Polémica división artificial
Rocha
Luego de conocerse los avances de obra para la instalación de una estructura sólida en el cantero central de la avenida Internacional del Chuy, el ministro de Relaciones Exteriores de nuestro país, Didier Opertti, convocó a su despacho al embajador de Brasil, Francisco Thompson, tras lo cual dijo que habrá que hacer «un diagnóstico de la situación» para luego determinar si no se introdujeron elementos que puedan desequilibrar la relación fronteriza entre los dos países.
El canciller y el representante diplomático dijeron en breves declaraciones a la prensa que se busca una solución «de naturaleza amigable» entre dos países «hermanos y socios» para lo cual se apuesta al diálogo con el alcalde brasileño.
Días atrás el director de Asuntos Limítrofes de la cancillería de nuestro país, Julio Lamarte, había señalado que la decisión del Kassem Jomaa viola un estatuto de frontera firmado por Brasil y Uruguay en 1934. «El estatuto establece una franja de 22 metros hacia adentro a partir de la línea divisoria. El prefeito puede hacer lo que quiera 22 metros para adentro de Brasil contando desde el cantero», especificó Lamarte.
La medida de instalar una valla, tomada por el prefeito del Chui, tendría como cometido principal anular las bocas de comercialización de los puestos de venta instalados.
Si bien el tema central para los vendedores es la amenza contra su actividad comercial, varios medios del exterior y cadenas internacionales han apostado sus enviados en la frontera y consideran como un hecho sin precedentes para el mundo actual la instalación de una barrera física entre dos países.
La situación de los vendedores ambulantes de la avenida Internacional es un tema que preocupa al prefeito (intendente) de la ciudad de Chui desde hace algunos años. En varias oportunidades se plantearon instancias de acción conjunta entre los municipios de ambos lados de la frontera y en todas ellas Mohamed Kassem denunció a la Intendencia de Rocha como la responsable de no cumplir con una tarea binacional.
Argumentando un trabajo de mejoramiento de la zona, además de declarar en varias oportunidades que el cantero central es «un centro de venta de whisky falso, drogas y armas de juguete pero que están prohibidas en Brasil», el prefeito resolvió unilateralmente retirar los puestos de venta del territorio brasileño, medida que llevó a cabo en junio de este año retirando a los vendedores ambulantes que estaban en la calle y obligando al retroceso de unos dos metros de los puestos instalados sobre el cantero central de la avenida.
Por otra parte, Kassem señala que actúa en función de un acuerdo binacional suscrito en Itamaratí (Brasil) donde se establece que en una franja de diez metros a cada lado de la línea divisoria no puede haber instalación de naturaleza alguna.
Pasado algunos meses, donde según Jomah no hubo una señal de la Intendencia, nuevamente anunció la concreción de una segunda medida sobre el cantero central que sería, en principio, la colocación de una alambrada en la línea divisoria, aunque ayer en Chuy la información que se manejaba por parte de los propios vendedores era la colocación de madera compensada o láminas metálicas, con una altura de dos o tres metros, para lo cual ya estaban instalando los postes donde se asentaría esta suerte de muro divisorio con una extensión de cinco cuadras.
«No podemos negociar con la muerte»
«Esto no es resorte nuestro»», señaló Juan Carlos Fernández, vocero de los vendedores ambulantes, al ser consultado por LA REPUBLICA sobre la acción que venía llevando adelante la Prefeitura.
«Dejaremos que se concrete» comentó, al tiempo de mencionar que una de las posibilidades que se está manejando es la de retirar los puestos de venta del cantero central e instalarlos sobre la calle en territorio uruguayo.
Fernández dijo que los vendedores están de acuerdo con trabajar para mejorar el lugar, e incluso hay un proyecto que están manejando pero siempre sobre la base de quedarse en la avenida Internacional porque «éste es el mejor punto que tenemos». Ante la consulta de establecer una negociación con las autoridades para cambiar de lugar, Fernández señaló que «nosotros no podemos negociar con la muerte»», estimando que salir de la avenida es matar la tarea que desarrollan.
Actualmente hay sobre el cantero central de la avenida Internacional 132 puestos con un promedio de dos personas en cada uno de ellos.
Dentro de los puestos de venta, según comentarios de la frontera, «hay personas que desarrollan una actividad comercial importante y manejan altas cifras de dinero», comentó una fuente.
El vocero de los vendedores no descartó que esta situación se esté registrando, pero indicó que cuando se realiza un planteo, el mismo se hace en forma global «porque nosotros no podemos discriminar», señaló.
Los vendedores señalan que mientras sostienen desde hace varios meses un enfrentamiento con la Prefeitura de Chui por las medidas y comentarios que ha formulado sobre esta actividad, las relaciones con la Intendencia de Rocha han sido en mejores términos.
Destacan que tanto con el intendente actual, Irineu Riet Correa, como con Puñales, los vendedores encontraban la posibilidad del diálogo y de adoptar una medida producto del concenso de las partes. Los vendedores ambulantes consultados dicen tener un único criterio y funcionar en conjunto. Por otra parte, además de la organización interna que tienen, un representante de los mismos integra la intersocial de Chuy, una organización que nuclea a distintas entidades para abordar temas relacionados con la ciudad fronteriza.
Compartí tu opinión con toda la comunidad