Proponen "desarme" a cambio de comida y dinero
Alicia Zijlstra, integrante de la Federación de Iglesias Evangélicas del Uruguay, denunció que en Uruguay ni las iglesias ni las organizaciones no gubernamentales tienen proyectos específicos que tiendan a sensibilizar a la población sobre la peligrosidad de la tenencia y porte de armas en los hogares, teniendo en cuenta que dentro de nuestro territorio habría unas 572.000 armas de fuego registradas y una cifra similar serían portadas en forma ilegal.
La tenencia de estas «herramientas de defensa» aumenta en cinco veces la posibilidad de que se ejecute un suicidio y tres veces el riesgo de homicidios domésticos.
La religiosa –que además trabaja en la organización Ultimo Recurso, que procura evitar los suicidios– recomendó aplicar programas locales y regionales que apunten a disminuir el uso de las armas y evitar la proliferación de un mercado ilegal.
Asimismo, consideró esencial el papel papel de los actores sociales, como las iglesias y las organizaciones no gubernamentales, con el objetivo de presionar al Estado para la aprobación de una ley con respecto al uso de las armas.
Hizo un llamado a la responsabilidad de las instituciones religiosas y a las comunidades para poner en el debate público esta problemática.
Ante de finalizar el año, el Consejo Mundial de Iglesias organizará un evento en diversos países de Latinoamérica para reclamar la aprobación de leyes sobre el uso de armas y manifestar contra el contrabando de estos instrumentos de fuego.
Alicia Zijlstra, que es también integrante del programa «Ultimo Recurso», propuso como alternativa a la masiva tenencia de revólveres en los hogares una experiencia que se aplica con éxito en Colombia y Brasil. La estrategia consiste en entregar dinero o alimentos a cambio de la cesión anómima de un arma.
Las parroquias son los lugares escogidos para que las personas lleven dentro de un sobre cerrado el artefacto de fuego, que será recibido por un sacerdote, quien entregará a cambio un bono por valor de 50 dólares o una canasta con alimentos por un monto similar.
Con la policía fuera del radio de acción, quien desee entregar el arma lo podrá hacer sin necesidad de estar vigilado. Después de recolectados, los armamentos se destruirían masivamente en una gran hoguera.
Estos cristianos pretenden hacer pública la problemática generada por la tenencia de armas y convocar a la población a que asuma conciencia de lo que está sucediendo, analizando cifras sobre accidentes, siniestros y suicidios.
Sorprende el registro de accidentes domésticos que se producen en los hogares uruguayos, donde el 70% de los casos son protagonizados por menores, acotó Zijlstra.
La representante evangélica explicó que la tenencia de un arma en el domicilio aumenta considerablemente las probabilidades de la ejecución de suicidios. Por tal motivo, propuso educar a la sociedad para la aplicación de la no violencia activa, que es una metodología que se está aplicando en distintos países con el propósito de enfrentar los conflictos sociales.
Conflicto e incapacidad
Recientemente, Rio de Janeiro fue sede regional de una Consulta Ecuménica Latinoamericana sobre Armas Pequeñas, donde se exhortó a las Iglesias a reanudar, de forma urgente, su compromiso para abordar los problemas de la violencia en la sociedad latinoamericana y, en particular, para enfrentar los conflictos derivados de la violencia armada, así como la difusión y abuso de las armas pequeñas en sus sociedades.
El encuentro contó con la participación de estudiosos e investigadores de todas las subregiones de América Latina, quienes presentaron informes de cada país.
En la oportunidad, quedó demostrado de que nuestro continente mantiene tasas extraordinariamente elevadas de homicidios en comparación con otros países del mundo.
«Mientras que la demanda de las armas pequeñas es generada a través de una amplia gama de circunstancias sociales, económicas y políticas, es en las comunidades locales que encuentra su expresión más inmediata, en las calles urbanas de los barrios bajos, donde las armas frecuentemente se ven como una solución personal ante la endémica y sistemática desintegración social y económica», consigna el documento que presenta las conclusiones de la consulta.
Se expresa también la gran inquietud existente por la remilitarización y la para-militarización de la seguridad y de las fuerzas de seguridad.
Con especial preocupación se consideró el rápido incremento en el uso de las empresas de seguridad privadas, lo que conlleva serias implicaciones para la soberanía nacional.
El texto destacó que mientras las soluciones deben ser tomadas a nivel local, los intentos por forjar normas y estándares internacionales para restringir la transferencia, posesión y uso de las armas, serán fundamentales para establecer un constructivo contexto para los esfuerzos locales.
El informe final del grupo de trabajo de la región Cono Sur, que incluye a representantes de Brasil, Argentina, Paraguay, Chile y Uruguay, establece que la violencia armada y la proliferación de las armas livianas es el resultado del deterioro de las condiciones socioeconómicas, especialmente por el aumento de la injusta distribución de la riqueza, que incrementa la exclusión y la marginalidad.
También la incapacidad del Estado en detener la criminalidad y la delincuencia y garantizar la seguridad de los ciudadanos, fundamentalmente por la corrupción y la falta de modernización del aparato de la seguridad y la justicia. Incluyeron también la actividad del narcotráfico y del crimen organizado.
Afirmaron que las principales fuentes de la proliferación de las armas livianas provienen del contrabando y la venta ilegal, las compras legales para la defensa personal y la falta de control de la producción y la comercialización de la industria armamentista.
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