Pacto de silencio
Una reunión clave se desarrolló ayer en el Ministerio de Salud Pública, entre las autoridades de la Secretaría de Estado y las sociedades de Neonatología y Pediatría Intensiva. Al mismo encuentro, con el apoyo de las Sociedades Anestésico Quirúrgicas, asistió la Sociedad de Anestesiología del Uruguay, profesionales que suspendieron desde hace 14 días las intervenciones no urgentes.
Mientras la reunión se realizaba con el subsecretario de Salud Pública, Luis Fraschini, el ministro Horacio Fernández Ameglio se retiró de la sede de la Secretaría de Estado. «Tenía otra reunión», confiaron a LA REPUBLICA fuentes ministeriales. En el marco de un paro de 72 horas de funcionarios médicos y no médicos del subsector público, que se extenderá hasta la próxima jornada, los profesionales contratados por las comisiones de apoyo procuraron destrabar el conflicto.
Pese a que ambas partes acordaron absoluta reserva en torno a la marcha de las tratativas, fuentes consultadas por LA REPUBLICA coincidieron en destacar que, por el momento, lo único positivo es que se está negociando, lo que permite inferir que no se han registrado progresos.
En la presente jornada se registrará un nuevo encuentro entre las partes, donde se seguirá profundizando en torno a las raíces del diferendo con el propósito de avanzar hacia eventuales entendimientos.
La génesis del enfrentamiento entre el MSP y los especialistas y licenciadas en enfermería, se origina en la reestructura ejecutada luego de un decreto emitido por la administración actual. Mientras el decreto de 1998, bajo la administración del ex ministro Raúl Bustos, establecía una relación de dependencia entre los funcionarios y el MSP, una normativa emitida en abril pasado revocó la decisión de la administración anterior encabezada por los colorados foristas.
Con el decreto actual, se pasa a los trabajadores a la situación de personal contratado, que deben facturar para cobrar por sus servicios, perdiendo sus derechos laborales. En cuanto a las rebajas salariales que padecerán los trabajadores, los mismos oscilan entre un 5% y un 15%, según los montos salariales.
El Banco de Previsión Social, por su parte, mediante el gerente de su área jurídica, Héctor Olmos Clérico, desacreditó la resolución del MSP a través de un documento al que accedió LA REPUBLICA, que fue publicado el sábado pasado. En el informe elevado a las autoridades del BPS, Olmos Clérico preguntó: «¿Quién puede sostener que quienes trabajan en un hospital en la atención de enfermos en forma habitual y profesional en muchos casos, pueda no estar sometido a la subordinación del director del establecimiento?». El profesional advierte, más adelante,que «la comisión de apoyo era simplemente una contratante que actuaba porque el presupuesto del MSP no podía contratar personal directamente».
El voto vale
Poco antes de las elecciones de noviembre del año pasado, distintos representantes políticos expusieron en el Sindicato Médico del Uruguay, ante la crisis de la salud en el subsector público y mutual. En esa oportunidad, el senador del Partido Colorado Alejandro Atchugarry (Lista 15) se refirió a la situación de las comisiones de apoyo. Las definió como «un germen híbrido» con «facultades de tomar personal y gastar». Confesó que en sus «10 años sentado en la Comisión de Hacienda, tratando los presupuestos, no sé realmente cómo funcionan (las comisiones de apoyo)». «Nunca ha habido –continuó– «al menos hasta donde conozco, una auditoría. Atchugarry dijo que «las comisiones de apoyo fueron una solución de emergencia, porque al final no había remedios ni esto ni lo otro y entonces se decidió ser prácticos. Y después se empezó con que capaz que la gente se nos muere porque falta un médico y así, despacito, se fue llegando a ésto».
El senador anunció, además, que «hablando a largo plazo, el papel de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE), en cuanto a prestaciones directas de salud, tiene que ser cada vez menor, hasta que en un futuro no muy largo, luego de una transición que se quiere realizar con mucho cariño y dulzura, directamente sea un gran fiscalizador y un gran apoyador. Creo que ese es el papel último de ASSE».
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