La deuda del mutualismo es de U$S 360 millones
A 48 horas de cumplirse el paro médico resuelto por el Sindicato Médico del Uruguay –medida calificada por el gremio como «extraordinaria»–, el asesor del Ministerio de Economía y Finanzas Isaac Alffie dijo a LA REPUBLCIA que una solución posible a la crisis del mutualismo consiste en crear «un seguro general o colectivo en el que una persona pague una cuota uniforme desde que se afilia, independientemente de la edad y de su estado de salud. El dinero pertenecería a un Fondo Común que actúa como administrador. En caso que el usuario se traslade de mutualista, el Fondo continúa administrando el dinero, transfiriendo el monto a la institución elegida para costear el servicio del usuario cuando éste lo necesite».
Desde otra perspectiva, el presidente del Plenario de las Mutualistas, Natalio Blankleider, entiende que la visión de Jorge Batlle «es muy liberal» y que el economista Isaac Alffie ve las cosas «sin el concepto humano, donde la gente y los números son lo mismo». De todas maneras –dijo Blankleider– el senador Alejandro Atchugarry (Lista 15) comprometió el apoyo del sector antes y después de las elecciones nacionales de noviembre pasado.
Alffie senaló que «se requiere de una competencia efectiva del mercado» y agregó que «hoy no existe solidaridad en el sistema de salud. Si los viejos no pueden atenderse, ?dónde está la solidaridad?, se trata de un autoengano de los uruguayos», indicó el asesor económico.
Al respecto, Blankleider dijo que «los responsables» de haber liberado los precios de tiques y órdenes en 1992 (cuando las mutualistas solicitaron un aumento de la cuota) fueron el economista Alffie y el ministro Ignacio de Posadas. «Si los viejos no pueden atenderse por el precio de los tiques y órdenes, es por su responsabilidad».
Mala administración
Blankleider reiteró una de las ideas que existen para dar comienzo a una solución y es «que se extienda la base de los afiliados –ampliando el alcance de Disse a familiares de los trabajadores–, lo que permitiría eliminar tiques y órdenes».
En cuanto al 10% del gasto en salud del Producto Bruto Interno (U$S 2.200 millones), Isaac Alffie entendió que «no se puede gastar tanto y hay que lograr una mayor eficiencia del gasto». Consultado sobre las causas de la crisis que endeuda al mutualismo en U$S 360 millones de dólares con médicos, proveedores de insumos, financieras y el Banco de Previsión Social, Alffie indicó: «Esta reside en la mala administración de las distintas mutualistas». Con respecto al envejecimiento de la población, como una de las razones para explicar el déficit que esgrimen los representantes del mutualismo, el asesor económico respondió que ese punto «es un cuento».
Blankleider reconoció que «el sector no funciona como una empresa moderna», pero dijo que Alffie no conoce las complejidades del sector de la salud y agregó que con la idea de un seguro general, «se promueve el lucro». El presidente del Plenario de las Mutualistas recordó que ellos impulsan un Seguro Nacional de Salud, donde el conjunto de la población se preocupe por el conjunto, financiado con una carga impositiva. «En definitiva, un sistema sin fines de lucro».
?Soluciones?
Para una salida de la crisis, el asesor del Ministerial dijo que «hay que desarrollar una competencia efectiva, para luego liberalizar las cuotas. Esa competencia efectiva se logra con que la gente se pueda trasladar libremente de una mutualista a otra, se esté sano o enfermo y a cualquier edad.
Que se pueda elegir y que la mutualista sepa que con el usuario se debe ganar, eso es una competencia efectiva».
Alffie consideró que debe «cambiarse la forma de administrar las instituciones, dentro del llamado nuevo gerenciamiento, con ahorro de costos y una efectiva administración del stock de medicamentos».
Blankleider dijo, en tanto, que «el pronóstico es bueno para el conjunto del sistema, pero nefasto para algunas mutualistas». Sin embargo entiende que «el sistema no se caerá».
Advirtió también que si cierran las cuatro mutualistas que se encuentran al borde del colapso, con un pasivo de U$S 50 millones «nadie cobrará, desde médicos hasta proveedores».
En cuanto a la tecnología médica, otro de los pilares senalados como causantes de la crisis, Blankleider dijo que existe un gran negocio sin control que lo debería realizar el MSP, pues debe ser la cartera de Salud la que decida cuál es la tecnología que se precisa».
Al finalizar su diálogo con LA REPUBLICA, Blankleider recordó que «hace una semana» el Plenario de Mutualistas pidió una entrevista con Batlle, pero aún no tuvo respuesta.
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