Radio comunitaria clausurada por militares
Según la Cipfe, que intentó ayer vanamente realizar gestiones para lograr la revocación de la medida, esta situación priva a pobladores, pescadores y artesanos de un medio de comunicación propio, que estuvo desde sus comienzos con el proyecto «Descalzos».
La emisora tenía como rutina emitir su programación desde distintos puntos de la costa, trasladándose en forma casi permanente de un lugar a otro.
La organización denunció lo que consideró «una situación de injusticia frente a los más débiles», destacando que estas actitudes «se contradicen con las intenciones que ha manifestado el presidente Jorge Batlle de legalizar las radios comunitarias».
Según informaciones en poder de LA REPUBLICA, el personal a cargo del operativo de clausura actuó por orden judicial.
Los voceros consultados por nuestro diario informaron que, pese a lo sorpresivo de la operación conjunta entre personal militar y policial, las personas que en ese momento estaban en la planta emisora pudieron salvar sus pertenencias de la requisa.
El incidente comenzó a gestarse el jueves de noche, cuando las emisiones de la radio fueron sorpresivamente interferidas por la Cadena Adebu.
El viernes, en horas del mediodía, personal de Prefectura y de la Policía se presentó en la planta emisora, encabezado por Washington Mello y Luis Awacel, dos funcionarios del Ministerio de Defensa Nacional.
Para concretar el procedimiento, los comisionados exhibieron una orden judicial librada por el juez de paz de Lascano, Gerardo Alvarez Escusel. En la oportunidad, se alegó que «La Marea» estaba interfiriendo con otras emisoras del departamento.
Cabe recordar que Prefectura tiene competencia de vigilancia en un área de 250 metros hacia adentro de la costa, donde fiscaliza habitualmente el cumplimiento de las normas sobre protección del medioambiente.
«La Marea» nació en enero pasado, impulsada por los pobladores de la zona. Salía al aire todos los jueves en horas de la noche, emitiendo información de servicio a la comunidad, con la participación de profesionales que difundían temas de interés general.
También había un espacio de entretenimiento dedicado a los niños y segmento donde cantaban payadores del lugar.
La radio informaba también en torno a robos y otros delitos que se perpetraban en la zona, advirtiendo a los vecinos que adoptaran precauciones para mejorar la seguridad de sus viviendas.
Analizando el meollo del problema, más allá del mero episodio, la organización Vecinet, que a nivel nacional está bajo la órbita de la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (Fucvam), se solidarizó con «La Marea», realizando un pormenorizado análisis de la situación de las emisoras alternativas en nuestro país.
Reflexionó que el «fenómeno de las radios comunitarias en nuestro país resulta de una magnitud inesperada por su extensión incluso para los cálculos más optimistas».
El documento evalúa el avance de esta experiencia de comunicación alternativa, afirmando que existen proyectos en los departamentos de Soriano, Paysandú, Colonia, Florida, Artigas y Montevideo, entre otros tantos, habiéndose inaugurado hace poco una en Valizas. Adelantaron que también viene gestándose un proyecto de FM Cooperativa para La Cruz y alrededores, en la Zona Nº 8 de Montevideo, dentro del proyecto de comunicación alternativo de Vecinet.
Clientelismo político
Vecinet consignó que salvo excepciones, la oferta en materia de radiodifusión comercial en el interior es pobre. «Con el clientelismo político a la orden del día los partidos locales extienden autorizaciones para emitir a sus amigos y se las niegan a sus adversarios. Esto ha derivado no sólo en un empobrecimiento de la oferta, sino que atenta seriamente contra valores fundamentales para la democracia, como son la libre expresión de la palabra y el derecho a la información».
En función de lo acotado del mercado por las decisiones políticas, la organización destaca la necesidad de la fundación de medios de comunicación de un nuevo tipo que ya es más que evidente», recordando la apelación de Mauricio de los Santos, de la Coordinadora de Radios Comunitarias del Uruguay.
«No podemos permitir que comiencen a surgir radios (comunitarias) como hongos», rezaba oportunamente una voz desde filas oficiales, según un informe del diario LA REPUBLICA.
Más adelante se observó que sindicatos, comisiones de fomento y guarderías infantiles optan, por sí mismos, por fundar sus propios medios de comunicación (gráficos o electrónicos) a lo largo y ancho del país.
«¿Es que acaso podría suponerse que un movimiento de tales características es posible de dirigir o controlar de alguna forma por entidad alguna? Muchas y de diverso tipo, han sido las organizaciones que, directa o indirectamente, se han vinculado a nuestras experiencias. Con ellas el movimiento sigue creciendo». Al respecto informan que «en el barrio El Monarca, situado en el km 21.500 de la Ruta 8 (Villa García), se está llevando a cabo una experiencia de radio comunitaria. La Comisión de Fomento de dicho barrio es la encargada de gestionar este proyecto «que ha surgido espontáneamente, como otros tantos, en respuesta a la excluyente y masificada propuesta de los medios comerciales».
También refieren a Montevideo, resaltando que en el barrio de Colón se están desarrollando las primeras transmisiones experimentales de Germinal FM. La iniciativa, en esta oportunidad, la tiene un grupo de jóvenes con amplia experiencia de trabajo social en la populosa zona.
En las primeras emisiones se ha dado prioridad a la difusión de las características fundamentales de estos proyectos de comunicación barrial. Con entrevistas en vivo a participantes de otras experiencias similares y lectura de distintos materiales, se ha buscado que la audiencia se vaya interiorizando en el tema de las radios comunitarias.
Contra el monopolio
Vecinet aludió también a la presencia, en el extremo norte del país, de Yacaré FM, de Artigas, que surgió en forma totalmente aislada del resto del movimiento dos años atrás. «A pesar de la injustificada y exacerbada represión oficial, Yacaré ha sabido mantenerse en el aire con un apoyo creciente de sus escuchas».
«Con las organizaciones sociales de nuestros barrios como único sostén, las radios comunitarias seguiremos ‘surgiendo como hongos’, resquebrajando con nuestra sola presencia el rígido monopolio que con respecto a la propiedad de los medios de comunicación existe en Uruguay. Los propietarios de dichos monopolios saben de este movimiento y de su carácter irreversible, ante lo cual reaccionan con el único argumento que les queda y les es propio: el de la fuerza.»
La organización recuerda al nacimiento, a fines del año pasado, de nueva radio alternativa en el departamento de Artigas, en la localidad de Bella Unión, recogiendo una información publicada precisamente en LA REPUBLICA. Este proyecto está gestionado por varias organizaciones locales, entre las que se encuentra la Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas (UTAA), el histórico sindicato de la caña de azúcar que marchó en la década del sesenta reclamando su derecho a vivir.
«Es un medio de comunicación con fines sociales en Bella Unión, guarda un gran potencial en lo que respecta a las posibilidades de llevar a toda la ciudad la visión de los barrios más apartados del casco urbano. El barrio de «Las Piedras» o el de «Las Láminas» entre otros, se encuentran hoy en un avanzado estado de abandono en lo que respecta a obras. Muchas veces falta luz y agua y no existe saneamiento. Todo esto se suma a la falta de incentivo a la pro
ducción de la caña de azúcar que ha dejado a muchos trabajadores sin su trabajo.
Por todo esto el hecho de que los hombres y mujeres de Bella Unión cuenten con un medio de comunicación propio a través del cual canalizar todas sus inquietudes tiene una particular importancia».
El proyecto, en fase experimental, ya ha logrado gran adhesión en la localidad y está coordinando con el resto de las radios comunitarias uruguayas integrantes de ECOS.
Un estudio revelador
La organización denunciante recordó que un reciente estudio elaborado por la Facultad de Ingeniería, demuele uno de los argumentos sustentados por la Dirección Nacional de Comunicaciones, para no adjudicar permisos a radios comunitarias por falta de espacio en el dial. La investigación determina la posibilidad de alojar una decena de emisoras en FM sin interferir el funcionamiento de las radios autorizadas por el gobierno.
La Coordinadora de Radios Comunitarias del Uruguay solicitó a la Facultad de Ingeniería un informe sobre la disponibilidad de frecuencias para emisoras locales. En él se estudió la posibilidad de alojar en la banda de FM comercial, estaciones de radiodifusión de pequeña potencia en zonas urbanas.
El diagnóstico terminado recientemente se elaboró teniendo en cuenta los criterios dados en las reglamentaciones vigentes de la DNC, los acuerdos regionales y las recomendaciones de los organismos internacionales. Además de los criterios fijados en esta ley, se tuvieron en cuenta las normas internacionales sobre compatibilidad con los servicios aeronáuticos del Aeropuerto de Carrasco en la banda 108 a 137 Mhz.
El informe concluye que en función de la concentración de emisoras en Montevideo y sus alrededores, existe la posibilidad de autorizar la explotación de nuevas emisoras en el área.
«En el resto del país los problemas son más sencillos», estableció el documento universitario, refiriéndose a la posibilidad de autorizar un mayor número de radios de carácter comunitario.
A partir de la Ley 15.093, que fija los criterios técnicos de adjudicación de potencias y altura de antena y establece los criterios de protección de las estaciones de FM, fijando distancias mínimas entre emisoras, el estudio universitario determina que podría autorizarse la explotación de una frecuencia entre 107.5 y 107.9 MHs.
Asimismo, podría adjudicarse dos estaciones con potencia de 100 watts con una antena de 30 metros, guardando una distancia mínima de un kilómetro con el Aeropuerto de Carrasco.
También se podría autorizar estaciones de 4 Watts y 30 metros de antena, las cuales tendrían un área de cobertura efectiva de cinco kilómetros.
En este caso, se podría habilitar la explotación de siete frecuencias que hoy no son utilizadas. Las frecuencias de las estaciones de FM en el intervalo 88.1 a 107.9 Mhz se autorizan en «canales» numerados del 201 al 300 y separados por 200 khz.
No todos los canales pueden ser autorizados, ya que causarían interferencia de unos hacia otros.
La ley reglamenta las distancias a que deben encontrarse las emisoras en función de la potencia, altura de antena y diferencia de frecuencia entre ellas. Por ese motivo, el informe establece una puntualización en cuanto a la autorización realizada por la DNC a la emisora 104.3 en Montevideo, que fuera adjudicada el 21 de octubre del pasado año a la firma Modacor SA.
El documento sentencia que no es posible ubicar esta emisora en Montevideo, ya que no respeta los criterios de la Ley 15.093, si se mantienen inalteradas las estaciones ya autorizadas. Es que según la ley debe existir una diferencia de frecuencia de por lo menos 800 khz entre frecuencias, para no alterar el funcionamiento de la emisoras autorizadas. Sin embargo, en este caso, no estaría cumpliéndose la legislación, ya que en Atlántida existe una emisora autorizada en la misma frecuencia, y en la ciudad de La Paz está funcionando una radio en el 104.9 mhs con una diferencia de 600 khz espacio menor al permitido.
En Uruguay no existe una legislación sobre las radios comunitarias, pero el presidente Jorge Batlle se mostró partidario de legalizar las emisoras que hoy transmiten sin permiso porque «no molestan a nadie». «Desde hace dos años y medio que no hay allanamientos de equipos. Nosotros esperamos que el Presidente concrete la promesa que realizó de legalizar las radios», señaló Gustavo Gómez de la radio comunitaria El Puente.
El presidente de la Cooperativa de Radiodifusores del Interior (CORI), Luis Osvaldo Dini, también se refirió a la idea lanzada por el Presidente de la República de legalizar las denominadas radios comunitarias o piratas, manifestando su acuerdo con la iniciativa del primer mandatario.
En Uruguay existen 14 radios comunitarias y hay un número similar de proyectos de emisoras que aspiran a salir al aire.
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