Tiene la palabra

Denuncia contra el edil Beltrán

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Por la presente, me dirijo a Ud. para hacer pública una denuncia ante un hecho que si bien ya no sorprende a nadie, dado que ocurre con frecuencia, pero indigna la mala fe de las personas, mucho más cuando se trata de alguien que está dentro de nuestro gobierno.

El día 15/8/00, mi esposo y yo, transitábamos por la calle Hocquart, en nuestro vehículo Peugeot 205, matrícula de Treinta y Tres D 51911, y llegando a la intersección con Arenal Grande, otro coche marca Volkswagen Gol, matrícula de Canelones A-102, correspondiente al edil de dicho departamento Sr. Carlos Beltrán, colisiona con nuestro auto, dañando la puerta izquierda, panel, zócalo.

Luego del siniestro, aguardamos allí al agente del Banco de Seguros del Estado para realizar el parte, pero el Sr. Beltrán se retira del lugar, entregándonos una tarjeta con su teléfono y su número de carpeta del BSE. El día 21/8/00, concurrimos al BSE para realizar la tasación, la cual resultan daños por $ 8.525, pero se nos informa que como dicha persona no hizo la denuncia correspondiente, no podemos hacer efectivo el cobro, a lo cual lo llamamos inmediatamente solicitándole que realice la misma, y nos contesta que va a hablar con su asegurador. En los días siguientes lo hemos llamado en diversas oportunidades, pero sencillamente no nos responde y la denuncia continúa sin hacerse.

Ante este hecho, hablamos con nuestro asegurador quien nos informa que el BSE no lo puede obligar a hacer la denuncia, y por lo tanto debemos iniciar juicio, para poder cobrarle, pero que a su vez el propio banco nos va a negar la petición de juicio, dado que como los dos somos asegurados de esta entidad, tratan de evitar litigios entre los mismos.

Por lo tanto, continuamos con el coche dañado, sin poder repararlo puesto que no contamos con el dinero para hacerlo, y sin conseguir que esta persona cumpla con su deber y haga efectiva la denuncia. Anualmente, pagamos $ 6.000 por un seguro tarifa 7 (grandes daños), lo cual nos resulta cada vez más difícil mantenerlo y nunca hemos chocado, pero el BSE nos informa que si tuviéramos un seguro contra todo riesgo, lo podríamos reparar nosotros mismos tocando nuestro seguro y pagando el deducible, pero dicho seguro cuesta $ 14.000 anuales.

Es increíble y vergonzoso lo que nos está ocurriendo, dado que el Sr. Carlos Beltrán pertenece al gobierno de nuestro país, y lamentablemente hechos como éstos indignan, dado que al momento de votarlos depositamos nuestra confianza en ellos y por el acomodo político que existe luego de subir se olvidan de toda la transparencia de la que se llenan la boca al hablar, y por otro lado si ellos hubieran votado la ley que obliga a todos los vehículos a tener seguro, este tipo de cosas no pasaría, dado que de esa forma el BSE los intima a cumplir con sus obligaciones, puesto que al firmar un seguro se firma un contrato entre dos partes de «buena fe».

Atentamente, Mónica Núñez

Grajales: «Lo que natura non da, Salamanca non presta»

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

«No hay peores sordos que aquellos que no quieren oír, quizás distraídos por el sonido de los treinta denarios…» De mi mayor consideración por Ud., Don Federico. Siga Ud. alumbrando a nuestra sociedad con la verdad y más verdad, aunque a algunos les duela, aunque chillen los bárbaros, los parásitos, los corruptos y los vendepatrias. Siga alumbrando y ventilando a la sociedad Don Federico; luz más luz, aire más aire; a los antisociales les duele y mucho, pero siga aunque bramen de ira, de odio y de intolerancia. Siga Don Fasano con su noble causa, por la verdad, por la justicia, por la civilización y la vida, y muchas gracias. Soy colega del Sr. José Luis Grajales, pero yo no dudo que la mayoría de mis pares y de nuestro límpido y honesto pueblo trabajador, nos hayamos sentido muy avergonzados y dolidos, por la desafortunada actitud y dichos del colega, citando V/publicaciones sobre la patética administración del gobierno y en especial, su ya tristemente célebre OPP.

El colega, lejos de respetar la profesión se escuda en ella con escasa honorabilidad, pretendiendo usar su título como uno nobiliario, que le ayude a redimir su falta de argumentos y elementos de juicio válidos. Para ello arremete irracionalmente contra la transparencia y la verdad, desvirtuando la lógica y la razón, pilares básicos del conocimiento científico.

El colega Grajales, no puede evitar «oscilar» entre incomprensibles manifestaciones de histeria y de frivolidad, pretendiendo también erigirse en defensor y juez de un maloliente sistema, donde se olvida que él es también una triste parte. ¿Defensor? no sólo juez y parte, de un «sistema» injusto y perverso, que en las últimas décadas ha dejado muchas llagas abiertas en nuestra sociedad; sistema bárbaro e irracional donde para entrar o ascender –mayoritariamente– se premian y protegen descaradamente al familiar y al entenado, al correligionario y al amigo; exigiendo pocos y muy degradantes requisitos: los de la obsecuencia o la complicidad. Porque todos los universitarios sabíamos, desde hace décadas ya, que en la Administración Pública los concursos –con honrosas excepciones–, eran y son casi inexistentes o maquiavélicamente digitados, para sustentar esos infames clientelismos políticos y familiares. Pero este tema hasta ahora no sobresalía. ¿Por qué? Porque la gente trabajadora y capaz; o «se aguantaba» y seguía viviendo con su sueldito, o bien se iba para la actividad privada, donde había mucho trabajo con mejores condiciones y remuneraciones.

Es en estas últimas décadas, colega; en que la actividad laboral privada de nuestro país, ha sido sistemáticamente diezmada y hasta destruida, teniendo gran parte de la responsabilidad: nuestros últimos gobiernos, que nadie puede negar ni dudar, ellos han actuado con ineficacia, con falta de idoneidad y con negligencia, y en muchos casos hasta con groseras faltas de transparencia y honestidad y también sin patriotismo.

El tema del empleo es muy serio, no es para tomarlo «divertidamente», y ha tomado ahora ribetes dramáticos para la mayoría de la población activa del país; ha tomado también ribetes patéticos para muchos que se han tenido que prender de «cualquier corro, curro o carro» en su urgente necesidad de llevar «el pan a sus hijos».

Aunque reconozcamos que la mayoría de estos «sufridos» hermanos, al menos guardan pudoroso silencio y no pretenden «rasgarse las vestiduras», tratando de asumir o mostrar, lo que precisamente NO son. Nadie los molestó, ni los molestará colega, es poco ético; además todos somos seres humanos con derecho al trabajo y a la vida; pero créame sinceramente colega, la mayoría de los que no estamos subidos «al carro», sentimos dolor y vergüenza ajena que en nuestro paisito haya víctimas de quienes trepando y abusando del Poder inescrupulosamente, humillan y destruyen la dignidad de tanta gente, ensuciando y desvirtuando algo tan sagrado y vital como es el trabajo, esa sagrada tarea «con sudor en la frente», con la que debemos noblemente retribuir y corresponder a toda nuestra sociedad. Nosotros aunque no justificamos estos excesos y desmanes, no queremos ni podemos erigirnos en jueces colega; pero les pedimos que tengan mucho valor y paciencia. Felizmente aún hay muchos de nosotros que estamos luchando y haciendo lo imposible, para poder cambiar esta y otras lacras e injusticias que sufre nuestro país. Tengan por ahora mucha humildad y silencio; por respeto a sí mismos, a V/familias y también por la sufrida sociedad que n
o tuvo tanta «suerte» y que le toca llevar lo más duro y pesado de la carga.

Gerardo Gordano

ggordano@montevideo.

com.uy

El conflicto de Pepsi: respuesta a Richard Read

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Con gran bronca, aunque no con tanta sorpresa, leí las declaraciones vertidas por el Sr. Richard Read, publicadas en su diario el día 16 de setiembre, acerca del conflicto entre los fleteros de Pepsi y la empresa. No abundaré en los detalles del conflicto, que ya han sido debidamente informado por LA REPUBLICA en su edición del día 15 de setiembre, pero sí –si usted lo permite– responderá a 3 o 4 afirmaciones del Sr. Read, que no son otra cosa que vulgares falacias, o lo que es peor frases dichas sin conocimiento de causa para hacerle el mandado a Dios sabe quién.

Vamos por partes:

A: «se debe marcar distancia de un problema entre patrones», el señor Read sabe muy bien, lleva años en esto, que la mayoría de los fleteros de Pepsi, gente con 30 o 40 años en la empresa son ex obreros de la firma, los que fueron obligados a hacerse cargo de los camiones y reparto, como pequeñas empresas hace ya muchos años, en el comienzo de esta modernidad que hoy nos atrapa a todos. Obviamente el reparto de bebidas requiere más de 2 personas para realizarse y estos fleteros tomaron empleados a su cargo dando trabajo a mucha gente. Esto es adecuarse al sistema impuesto por las empresas, y en ningún caso dejar de sentirse obreros para convertirse en patrones.

B: «en el año ’98 nos carnerearon» : Gravísima acusación del señor Read, hecha en forma por demás liviana e hiriente, que si no fuera una enorme mentira no haría más que contradecirse con sus anteriores afirmaciones en donde trata de patrones a los fleteros y no creo que ningún patrón carneree porque directamente es imposible. Pero de cualquier manera y a modo de explicación y aclaración diré que en ese conflicto de agosto de 1998 –pleno invierno ¡qué casualidad!– la mitad de los fleteros de Pepsi habían pasado a ser concesionarios de la empresa, acomodando el cuerpo a otra de las tantas pruebas que la empresa ha hecho con ellos, por lo que tenían mercadería en su poder en ese período. Esa mercadería fue sacada de la empresa antes del conflicto y cargada en los camiones por empleados de Pepsi asociados al sindicato. Una vez iniciado el conflicto no se sacó más mercadería, y se procedió a no realizar repartos pero a los efectos de no caer en actos que pudieran afectar los contratos firmados por los fleteros con la empresa simplemente se vendió la mercadería en stock a las personas que venían a comprar en los depósitos. Esto fue la carnereada que habla Read.

C: «incrementarían sus ganancias repartiendo Pepsi y Pilsen» : no sé de dónde lo sacó. El que suscribe era uno de los 20 «afortunados» que quedaban trabajando y tengo en mi poder una copia del contrato que se estaba negociando y que en su artículo Nº… dice entre otras cosas que repartiría sólo los productos de Pepsi. ¿Otra vez un alto dirigente de FOEB hablando sin tener idea?

D: «se los indemnizaría con hasta 50.000 dólares más despido y el camión» : Seguramente el señor Read habla de esa cifra por conocerla bien, quién sabe por qué causa, pero nunca estuvo en la negociación. Lo único que se propuso para los fleteros que quedaban en la calle era la cancelación del préstamo de la compra del camión (alrededor de 6.000 dólares), y el pago de las indemnizaciones por despido de los ayudantes y choferes (en el peor de los casos 4 personas por camión alrededor de 13.000 dólares) dejando sin nada al fletero cesante.

Esto no fue aceptado, y todos, absolutamente todos los que quedaban en la calle y los «afortunados» que continuaban trabajando en estos tiempos que esto no abunda quedamos juntos sin trabajo. Esto es solidaridad y como la conocemos no precisamos que nadie venga a enseñárnosla.

CI 1.787.774-3

Acusan al INAC de presuntas prácticas discriminatorias

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Quien esto escribe es uno de los tantos uruguayos perjudicados por la injusticia y el acomodo que impera en gran parte de las dependencia del aparato estatal.

Como aspirante a trabajar con un negocio de carnicería en la Villa de Cerro Chato, Dpto. de Treinta y Tres, llevé a cabo todos los trámites para cumplir con los requisitos exigidos por INAC, recibiendo el Visto Bueno y la habilitación correspondiente, con toda la inversión y el trabajo que supone llegar a ello.

Por tratarse de una carnicería municipal, con mayoría de clientes pertenecientes a la Intendencia, he tratado de buscar la forma de conseguir los menores costos de matanza (dentro de la ley) para poder ofrecer precios accesibles para todos y sobrellevar las infaltables ventas a crédito con plazos indefinidos, o, hasta que la Intendencia pueda pagarles.

Por ese motivo comencé faenando en el vecino pueblo de Santa Clara de Olimar, distante 30 Kms. de nuestra localidad, en un matadero habilitado, y, que cuenta además, con control veterinario, con el correspondiente sellado de la carne, y control de la documentación de acuerdo a las exigencias normales en la materia; siendo realizado el traslado de la carne en un trailer de mi propiedad acondicionado reglamentariamente y habilitado por INAC para circular por cualquier parte del país.

Parece que en determinado momento «alguien» se molestó porque no le convenía económicamente, y el INAC (luego de un mes apenas) me notificó que el matadero de Santa Clara está habilitado en forma precaria y que es solamente para uso de los carniceros locales.

En la nota se me indica claramente que debo realizar las faenas en el matadero de Elías Fuentes (la nota lo especifica así, con nombre propio «casualmente») y de lo contrario tengo que comprar la carne a los abastecedores que la distribuyen de los frigoríficos.

En primer lugar, pregunto: ¿Si es que no puedo faenar en el matadero de Santa Clara por qué está habilitado en forma precaria, será porque no llena los requisitos imprescindibles para considerarlo normal y apto?

Si fuera ese el motivo (seguramente no es así) se estaría obligando a los habitantes de esa localidad a correr riesgos sanitarios, por parte de INAC.

¿Por qué se nos obliga a faenar en el matadero de Fuentes, el cual no cuenta con los controles mencionados que se llevan a cabo en Santa Clara y en todos lados donde se hacen las cosas con normalidad (control veterinario, control de documentación, funcionarios municipales que fsicalizan en serio)?

¿Será que el mencionado matadero ofrece mayor seguridad a la población, sin que se tenga en cuenta que durante la faena hay que andar peleando con perros y gatos que están tironeando de la carne, o que no haya quien inspeccione si el animal que se faena está sanitariamente apto?

Allí lo único que se controla es que cada carnicero deje una parte importante del valor del animal, por gastos de matanza, además del pago de una parte de los gastos de UTE y OSE por los consumos que incluyen el tambo y la residencia del propietario.

Quien no acepte esta esquilmación y trate de faenar en otro lado, se verá perseguido por los inspectores de INAC, quienes «casualmente» acostumbran a iniciar su tarea de «inspección» visitando en primer lugar al dueño del matadero, quien da las indicaciones de quienes son los carniceros «desobedientes» a los cuales hay que castigar.

Cabe agregar, que el mencionado dueño del matadero local, es un conocido «caudil
lo» político, siendo además uno de los principales colaboradores del intendente municipal de Florida (Dpto. donde se encuentra el matadero) es el coordinador de las Juntas locales y, se dice, que es candidato a integrar el directorio de INAC.

Todo esto ha de tener «su peso» a la hora de tratar con los inspectores.

Por otra parte, debo manifestar que hace pocos días recibí una notificación de INAC, por el decomiso de 1 lanar que vale aprox. $ 300, aplicándoseme una multa de 50 UR (aproximadamente $ 10.000). Al no recibir ninguna contestación a una carta que envié al MGAP, fui personalmente al INAC a solicitar explicaciones de los motivos de toda esta persecución. Allí me derivaron toda la tarde de un lugar a otro (como pelota de ping-pong) sin que nadie me diera una respuesta, obligándome finalmente a «esperar» en un rincón al lado del ascensor donde me atendió un asesor jurídico (o algo parecido), el cual tampoco me dio solución alguna negándome todos ellos la posibilidad de hablar con el presidente de INAC para plantearle mi problema.

Estoy seguro que todos los que concurrimos a esas oficinas, lo hacemos para buscar soluciones, y por lo menos merecemos que se nos atienda como corresponde, y que haya alguien que no tire la pelota para el costado y que quiera dar las respuestas que correspondan; de otra manera no se justifica que haya funcionarios que estén solamente «para ver pasar el tiempo», o que estén al servicio de intereses particulares.

Para finalizar, digo que es necesario que se mida a todos con la misma vara, y que los inspectores y demás funcionarios que toman medidas, lo hagan con ecuanimilidad, y que no hagan «la vista gorda» cuando se trata de inspeccionar a los «influyentes». Se supone que las leyes son hechas para todos los orientales; y que en ellas nos podamos amparar también, los que nos negamos a dar coimas.

Jorge Silvera Nogueira

CI 3.887.197-8

Carta abierta al doctor Jorge Da Silveira

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

He escuchado que el doctor Da Silveira ha venido propalando la idea de que «la gesta más gloriosa de un equipo de fútbol que se conoce a nivel mundial es la de los uruguayos en 1950″, aparentemente poniendo énfasis en el partido final.

El que suscribe cree impostergable –por razones de justicia– llevar a conocimiento público los errores de argumentación del doctor Da Silveira para que estas generaciones puedan valorar debidamente a quienes lograron aquellas hazañas.

Catalogar como «la más gloriosa» a la del 50 equivale a relegar a un segundo término la epopeya que se inicia en el 24, sigue triunfante hasta el 35 y da su último fruto en el 50.

Analicemos los argumentos de Da Silveira.

1) El carácter de visitantes de los uruguayos en 1950.

En el 24 también fuimos visitantes, pero fuimos a otro continente donde se suponía estaban los maestros del ‘Foot-ball’. Los maestros resultamos nosotros, reconocidos como tales por la prensa mundial, deslumbrada por nuestro juego. Sin mencionar las enormes dificultades que hubieron de afrontar jugadores y delegados.

2) Se remontó un score de 1 a 0 y se ganó la final del Mundo 2 a 1.

No ha sido privilegio sólo de los uruguayos remontar scores desfavorables en Mundiales. Brasil contra Suecia en 1958. Alemania en 1954 y 1974. Y también Uruguay contra Suecia en 1958. Alemania en 1954 y 1974. Y también Uruguay en 1930 terminó el primer tiempo de la final contra Argentina perdiendo por 2 a1 pero pudo remontar el resultado adverso y ganar 4 a 2.

3) Las actuaciones anteriores y el favoritismo de Brasil.

Si bien Uruguay empató con España 2 a 2, Brasil obtuvo idéntico resultado contra Suiza. Dos meses antes del Mundial Uruguay y le había ganado a Brasil 4 a 3. El tema del favoritismo surgió de periodistas y dirigentes pero no de los jugadores, quienes se tenían confianza y no veían imposible el triunfo frente a Brasil.

4) Haber jugado en Maracaná, el estadio más grande del mundo, con 200 mil espectadores.

A los uruguayos no los intimidaba el público que sí era una presión para Brasil. Los uruguayos estábamos templados.

Finalmente, en 1924 fueron los propios jugadores, entrenados por el arquero Mazzali, quienes se organizaron en todo sentido. No hubo consejeros ni dirigentes ni experiencias previas en mundiales que les dijeran cómo hacer para salir campeones. Dieron la primera vuelta olímpica de la historia; pautaron un estilo de juego muy propio de los orientales, que resultó invencible hasta 1954. Obligaron a que con la posición de Nasazzi como líbero, cambiaran la ley de off-side por la FIFA, y con la aparición de Petrone como centro delantero adelantado y la posición de Nasazzi, se creó por los profesionales ingleses el sistema de la WM, obligados a copiar las innovaciones de los desconocidos uruguayos.

En resumen, si no hubieran existido los campeones de 1924, no se hubiera afianzado nuestra escuela triunfadora, no habríamos ido a Amsterdam 28, no se hubiera realizado el primer Mundial en Montevideo 30, tampoco quizá nos hubieran invitado al del 50 o por lo menos no lo habríamos ganado, porque los seleccionadores y orientadores fueron aquellos primeros campeones.

Lic. José Eduardo Picerno García

Entrenador Deportivo

Socio vitalicio fundador de Audef

CI 777.234-5

«¿Hasta cuándo nos haremos trampa al solitario?»

Señor Director de

LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

¿Hasta cuándo los que votamos a la izquierda nos haremos trampa al solitario?

1) Que somos la mayoría. Y vemos todos los días que la coalición blanqui-colorada «nos da contra el piso».

Más allá de «tirar la bronca»no alcanzamos nada. ¡Hasta se mandaron el invento del Ministerio de Deporte poniendo al frente a quien ni siquiera ganó un partido de truco o bolita (opina igual que su ex correligionario, el vasco Amondarain). Sólo para colocar un montón de inútiles. ¿Van a hacer piscinas en los barrios marginales? La gente quiere «morfar» ma’ qué deporte…

2) En las disparatadas exigencias de un devaluado sindicato llamado Adeom (¡Pobre Platero!) ¿No ven la mano del Partido Colorado que al perder nuevamente las elecciones municipales dijeron públicamente que harían cualquier cosa para recuperar Montevideo? Empezaron el día que asumió el compañero Arana y siguen, siguen, siguen…

El Contra

La gotera no es de agua

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Desde hace más de un año se encuentra en nuestro medio «Ediciones La Gotera». Con la finalidad de dar a conocer el trabajo de escritores nacionales, hemos publicado desde entonces una variedad de títulos que comprenden los géneros de poesía, novela y cuento. En virtud de que los autores de Ediciones la Gotera son seleccionados entre lo más novedoso de las letras uruguayas, se nos hace imprescindible contar con los medios necesarios para la debida difusión de su trabajo. En tal sentido, apelamos al alcance de la publicación que Ud. dirige para divulgar nuestra labor editorial, escritores y obras, en beneficio de la literatura «importada de Uruguay», a la cual consagramos día a día el más sincero esfuerzo. Agradeciendo la consideración que pueda otorgar a la presente propuesta y poniéndonos a sus órdenes ante cualquier consulta, aprovechamos esta ocasión para

p/Ediciones

LA GOTERA Jorge MORON Agro BROU

<[email protected]
>//planeta.i.com.uy/

lagotera/Index.htm

Vivo en el campo y quiero acceder a Internet

Señor Director de

LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Solicito a usted tenga a bien publicar la carta que le dirigí al Presidente de Antel, en defensa de mis derechos.

Señor Presidente de Antel

Ing. Fernando Bracco

De mi consideración:

La que suscribe, Gloria Echeveste, domiciliada en Ruta 9, kilómetro 112.500, Pan de Azúcar, Maldonado, usuaria de los servicios de su ente desde el año 1987, ante usted se presenta, rogando su intervención, con la finalidad de resolver la incómoda situación en que inconsultamente ha sido colocada.

En dicho año contraté con Antel, servicio telefónico mediante par físico de cobre, servicio por el que aboné una suma importante para el momento en que concretamos el contrato.

Dicho servicio lo usufructué con el número 49741 por largos años, con altibajos relacionados con la conservación de las líneas.

En determinado momento, Antel cambió el sistema de par físico de cobre por el sistema Ruralcel. No estoy facultada para opinar acerca de lo oportuno de dicho cambio, solamente puedo asegurar que aún existen muchos altibajos, por los cuales estamos frecuentemente aislados por accidentes del servicio, con lo que quiero expresarle que el cambio no ha sido totalmente favorable.

De todos modos, tengo un gran inconveniente que sé que usted comprenderá fácilmente: me resulta totalmente imposible a partir del cambio, acceder como lo hacía antes, a los servicios de Internet, situación que se agrava ya que vivo en el campo y tengo muchísimos familiares y amigos en el exterior con los que no puedo comunicarme por este medio que, tal como usted mismo ha calificado acertadamente, en las múltiples entrevistas de prensa, es imprescindible.

He consultado por este desafortunado problema que me toca vivir, y los técnicos me han informado que se debe a la extrema obsolescencia del equipo instalado ya que en otras zonas, quienes tienen instalados otros equipos del sistema Ruralcel, no tienen ningún problema de conexión. Por ejemplo equipos DAK-ONE.

Quedo por lo tanto a la espera de la solución de este problema que solamente al ente corresponde resolver.

Sin otro particular, saludo a usted atentamente, esperando pronta respuesta ya que mi situación de usuaria así lo merece.

Gloria Echeveste

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