Daniel Olesker explicó que los sectores de bajos recursos no aportarían

Impulsan que impuesto a la renta financie cobertura total de salud

Un total de 970.000 hogares uruguayos financiarían el sector mutual y público de la salud, de prosperar la iniciativa para que cada núcleo familiar, que tenga ingresos por encima de los $ 3.000, aporte un 10% de lo percibido mensualmente con lo cual se conformaría un Seguro Nacional de Salud Universal administrado por el Estado y las Instituciones de Asistencia Médica Colectiva (IAMC). «Todos los uruguayos financiarían la salud del país y tendrían derecho a todos los servicios con un costo fijo», dijo el asesor económico de la Federación Uruguaya de la Salud, Daniel Olesker, quien precisó que «cada familia podrá elegir la institución que desee» sin limitaciones.

Cada mutualista le cobrará al Seguro Nacional de Salud según el número de afiliados que posea y de manera proporcional al porcentaje del ingreso que dicho afiliado volcó en el Seguro Universal.

Olesker entiende que «la idea hay que afinarla en muchos aspectos», aunque el 10% del ingreso familiar es, aproximadamente, la inversión que realiza en este momento una familia de clase media para financiar los costos de salud.

El economista dijo a LA REPUBLICA que «los hospitales deberían competir como una institución más en servicios y asistencia» y aclaró que tanto el subsector público como el mutual recibirían dinero del Seguro Nacional de Salud.

Para las arcas del Estado la propuesta no incluye cambios y manteniéndose el mismo porcentaje del PBI que se destina actualmente a la salud que es un 10% del Producto Bruto Interno.

En cuanto a las franjas de la población que aportarían al Seguro, Olesker explicó que «hay que realizar varios ajustes, pero adelantó que los núcleos familiares que no alcancen a percibir $ 3.000 mensuales, no participarán en tal contribución.

Según el asesor económico, actualmente «el gasto en salud lo realiza, básicamente, la clase media, a quienes el Seguro Nacional beneficiaría en forma directa, no así a quienes reciben los ingresos más altos de la sociedad, donde los núcleos familiares se encuentran compuestos por menos personas». Relató que el ingreso de la clase media uruguaya se ubica en $15.000, «es decir que con $ 1.500 se estaría asistiendo todo el grupo familiar».

La diferencia sustancial «es que mientras el mundo liberal apunta a la asistencia diferenciada según lo que el individuo pueda abonar», el Seguro Nacional asistiría, en este caso, «a todos los uruguayos con la misma calidad».

La propuesta de Daniel Olesker fue presentada ayer en una mesa redonda acerca de las Perspectivas para la Salud en Uruguay, donde asistieron varios sectores vinculados al tema.

Olesker comentó que tanto en la FUS, en el Sindicato Médico del Uruguay como en la mesa de salud del Frente Amplio, existe «buen clima» para proyectar esta idea.

De constituirse una Comisión de Financiamiento dentro de las discusiones que aborda el Ministerio de Salud Pública (MSP) «para el fortalecimiento del mutualismo», la propuesta del Seguro Nacional sería presentada por la Federación Uruguaya de la Salud. En cuanto a los créditos internacionales que financiarán a las mutualistas que demuestren ser viables luego de las auditorías que se están realizando y los proyectos que cada institución presente a comienzos de 2001, el economista consideró que «serán un 60 o 70% del total las entidades que podrán demostrar su viabilidad».

Por otro lado cuestionó la manera cómo financiará el mutualismo las rebajas de tiques y órdenes en algunas especialidades. Según Olesker «el MSP aún no lo tiene claro».

Al encuentro sobre Perspectivas para la Salud realizado en el Club Húngaro y organizado por la Asociación de Funcionarios del Casmu, asistieron el presidente de la Federación de Funcionarios de Salud Pública, Angel Batalla; la directora del Hospital de Clínicas, Graciela Ubach; representantes del Banco de Seguros del Estado; Ernesto Murro, director del BPS; integrantes de la Comisión Mercosur del PIT-CNT y miembros de la Asociación de Trabajadores de la Seguridad Social.

Cambios en políticas de cuotas

Acerca de la cuota por franja etaria (que quedará eliminada luego de la reestructura planteada en el documento del MSP), como política de mediano plazo «se procurará reducir la dispersión de cuotas existentes a nivel de cada Institución de Asistencia Médica Colectiva».

Mientras que el estudio hace hincapié en los fundamentos del mutualismo, las afiliaciones vitalicias fueron suspendidas hasta su reglamentación «porque no están dadas las condiciones para el correcto funcionamiento de tal sistema».

Algunas de las medidas documentadas serán concretadas a mediano plazo y otras a partir del 1 de enero del año próximo, según el informe ministerial.

De acuerdo al documento, las órdenes a consultorio de medicina general, pediatría y para control del embarazo, no podrán superar los $30, cantidad que es la mitad del precio promedio que actualmente cobran las IAMC de todo el país.

No podrán cobrarse órdenes ni tiques en caso de la internación domiciliaria y tampoco establecer límites de edad para el ingreso de nuevos afiliados, para fortalecer el principio solidario.

«Los precios de tiques y órdenes se universalizarán a todos los afiliados, sin diferenciación de categoría, tipo de afiliación, edad o cualquier otro factor», señala el informe del MSP.

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