Tiene la palabra

Pérdida de valores

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

En el programa televisivo La Sed y el agua que conduce la periodista Raquel Daruech y se trasmite por el canal oficial Sodre, ilustradas personas coincidieron al manifestar que desde hace años la sociedad uruguaya está perdiendo valores humanos al transitar por corrientes egoístas. En mi opinión, esas corrientes egoístas no son importadas de Uruguay, leyó bien: no son importadas de Uruguay; son extranjerizantes que están destruyendo solidarios sistemas de solidaridad elaborados con el obrar de políticos uruguayos y forman parte de globalizador neoliberalismo y privatizaciones que favorecen a empresas multinacionales.

Argentina, Brasil, México y Rusia privatizaron, desregularizaron, desnacionalizaron o como quieran llamarle, a poderosas empresas estatales.

¿Prosperaron esos países después de vender sus empresas estatales?

En el Uruguay, el pueblo, a través de un plebiscito, evitó la privatización de Antel, con lo cual conquistó que las ganancias de Antel se puedan utilizar en beneficio del país.

En el año 1999, Antel, sin contar lo que abonó al Estado por impuestos, obtuvo una ganancia de noventa millones de dólares que el gobierno los puede utilizar en beneficio del país. Esto sucede porque el pueblo, a través de un plebiscito, evitó que Antel se extranjerizara.

* Hugo Pascual Lecaldare Laino – C.I. 369.695-9

 

Blanco de corazón junto a Paysandú

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

Quienes pertenecemos al Partido Nacional no podemos permanecer indiferentes ante la realidad.

¿Qué sucede con la rebeldía y la dignidad que nos legaron nuestros héroes? ¿Qué sucede con los que pertenecemos a una colectividad tan llena de mártires en la solidaridad y la defensa de la dignidad humana? ¿Tan amansados estamos que no nos queda un gesto de incomodidad y desagrado frente a tanto atropello? ¿No nacimos en las cuchillas de la patria, siempre peleando contra el autoritarismo que tanto dolor causó a nuestros grandes caudillos?

Desde su fundación, nuestro Partido defendió a los más humildes y desamparados. Sintamos en lo más hondo de nuestro corazón la desgracia de los que no tienen techo, de los que no tienen trabajo y de los que no son escuchados. La libertad, acaso el bien más preciado el hombre se alcanza y se defiende con el compromiso; la indiferencia la destruye.

La mayor tragedia de estos tiempos es el silencio y la indiferencia. Estamos comprometidos porque estamos convencidos de que la mejor forma de ayudar es dar.

Por eso al Prócer lo honramos recordando su vida y su actitud digna frente a quienes lo traicionaron y lo abandonaron. Artigas se fue obligado al ostracismo, corrido junto a otros orientales que prefirieron irse del suelo querido antes que vivir sin dignidad.

Mal puede celebrarse con comilonas y bailes llamados fogones, cuando en aquellos momentos era justamente eso lo que no podían soportar los que se iban de su tierra charrúa.

Estos mal llamados «encuentros» con nuestro Artigas sólo llevan a lastimar la sensibilidad de un pueblo herido por el desempleo, la falta de trabajo y la ausencia de los miles de jóvenes que se nos van.

Decía Leandro Gómez, poco tiempo antes de ser asesinado, a las mujeres sanduceras: «Paysandú no se rendirá; una patria que da mujeres como ustedes produce hijos inmortales para defenderla».

Y Herrera en 1929: «Sabio es no permitir que el yuyal invada el camino de la querencia. Limpio de pastos ociosos hay que mantenerlo siempre y, para que así sea, lo mejor aconsejado es trillarlo otra vez con el retorno».

Estamos siendo vaciados de nuestra juventud y nos convertimos, de esta manera, en un país envejecido.

Firmes estamos junto a la heroica. Hoy como ayer, cerrando filas frente a la hipocresía y la estupidez de unos cuantos y abriendo el corazón a la patria, siendo los primeros en parar el avance de la soberbia y el atropello de los desmemoriados.

Nadie mejor para expresar ese sentimiento que nuestro poeta Olegario Andrade: «Paysandú, el gran día de justicia alborea en el cielo americano y Lázaro, del fondo de la tumba, tú te levantarás».

¡Sopla el pampero en las almas!

* Violeta Serra Braga – C.I. 1.698.791-3

 

La venta de diarios por parte de los canillas

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

Por intermedio de la presente, de mi mayor consideración, deseo sea publicada mi carta.

El motivo de ésta es una serie de explicaciones a mis colegas canillitas.

El día 15 de setiembre fue publicada en el semanario «Brecha» la carta de un lector titulada «Canillas vs. Canillas» donde explicaba una serie de acontecimientos que se vienen sucediendo domingo a domingo con la venta de diarios en la rambla desde Aduana hasta Carrasco.

¡Compañeros Colegas! Fueron 80 años lo que tuvieron para salir de sus paradas tradicionales y de sus esquinas, para ocupar lo que ustedes llaman «su zona».

Pero no, siempre estuvieron dentro de sus quioscos viendo cómo la venta de diarios y revistas caía día a día.

El motivo de esta nueva manera de trabajo, que fue puesta en práctica por un colega de aproximadamente 36 años de antigüedad dentro del gremio, no fue otro que:

1) Aumentar la venta de dichos ejemplares ya que desde hace un tiempo ha disminuido notoriamente.

2) Brindarle el servicio que nuestros clientes necesitaban, tratando que el frío, la lluvia, el tránsito, el estacionamiento impidan que la gente retome el hábito de tener un periódico en sus hogares, hábito que se ha perdido.

3) Demostrarle a todos los compañeros que en algunos casos se puede evitar que las máquinas sustituyan el brazo humano. Ya que, según esta cuota, en la Ruta 8 (zona franca) se encuentran tales máquinas expendedoras de diarios. Pero colega, lo único que hicimos fue aumentar la venta, para evitar que mañana ingresen tales máquinas. Si nos ponemos a pensar la venta que tienen algunos canillitas se iguala la de una máquina: ya que el cliente llega a su quiosco, da el dinero y ustedes le entregan el diario. Es el mismo servicio que en definitiva le va a brindar la máquina. Pero no el que le ofrecemos los «domingueros» como nos llaman.

4) Aumentar el ingreso de dinero a nuestra Caja de Auxilio, ya que como todos nosotros, los diarieros, sabemos, hace falta dicho ingreso para medicamentos, internaciones, etc. La salud en nuestro país es crítica, pero no en nuestra Caja de Auxilios donde siempre fuimos atendidos, sin paros, sin conflictos sin ningún tipo de inconvenientes.

Por este motivo pienso que en lugar de buscar defectos, tendríamos que tratar de apoyar y ayudar lo que es nuestro, lo que nos beneficia no sólo a nosotros sino a toda nuestra familia de manera excelente.

* Sobre nuestra vestimenta. Sí, es verdad, lucimos una vestimenta de «El País» como podría ser de LA REPUBLICA, «El Observador» etc. Pero es que dicho matutino apostó a esta buena idea. Apostó a un simple «canillita», pero nunca pasando por encima a nuestro sindicato.

* Sobre el costo de dichos ejemplares: No es verdad que como «mayoristas» el diario nos cuesta $ 18, todo lo contrario, también apostamos al sindicato y pagamos el diario como canillitas que somos a $ 20 y lo retiramos como es debido en la sucursal convenida.

* Sobre la competencia desleal: No existe dicha competencia ya que los diarios no han disminuido en sus paradas tradicionales y la venta ha aumentado en nuevas paradas.

Un ejemplo es en la zona de Pocitos donde un
conocido colega los domingos tiene gente especialmente para dicha venta, siendo que si la venta fuese la misma pondrían a sus empleados ya que dicho quiosco cuenta con 4 o 5 empleados.

Es decir mayor venta, mayor fuente de trabajo. Pero no es el único caso, todos los colegas que han salido con esta nueva forma de trabajo han aumentado su venta, esto es real y se puede comprobar.

* Sobre el Sindicato: No sé que quiso decir tal colega con «Lógicas suspicacias». El sindicato no puso como usted dice el «grito en el cielo» ya que no ve motivo alguno si no que todo lo contrario.

Nunca pasamos por encima de nuestra mesa sindical sino que fuimos a consultar sobre nuestro proyecto y dándonos el visto bueno, sin nada a cambio, y apoyándonos, pusieron en marcha tal proyecto.

* Sobre el diario «El País»: Otro error colega; no es sólo el diario «El País» que venden los domingueros sino que como total canillitas que somos vendemos los 3 diarios que salen los domingos.

No tenemos en nuestra mente, como en general, que «El País nos salva los domingos» tenemos en mente otro criterio. «Los diarios se venden y aumentan los domingos».

No se olvide, colega, que como un auténtico canilla usted tiene que pensar en el aumento de diarios y revistas en general, nunca en el aumento de un diario en particular ya que un solo diario no salva a nuestro gremio y menos a nuestro Sindicato.

Resumiendo este hecho que ha causado varias discusiones, debemos decir que ocurre en todas las cosas donde un «buen invento» da «buenos frutos», siempre suelen ser muchos los inventores.

Desde ya muchas gracias.

* Patricia Pallas – C.I. 2.504.859-4

 

Jesús Sánchez es inocente

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

Queremos se haga justicia con el señor Jesús Sánchez. que fue remitido por rapiña que no cometió. El día 21/9/00, siendo los verdaderos rapiñeros Carlos Bonilla y Sico, que están sueltos y siguen robando. A Carlos Bonilla lo llevaron con Jesús pero lo dejaron suelto enseguida. Tampoco es cierto que tuviera dinero, Jesús.

El había llegado de trabajar ese día a las 18 y 20 horas. Pedimos se reabra el caso porque es injusto. Aparte los testigos no declararon.

Tenían que buscar pruebas y no lo hicieron.

Y aquí es error de la policía y el juez.

También le aclaro es un muchacho sin antecedentes.

Queremos qué el taxista se rectifique porque se equivocó, no vio la cara, sólo la ropa o está en complot con los rapiñeros para encerrar inocentes.

Vivimos en zona roja. Pero no todos somos iguales. Esperamos a la brevedad se agarre a los culpables. Y hagan justicia con Jesús Sánchez. En el caso de él hay varios jóvenes encerrados.

Saluda atentamente

* C.I. 1.349.247-4

Siguen 128 firmas con sus respectivas cédulas de identidad.

 

La utilización de La Cumparsita uruguaya por los argentinos

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

De mi consideración:

 

Someto a usted algunas consideraciones respecto de los berretines de los «porteños», que mueven más a la risa que a la indignación.

«La Cumparsita» y las ridiculeces argentinas

La frescura con que los argentinos se adjudican la propiedad de todo lo ajeno no es un hecho nuevo, que pueda sorprendernos.

Nosotros, siendo uruguayos, cursamos en la República Argentina la enseñanza primaria (incluso debimos jurar la bandera argentina), la enseñanza secundaria y parte de la universitaria, hasta que se nos expulsó de aquel país por subversivos, terroristas y ainda mais.

Desde la escuela primaria se nos inculcaba que Argentina es «país monitor de América» y con frecuencia no faltaban quienes repetían que el Uruguay es provincia argentina y los uruguayos pasábamos hambre.

Ni hablar que Carlos Gardel era argentino… y si no, francés –Carlos Gardex– pero jamás uruguayo. También se ha llegado a decir que Florencio Sánchez fue un gran autor argentino.

Hasta Dios es argentino, pese a que aquel país tiene menos de doscientos años de existencia.

Otra de las ridiculeces argentinas es la de «campeones morales».

La historia argentina enseñaba que Artigas era un gaucho montonero, ignorante, casi analfabeto. En cambio se ha intentado ocultar que el padre de Bartolomé Mitre –Bartolito Mitre– era uruguayo… su hijo, precisamente fue porfiado enemigo de Artigas.

Los exiliados argentinos de la época peronista, quienes se refugiaron en nuestro país y pudieron conocernos de verdad, sostenían sinceramente que el Uruguay goza de una cultura cívica y política superior a la de la República Argentina, reconociendo que sostener lo contrario es producto de la ignorancia y la envidia.

* José Luis Azarola Saint – C.I. 875.196-0

 

La Española sin TV

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

Las cosas (las financieras, sobre todo) parecen andar de mal en peor por «La Española» de Don Oscar. (Que, dicho sea de paso, se fue a Miami, y desde allí a Galicia, en tren de buscar fondos ante don Fraga Iribarne, pues de lo contrario el anexo sanatorial de la calle Palmar, no se podrá terminar). En los últimos días, según nos cuenta gente que conoce dicho centro asistencial por dentro, ha ocurrido un hecho insólito que muestra que la iliquidez en la otrora próspera mutualista, sigue barranca abajo. Al punto de que habiéndose colocado hace unos meses aparatos de televisión en todas las salas de internación, la empresa que llevó a cabo su intalación, la semana pasada los retiró intempestivamente, según se comenta por «demoras» en los pagos. ¿Será cierto? Dicen que sí. Por lo que al margen de las lógicas protestas de los asociados, la realidad es que en materia de mutualismo y sus finanzas, todo en lugar de marchar viento en popa, va de mal en peor.

¡Menos mal que Don Oscar, que también no anda bien ni con Nacional ni con Welcome, no ganó la Intendencia Municipal de Montevideo!

Lo saluda afectuosamente.

 

* Hernán Rice Alvarez – «El Gallego»

Agradecimiento

Real de San Carlos (Colonia) 5 de setiembre de 2000

 

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

De nuestra mayor consideración:

 

Por intermedio de la presente llegamos a usted para agradecerle la colaboración dada a nuestra Institución con motivo de la disputa de Gran Premio Don «Agustín Malnero».

Apoyo como el brindado por vuestro matutino hace que sigamos bregando por el mantenimiento de nuestro Hipódromo pese a los momentos difíciles por los cuales atraviesa nuestra Sociedad.

Sin otro particular y reiterando nuestro agradecimiento, saludamos a usted muy atte.

 

Por Sociedad Turística e Hípica de Colonia

* Manuel B. Píriz- Ilde V. Maciel

Carta abierta al señor ministro del Interior, Esc. Guillermo Stirling

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

Leí la nota que ustedes hicieran al jefe de Policía de Canelones con motivo de la problemática que se vive en nuestra Policía de Canelones, ligada directamente al Servicio «222». En dicha nota el jerarca entrevistado dice que el cambio que se operó en Canelones en la forma de pago obedece a una orden emanada del señor ministro.

Supongo que al dar dicha orden habrá tenido presente que hay varias instituciones públicas que deben a la Jefatura canaria varios meses por el servicio especial que se le
presta, por ende también se les debe a nuestros policías.

El día 15 del mes en curso hubo policías que no cobraron un peso ya que realizan servicios en las instituciones deudoras, ¿estima usted que es eso justo?.

Yo le pregunto al Sr. Ministro, si lo que pretendió con el cambio en la forma de pago a los policías de Canelones del servicio 222 fue mejorar algo, pues señor ministro, se equivocó de cabo a rabo, para que en realidad la disposición fuese efectiva tendría que funcionar como en Montevideo, los policías cobran todas las horas extra hechas, haya o no pagado a la Jefatura la institución contratante.

¿Por qué esa diferencia entre Montevideo y Canelones?, ¿qué pasa por nuestra policía canaria?, ¿no es uruguaya?, ¿se lo considera inferior al capitalino?, ¿por qué señor ministro?, ¿o acaso, si es que se digna responderme, me dirá que es un problema de apreciación?

Quiero dejar bien claro que nada tengo con la Policía de Montevideo, todo lo contrario, pero las diferencias son marcadas. Otro ejemplo es respecto a la entrega de uniformes, en Canelones el policía que quiere estar prolijo, por él mismo y por la institución tiene que comprarse las prendas de uniforme. ¿Le parece eso justo?

Modestamente, señor ministro, le pongo en sus manos posibles soluciones:

1) O se cobran todos los servicios el 15 de cada mes o que todo vuelva como antes.

2) Que las instituciones que no pagan se vean afectadas con el corte del servicio, igualito que me pasa a mí cuando no pago por dos meses consecutivos a UTE, OSE y Antel, sin tener en cuenta que cuando me pongo el día lo hago con el pago de los recargos y multas correspondientes, mientras que nuestros policías cobran con atrasos de hasta seis meses en algunos casos, pero no le pagan el recargo y multa, porque en definitiva es un acreedor, y por lo tanto la ley lo ampararía, … o no.

No pretendo yo darle clase de constitucionalidad, pero cuando ocurren injusticias siempre me viene a la mente el Art. 8vo. de nuestra Carta Magna.

Sr. ministro, la solución está en sus manos.

* A.P.S.

 

El efecto Favaloro

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

No soy analista político. No soy socióloga. Ni siquiera me atrevería a definirme demasiado más allá de decir «soy argentina, trabajosamente profesional del rubro de la construcción», y con ello lo digo todo, creo.

Soy sí, desocupada…otra más.

Hace pocos días, un amigo ingeniero que a duras penas mantiene su puesto en una empresa fue encargado de retomar un pequeño porcentaje de los técnicos y profesionales echados anteriormente. Y ocurre que un par de personas que se presentaron a la convocatoria y no fueron aceptadas llegaron a trasmitirle intenciones suicidas. El lo llama «el efecto Favaloro».

Esta mañana, en tanto corría del lavarropas a la comida de mi hijo y de allí al teléfono donde una señorita bien entrenada me anunciaba la suspensión de una «entrevista de trabajo», recordé la anécdota de mi amigo, y una ráfaga de espanto se ha transformado –gracias a la vida– en estas líneas. Cuesta escribirlo, tiemblan las manos, pero la pregunta me ronda y me atrapará tarde o temprano. A no alarmarse: soy madre y tengo éticamente prohibido suicidarme así que veremos.

Ahora, ¿yo soy muy torpe? ¿O por alguna de esas grietas imperceptibles casi, lenta pero segura se va estableciendo entre nosotros la idea de acostumbrarnos a aceptar lo inaceptable? Se habló largamente del suicidio de Favaloro y no es mi intención adentrarme en el misterioso tema de las razones reales que llevan a un ser humano –famoso o no– a quitarse la vida. Ahora bien, digo yo, conseguir trabajo en un sistema que exige dinero para sobrevivir, ¿qué camino suponen estadistas, economistas, sociólogos, periodistas, pensadores, reflexivos varios, nos restará tomar?

No me responda nadie, por favor, tengo mucho miedo de que lo inaceptable se nos esté filtrando sin remedio. Y como soy «democrática» y «no violenta», mejor no me respondan, debo volver a respirar.

Gracias, lectores por compartir conmigo parte de este frío.

* Ileana Juarroz

 

La victoria del ciclista Milton Wynants fue la mayor hazaña deportiva de color celeste

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

De mi consideración:

 

¡Sanducero lograste la mayor hazaña deportiva con color celeste!

Coincido con las opiniones de LA REPUBLICA de que la medalla de plata ganada en ciclismo por el ciclista sanducero tricolor, Milton Wynants, fue una hazaña para el deporte uruguayo.

Pero no coincido con la opinión de que fue la mayor hazaña deportiva luego de Maracaná.

Los Juegos Olímpicos son la máxima expresión del deporte y mucho más importante que un campeonato mundial de fútbol; tanto en espectáculo como en importancia para quien tenga buenos resultados.

La medalla de plata ganada por el brillante ciclista sanducero tricolor es una hazaña deportiva inigualable por razones económicas, comparando cómo fue el sanducero a competir con sus rivales; cómo se preparó acá para la prueba (una sola en un año); cómo influye ese mal apoyo económico (debió él comprar su bicicleta); cómo influye siendo uno el que compite; no sólo en lo económico sino en lo psicológico (pensó que ganó la medalla de bronce), cómo influye el mal o, mejor dicho, el inexistente apoyo oficial a su competencia; balanceando todo ello, nunca por más que el fútbol sea el deporte más popular del mundo constituye una hazaña deportiva mayor que la de una persona que va a pelear con «perros cimarrones» a unos Juegos Olímpicos ante rivales que lo superan en el apoyo económico; por ello en preparación ampliamente y luego de todo ello fue vencido sólo por un rival y ganó una medalla de plata nada menos que en Juegos Olímpicos.

Siempre una hazaña deportiva individual es más importante que una colectiva y reconozco que tendrá muchos contras pues el fútbol sobretodo en Uruguay fue muy importante por sus victorias, nada menos que para hacernos ubicar en el globo terráqueo.

Pero el fútbol fue, y a través de once.

Esto lo logró uno y constituye a mi juicio la mayor hazaña deportiva con color celeste.

Muy atentamente.

* Enrique Felipe Presto Rey – C.I. 1.083.035-4 / Socio vitalicio de Nacional

 

Una plata que brilla como oro

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

Para todos los amantes del deporte, sin distinción de disciplinas ni fronteras geográficas, la medalla de plata ganada por Javier Sotomayor en estos juegos olímpicos en la especialidad de salto alto, refleja que el príncipe de las alturas ni abdicó ni está en decadencia, como se permitió titular alguien (¿conocedor del espíritu deportivo que anima cada fibra del deportista que compite?) un artículo en el Suplemento Deportivo del 25 de setiembre sobre los juegos de la XXVII Olimpíada en Sidney.

Permítaseme citar, por aquello de «escuchamos todas las campanas», al enviado especial de PL en Sydney (Fausto Triana) cuando describió lo que fue la conquista de la medalla de plata por Sotomayor:

«Con una corte de 11 millones de cubanos y los aplausos de 110 mil personas, esta noche en Sydney, el príncipe de las alturas Javier Sotomayor confirmó la máxima de que para ganar una medalla de plata es suficiente cuando brilla como oro».

Siguiendo con el artículo del suplemento deportivo, que ha motivado esta carta a uste
d, Sotomayor no perdió ningún derecho.

«El único humano capaz de rebasar la barrera de los 8 pies (2.45 récord mundial) se fue como llegó, con la frente bien en alto, derrochando carisma y la certeza de que, para ser inocente, no es necesario repetirlo».

Se marchó con el título de subcampeón olímpico.

Una última reflexión: mayor solidaridad con nuestro medallero latinoamericano, con nuestros deportistas latinoamericanos, que compitiendo en desiguales condiciones, bien que se sabe aquí en este paisito, han dicho presente en Sydney, por la gloria de representar a la Patria y a América Latina.

Lo del título: para los cubanos y para muchos, muchos más, la medalla de plata del príncipe de las alturas, brilla como oro.

* Alina Aulet – C.I. 3.887.501-5

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