder expresarme con desprolijidad y nervios escribiendo esto a las 11 de la noche y con 48 grados de calor.

Pido –ruego– no se vayan para exigir trabajo en nuestro país.

Quedando a sus gratas órdenes, lo saluda

El Turco

Carta abierta al diputado Julio Lara

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Por la presente me dirijo a Ud. a los efectos de presentar mi disconformidad ante los dichos que Ud. manifestó en Canal 4, donde hacía referencia a que tendrían que dejar trabajar tranquilo, por un lapso de 8 meses, al señor Intendente. En realidad, y Ud. lo sabe, hace ya 11 años que «administra» la comuna municipal; tal vez no lo recuerde pero yo sí y le voy a refrescar la memoria. Hace un tiempo Ud. junto a mi persona en el balneario de la Floresta en el campamento de Adeom, Canelones, manifestó que era una falta de respeto que el señor Hackenbruch no atendiera a los representantes de los trabajadores y allí estaban correligionarios suyos despedidos por el intendente, y nosotros nos preocupamos por ellos y lo manifestamos en todo el departamento y Ud. ¿lo recuerda? que pese a nuestro esfuerzo hoy siguen sin fuente de trabajo, no quiero pensar que no lo recuerda, o acaso Ud. estaba en el campamento de paseo o realizando campaña electoral.

Me gustaría saber a qué se debe el cambio rotundo que Ud. tuvo, acaso se debe a que es copartícipe de las actitudes y decisiones del intendente. A mí, en lo personal, no me queda duda de que es así, pero sería una buena actitud de su parte que se manifestara al respecto hacia la masa de votantes que tiene y de esta forma no serían rehenes de esta política que Ud. comparte y defiende a costa de los trabajadores que, más allá de los colores políticos, son padres de familia como Ud.

Con respecto a los miles de pozos que hay en todo el departamento, principalmente en la Costa de Oro, no culpe al mal tiempo o, ¿acaso hace 15 años que llueve? No será que no hay voluntad política de solucionarlo, porque yo recuerdo que en su campaña electoral Ud. manifestaba dar soluciones inmediatas al tema, y al no salir electo ha cambiado sus referentes apoyando a quien cuestionaba y quitándole el apoyo a quienes creyeron en su persona.

Se despide de Ud. un trabajador y vecino del departamento.

W. Gramajo

C.I. 3.245.704-1

Vendedores callejeros rechazan cobro de tributos y piden planes para la creación de fuentes de trabajo

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Señores legisladores: A vuestra consideración se encuentra el proyecto de ley del Presupuesto nacional. En él se incluye un apartado sobre la «actividad comercial en la vía pública» que comprende los artículos 348 al 359.

En la actualidad, yo ya no soy obrero en una fábrica, no trabajo en el campo, ni soy empleado en una empresa privada o pública, tengo entre 18 y 75 años, soy tan uruguayo como Ud., vivo en todos y cada uno de los departamentos de este país y hoy me encuentro con que lo que hago todos los días para poder vivir, mi «actividad comercial en la vía pública», ha merecido la atención del Poder Ejecutivo que me brinda la posibilidad de ingresar en un plano de igualdad con otras empresas al registro de comerciantes, y se me permite optar por aportar un tributo único que me genere derechos jubilatorios por un sueldo mínimo nacional.

Señor legislador yo no pude optar en su momento. Si tengo mi actividad comercial en la vía pública es porque yo no tuve otra alternativa.

Sería bueno que ustedes en el Presupuesto nacional en vez de tener que aprobar si me cobra por estar en la calle, tuviera para aprobar planes de inversión que me permitieran optar por reinsertarme en el mercado laboral viviendo decentemente.

Señor legislador yo no puedo optar ahora por un tributo que me deja fuera si soy jubilado de industria y comercio, que me deja fuera si mis «ingresos en el ejercicio superan el límite establecido», me deja fuera si a algún inspector de
la DGI le parece que lo superan, me deja fuera si mi familia consta de más de dos personas y todos nos ayudamos en realizar la actividad comercial en la vía pública», otra vez no tengo alternativa.

Yo no soy, ni podré ser, un «titular de empresa unipersonal que desarrolla actividad en la vía pública que genera contribuciones de seguridad social e impuestos nacionales vigentes, porque yo sólo soy un uruguayo que sale a vender a la calle porque no tiene otra alternativa y la Intendencia de mi departamento me da la oportunidad de ocupar un espacio, pero no me deja vender cualquier tipo de mercadería, y me limita los horarios y me limita los lugares, y yo no soy dueño de un negocio que se puede comprar y vender, y desarrollo mi actividad al aire libre, dependiendo de las inclemencias del tiempo.

Lo que yo gano es para ayudar a mantener una familia que no puede estar inserta en el sistema laboral, ¿de ese ingreso tendré que destinar un aporte como empresa para pagar un tributo por no tener empleo? ¿y si no lo hago como empresa unipersonal, me sacarán lo único que tengo?

Señor legislador, en sus manos está la decisión, pero antes de tomarla yo le solicito que tenga en cuenta la opinión de todos los «yo» que firmamos esta carta que agrupados en el Plenario Nacional de la Venta Callejera tenemos propuestas alternativas y que no estamos dispuestos a desaparecer.

–Plenario Intersectorial de la Venta Callejera

del Uruguay (PIVCU)

–Sindicato de Permisarios

–Comisión de Vendedores de 8 de Octubre

Construyamos la otra verdad

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Notamos con creciente preocupación, cómo el debate de muchos «intelectuales con voluntad popular», parte de premisas de análisis totalmente ajenos a nosotros mismos. Si las tesis de partida son las mismas que las de los defensores y promotores de esta verdad creemos que nuestras conclusiones serán necesariamente equivocadas o, aquí el riesgo, abandonaremos definitivamente desde el ámbito intelectual a los sectores populares.

Creemos que las clases dominantes a nivel mundial y local, aplican el mejor proyecto político, económico, filosófico y cultural que sus propios intereses permiten.

Aquí no hay equivocados, en todo caso se equivocan aquellos que pretenden, desde un punto de vista humano, enmendarle la plana al capital. No es nuestra intención cuestionar éticamente a los promotores del capitalismo con rostro humano, creemos sin embargo que es un sofisma pretender humanizar aquello, que por definición, a la fecha ya es anantropológico. Hasta el darwinismo social vigente es una pobre teoría a posteriori para justificar consecuencias.

La alternativa es intentar pensar el mundo a partir del mundo y no de las noticias del mundo. Valga dichoso juego de palabras para intentar cambiar los ejes en la construcción de una ciencia económica, una ética política, una libertad cultural y una incertidumbre filosófica, planteadas todas, desde el mundo de la mayoría, el que democráticamente existe, el de todos los segregados que hoy no tienen acceso a Internet o al dinero electrónico; muy por el contrario el mundo de todos aquellos que nacen sin oportunidad alguna de integrarse en el mundo de los integrados.

Algunos dirán que lo anterior es un simplismo propio de concepciones arcaicas que ya fracasaron a nivel mundial. Aseveramos que la única concepción que fracasó definitivamente a todo nivel es la del capital. Qué lejos están Fukuyama, Soros, Toffler, Rifkin o Castañeda de la libertad, la igualdad y la fraternidad. El fin de la historia son las pompas fúnebres de este capitalismo monopolista, hoy llamado neoliberal, padre de una globalización que destruye a todo el planeta en sus mares, sus bosques y su aire, persiguiendo con una saña barbárica al resto de los seres que somos hijos de Gaia. Es imprescindible entonces una nueva ética para liberar al pensamiento de las verdades absolutas que hoy acompañan nuestro vivir. Busquemos cual Galileo, la verdad que nos da la vida, rompamos el oscuro cascarón del dogma de las siglas y estadísticas que nadie puede entender y que todos sufrimos.

Destruyamos el antivalor de la competencia, de la segregación, del absoluto. Construyamos una filosofía agregadora, solidaria, democrática; no abandonemos la posibilidad de ser una especie digna en este universo maravilloso.

Gerardo Forino

Militante del PVP-FA

Accidentes de tránsito: muertos, heridos y discapacitados

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Los accidentes de tránsito causan por año aproximadamente 600 muertos y 18 mil heridos de los cuales seis mil quedan discapacitados. A este trágico panorama debe agregarse el costo de unos 920 millones de dólares.

En este contexto, es importante recordar que en 1995 se promulgó la Ley 16.585 que establece la creación de la Comisión Nacional de Prevención de Accidentes de Tránsito, que funcionaría en el MTOP.

Sin embargo, la labor desarrollada por esta comisión ha sido absolutamente ineficaz en cuanto a preservar la salud y la seguridad pública en las vías de tránsito de todo el territorio nacional.

Cinco conocidos y prestigiosos médicos compatriotas elaboraron un informe –Trauma en el Uruguay– que pretende ser una propuesta de solución al problema. El informe llegó a manos de las autoridades competentes.

Es inexplicable pues, la ausencia real de soluciones, no obstante el aumento progresivo de estos hechos desgraciados. La pregunta surge sola: ¿incapacidad política o insensibilidad humana?

Creemos que el ministro de Transporte ya debe saber que no es suficiente lanzar una nueva y más agresiva campaña publicitaria. Ya hemos asistido a varias sin obtener resultados.

No creemos que esto mitigue el dolor del ciudadano y su familia que en el correr de un año perdió a su hijo y a su esposa en el mismo lugar de la Avenida Giannattasio.

Más bien creemos que si realmente existiera sensibilidad y solidaridad en quienes tienen la responsabilidad, asistiríamos a una señal concreta en la Ley de Urgencia, en el Presupuesto o en el mensaje complementario, que marcara la intencionalidad de cambio al respecto de este nuevo gobierno colorado que repite sus ministros. Y bueno sería que el Congreso de Intendentes también tratara el tema.

Esos millones de dólares que hoy no pueden devolvernos la vida de tantos compatriotas jóvenes podrían generar fuentes de trabajo que den empleo a tantos uruguayos que tanta falta le hacen al país y que llevan sus energías y sus ganas de gastarlas en el extranjero.

Ojalá este tema sea principalísimo no sólo del debate político sino de toda la sociedad y no continuemos malgastando nuestro tiempo y el de nuestros hijos –los que no tienen acceso a «contratos de obra»– en la discusión de aquellos con los cuales sólo se obtienen réditos electorales.

Por favor, reaccionemos.

Coronel Luis Agosto

Don Grajales y los 30 denarios

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

No hay peor ciego que el que no quiere ver … excepción hecha del que esté distraído por los treinta denarios. El señor Grajales obtuvo en vuestro diario lo que cientos de miles de uruguayos no conseguimos en otros medios escritos o televisivos, todos laderos del poder de turno.

Creo que no debemos abusar más de su pluralidad, su tolerancia y su generosidad, don Federico. El señor Grajales, a la vez que le agradece, le endilga a usted y al diario po
sturas partidistas e ideológicas.

Don Grajales insiste en demostrarnos que lo que natura non da, Salamanca non presta. Hubiera preferido una reacción más racional de su parte, defendiendo instintivamente su evidente concusión de intereses económicos y quizá políticos. Pareciera que Grajales maneja muy burdamente las viejas prácticas goebbelianas de ensuciar la cancha, tergiversar las cosas, confundiendo a los mayores y consuetudinarios parásitos detrás de los pocos e inocentes becarios con pequeños sueldos.

A no confundir. Las víctimas somos nosotros, colega; el resto de la sociedad trabajadora, productiva y contribuyente. Los que nos gobiernan desde hace varias décadas son los victimarios. Ellos y sus privilegiados cómplices, los elegidos a dedo, los que miran para el costado y, distraídos por sus treinta denarios, gozan de sus suculentos beneficios. Y no los deje escudarse detrás de los becarios, Don Grajales.

Lea bien, don Grajales, y no sólo lo que le convenga o desee; usted me acusó de agravios que yo no le hice a usted ni directa ni indirectamente. Ahora, si usted insiste en recoger y asumir cosas que yo no le dirigí a usted, bueno, corre por su cuenta. Lea bien Grajales: yo felicité a don Federico por su estoica lucha a favor de la verdad y la justicia en contra de esos bárbaros antisociales e intolerantes; en contra de esos parásitos corruptos vendepatrias que han aniquilado nuestra patria y la sociedad. ¿Por qué insiste en vestirse con esos sayos que nadie le tiró, don Grajales? ¿Será un acto fallido? ¿Tendrá cola de paja que se sintió aludido?

Y si el ingeniero Grajales quiere seguir lanzándome sus diatribas de la guerra fría, sus sofismas y dobles discursos, que sea sólo a mí, sin afectar el estómago ni la salud mental de los lectores.

Gerardo Gordano

Ingeniero ayudante de peón

El olvido de los indígenas en la evocación del prócer

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Antropóloga francesa, estudiosa del pasado indígena de su país, presenté hace unos años en la Universidad de la Sorbona, en París, una tesis de Doctorado sobre el tema: «El Indio en la Banda Oriental en el siglo XIX» razón por la cual seguí con sumo interés el desarrollo de la marcha del Regreso para el 150º aniversario del fallecimiento del general José Gervasio Artigas.

Si bien me pareció una excelente y emocionante evocación de la trayectoria del Prócer, sin embargo, para mí como antropóloga, quedó incompleta.

En los actos oficiales del día 23 de setiembre se exaltó al paisanaje que acompañó a J.G. Artigas en la «Redota», el gauchaje que luchó a su lado para defender la patria, la fidelidad del negro Ansina que compartió sus años de exilio en el Paraguay, el perro cimarrón, último recurso del Prócer para seguir peleando por la libertad.

Pero quedó en el olvido la participación y actuación del indígena (Charrúa-Guaraní) en las guerras de Independencia. Ninguna referencia oficial para aquellos guerreros que, eso sí, le quedaron fieles en el abandono general y derramaron su sangre por la tierra que, otrora, fue de ellos.

Me llamó poderosamente la atención la ausencia del escudo artiguista de la Provincia Oriental, símbolo de la Patria multiracial soñada por el Prócer.

¿No merecían aquellos indígenas el reconocimiento póstumo y el agradecimiento del pueblo oriental en cuyas venas corre todavía sangre indígena?

Le saluda atentamente,

A. Houot

C.I: 751.294.145.664

(francesa)

«Acuérdese de los que estamos vivos»

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Muy loable señor Presidente su idea de recordar el fallecimiento de nuestro querido prócer, pero aún más loable sería que usted se acordara de los que estamos vivos, que tenemos, mucho heroísmo y que tenemos que luchar por la vida para vivir con un magro sueldo que no nos da ni para lo más imprescindible: vestir, calzar, mandarlos al colegio y dar de comer a nuestros hijos. Ellos no saben que no da el dinero, que no hay para la merienda de la escuela, que no saben los esfuerzos que tenemos que hacer, empeñándonos en préstamos con interés muy honerosos, que no tenemos ni siquiera para llevarlos un domingo al zoológico, que es lo más barato (por ahora); que llega un cumpleaños y no se puede ni comprar un refresco, o hacerles una torta. Nosotros también somos héroes de los cuales nunca se escribirá una historia.

Héroes silenciosos

871-417-0

¿Y la Embajada en Buenos Aires, para cuándo?

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Hace muchos años que cuando se habla de hacer economías en Uruguay, hoy por hoy tan necesarias, se menciona al servicio exterior, con residencias diplomáticas suntuosas por demás en algunos países, lo mismo que funcionarios, incluso en naciones con las que los vínculos comerciales son prácticamente nulos. Paralelamente el señor Presidente les pide a nuestros productores agropecuarios e industriales, que vayan a golpear las puertas de las embajadas extranjeras en Uruguay, encarando la exportación que cientos de diplomáticos «al cuete» diseminados por el mundo, son incapaces de concretar, pese a cobrar suculentos sueldos.

De cuando en cuando, tratando de «aquietar las aguas», se habla de supresión de algunos cargos o de venta de dependencias consulares, recurriendo a residencias más modestas y menos onerosas. Como recientemente se mencionara la de la ciudad de Londres.

El «bla, bla, bla» a nivel de Relaciones Exteriores, no sigue pasando de eso. Mientras muchos se preguntan qué hacemos a menos de una hora de avión, con una Embajada de 14 (catorce) pisos en Buenos Aires, ubicada en Ayacucho y Las Heras, cuya inmensidad y lujo para nada se justifican, menos aún cuando nos enteramos por la prensa, que ni siquiera el mismísimo actual embajador, Dr. Alberto Volonté, vive en ella.

Su suntuosidad es tal, que muchos uruguayos que concurren a hacer algún trámite, quedan francamente sorprendidos. Pisos para agregados civiles, pisos para agregados militares, salón de fiestas con lujosos tapices y cuadros y hasta un pent-house para el portero, digno de un bacán de primera.

¿Pecisamos una Embajada de 14 pisos en Argentina? Indudablemente: ¡No! Pero la seguimos teniendo, mientras se habla de «hacer economías». Sinceramente, propio de un gobierno «divertido».

Mauricio Bejdikian C.I: 1.030.455-4

¡Echele un jarro de agua al Picaflor!

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Quiero opinar sobre su página de deportes dedicada al fútbol. En primer lugar yo, como hincha de fútbol y fanático de la Selección uruguaya, no puedo entender como usted en un diario tan prestigioso, y serio, pueda tener un periodista de las características del Picaflor, que permanentemente está fustigando y atacando a la Selección uruguaya, a nuestra Selección. Veo con muy mal gusto las opiniones que aplica a dirigentes de la AUF, Tenfield, Paco Casal, Passarella, la Selección uruguaya, el Colegio de Arbitros y todo lo referente al fútbol de nuestro país, y este joven «impetuoso», se equivoca, en su manera de pensar, aunque él crea que está en el camino correcto. Critica la aclimatación en la altura, vamos terceros y también sigue despotricando contra la Selección, critica al Centro de Alto Rendimiento de la AUF,
que es un orgullo para los uruguayos, y va a quedar como patrimonio de la AUF. Critica al presidente de la AUF calificándolo como «el petiso» o «el trapecista»; critica a Nelson Spillman cuando escribió que «es el jardinero de Paco Casal». Critica también la reforma de la AUF que es una obra que va a quedar para nuestro fútbol y para los próximos dirigentes, publicando fotos irónicas de un balde, los asientos nuevos del Estadio Centenario, a los «muchachos» de la calle Divina Comedia, la seguridad en los estadios, etc. En su diario se ha dicho siempre la verdad, sin pelos en la lengua, pero siempre con respeto. De Passarella tuvo varias notas infelices, pero la peor fue en una oportunidad en que a página entera lo trató de «estafador» por un comercio (restaurante) que tenía en Buenos Aires, y dando vuelta la página, aclaraba que no era así. Los muchachos de La Comercial le hacemos llegar esta inquietud pues estamos cansados de leer tanta pálida. Esa página de deportes ya no es la misma de antes. Confiamos en Ud en que va a cambiar. Si realmente Ud cree en la democracia, que estoy seguro que sí, le agradezco publique esta nota.

Jorge López Alfaro

C.I: 845.664-0

«¿Se cree libre de culpa?»

Señor director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Como el C/A Otero, prefecto general naval, se ha quedado tan tranquilo, no ha dado ni muestras de renuncia, después de la tragedia del «Valiente». Es el jefe directo del apostadero Naval de la Paloma, y quien debió realizar el rescate y así evitar todas las muertes.

¿Este señor es invulnerable? ¿Se cree libre de culpa? El comandante en jefe V/A Pasos presentó su renuncia y el señor presidente Batlle no la aceptó. Pero tuvo la hombría y la conciencia de hacerlo.

El almirante Lecumberry fue castigado y éste, ¿por qué no? Los familiares de las víctimas del «Valiente» esperan su justo castigo.

Los muertos del «Valiente»

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