Hay 1.600 niños en situación de calle
Unos 1.600 menores viven en todo el país en situación de calle: la mitad en Montevideo y el resto en el interior del país. Diversos organismos estatales y privados presentaron ayer un proyecto de acción para enfrentar este flagelo social a partir del año 2001. Se trata de la aplicación de una nueva y ambiciosa política para solucionar la problemática de los niños en situación de calle.
El proyecto preventivo fue elaborado por una comisión interinstitucional y tiene por nombre: «De la calle a la escuela». El informe indica que esta realidad es resultado de la manifestación de la pobreza que se vino consolidando en Uruguay a partir de los dos últimos decenios.
Participan de esta iniciativa el Poder Judicial, Ministerio Público y Fiscal, Ministerio del Interior y Ministerio de Deportes, Administración Nacional de la Enseñanza Pública (Anep), el Instituto Nacional del Menor (Iname) y organizaciones no gubernamentales de la red de infancia.
El proyecto procura evitar que el menor entre en el círculo de la calle, y para ello se trabajará principalmente en las propias escuelas. Habrá un seguimiento de los niños para conocer su situación y llegado el caso que estos comenzaran a faltar a clases, se focalizarán los esfuerzos en tratar que el menor retorne al centro de estudio. El Ministerio de Deportes y Juventud otorgará cargos de profesores de educación física, Primaria colaborará con maestros y el Iname con asistentes sociales, psicólogos y educadores sociales.
El proyecto considera en primera instancia atender a más de 1.000 niños en todo el país.
El presidente del Iname, Julio César Saettone, manifestó que esta población generalmente deambula por las calles buscando recursos para aportar a sus familias, se encuentran en situación de mendicidad, se dedican a la venta de artículos y servicios, infringen la ley y muchas veces son víctimas de la explotación laboral y hasta sexual.
La iniciativa multiinstitucional creará una serie de equipos multidisciplinarios que trabajarán en las escuelas con un personal que comenzará este año a ser capacitado para la tarea. El programa de asistencia tendrá un costo aproximado de U$S 70.000, siendo que la mitad de esta inversión será solicitada en el presupuesto quinquenal.
Este año se iniciará la tarea de formación de los agentes y en 2001 serán asistidos los alumnos de las escuelas Nº 44 de la Unión, (que tiene un 100% de niños con baja inasistencia y un 70% de madres con baja instrucción), 95 del barrio La Paloma (con una repetición superior al 60% en primer año) y la número 271 de Cerro Norte (con un 40% de baja asistencia). Para 2002 se cubrirá un centro primario de La Paz y el Hipódromo; un año más tarde en Piedras Blancas y en 2004 en Paso Carrasco.
Saettone explicó que en este proyecto se aplicará una metodología diferente. «No se trata de ir a trabajar a 18 de Julio ni a 8 de Octubre, pero sabemos que los niños que están en estos lugares provienen de las zonas donde Primaria eligió estas escuelas tipo para el comienzo de la tarea», explicó el jerarca.
Advirtió que no se puede culpar exclusivamente a los niños que andan en la calle en situación de riesgo por lo que pudieran hacer y responsabilizó a los padres y la familia por la omisión de asistencia.
Propuso ante la aparición de estos casos, hablar con los tutores a fin de que se hagan cargo de su responsabilidad y prestarle ayuda, y si no cumplieran, se les aplicaría la normativa correspondiente del derecho penal.
El informe interinstitucional define a los niños y adolescentes en situación de calle como personas provenientes de familias pobres que toman el «espacio calle» como un espacio físico y social durante muchas horas del día, en situación de desprotección (porque aparecen factores que incrementan su vulnerabilidad) y donde desarrollan estrategias de sobrevivencia colectivas.
El fenómeno se manifiesta a través de la mendicidad, venta de artículos y servicios, trabajo precoz, infracciones a la Ley Penal y permanencia durante un horario extendido «en la calle» alejados de los espacios fundamentales de «Derecho»: Familia, Escuela, Comunidad.
El documento explica que el sistema educativo no ha podido brindar una respuesta adecuada a las necesidades particulares de estos niños, adolescentes y sus familias, por ser un fenómeno singularmente complejo.
Compartí tu opinión con toda la comunidad