Alarma ambiental en Minas: temen contaminación por nuevo combustible
El Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma) realizó una audiencia pública en Minas, con el propósito de explicar a los vecinos las consecuencias del cambio de combustible operado por la Compañía Uruguaya de Cemento Portland SA (Cucpsa).
En lo sucesivo, los hornos de dicha empresa utilizarán carbón de coke, que es un derivado del petróleo, en lugar de fuel oil.
Los vecinos más cercanos a la planta en cuestión — que residen en los barrios Garolini-Las Palmas– plantearon, en una reunión con las futuras autoridades departamentales, varias inquietudes con respecto «al polémico» cambio en el proceso productivo.
Los residentes, en diálogo con LA REPUBLICA, manifestaron la necesidad de difundir el tema, con la finalidad de sensibilizar a las autoridades nacionales, en torno a éste y otros problemas ambientales que afectan a Minas.
La convocatoria a la audiencia pública no obtuvo la presencia de muchos minuanos interesados en el tema, aunque sí estuvo presente LA REPUBLICA.
El encuentro se celebró en la Casa de la Cultura de Minas, contando con la asistencia de medio centenar de personas, entre las que se destacaron representantes de Compañía Salus, de organizaciones ecológicas, médicos, dirigentes políticos, ediles departamentales, sindicalistas y representantes de medios de comunicación locales.
En primer término, las autoridades del Mvotma explicaron cuáles eran los alcances de la audiencia, que fue encabezada por Víctor Cantón, subdirector nacional de Medio Ambiente.
Cabe recordar que la convocatoria se realizó por resolución de esta cartera ministerial, en virtud de la presentación del proyecto por parte de Cucpsa.
El ingeniero Andrés Seizar explicó que el propósito del Mvotma «es escuchar la opinión de los vecinos, así como también la exposición de la firma Cucpsa, acerca del cambio de combustible. Es un instrumento para la participación de la población en los procedimientos de impacto ambiental».
Al respecto, el técnico precisó que luego de las exposiciones técnicas acerca del nuevo combustible de carbón de coke que pretende incorporar Cucpsa, los presentes formularían por escrito sus preguntas, para así ser objeto de un posterior análisis. Algunas interrogantes fueron respondidas en el momento.
Posteriormente, el ingeniero Ugalde, representante de la empresa, hizo referencia a las ventajas operativas y comerciales que el carbón de coke –un combustible granulado– tendría en relación al fueloil, que es un combustible líquido. En primer lugar, mencionó que el carbón de coke es un material que presenta menor riesgo en caso de incendio.
Asimismo, señaló que en las plantas cementeras de los países desarrollados, es el combustible que se está utilizando en estos momentos, dado su bajo costo.
Ugalde recalcó que la cocción de la piedra caliza es una de las «operaciones principales» en el proceso industrial. Mediante esta operación, se obtiene un material llamado clinker, que es la materia prima del portland.
El jerarca indicó que el combustible utilizado en el proceso es uno de los principales insumos, agregando que para que Cucpsa sea competitiva en los mercados, debe cambiar del fueloil a carbón de coke.
Integrantes de la empresa consultora que realizó el estudio de impacto ambiental, analizaron los problemas ambientales que se podrían plantear al utilizar el carbón de coke. Según manifestaron, los inconvenientes pueden comenzar cuando se inicie el traslado de combustible desde el puerto de Montevideo, ya que su llegada desde el Golfo de México se hará a bordo de varios barcos. Al ser un combustible granulado, con «bolitas» de un diámetro no mayor a los 75 mm, existe la posibilidad de que parte de la carga «se vuele».
Se prevé la llegada de dos barcos al año con una carga de unas 30 mil toneladas, lo cual bastaría para abastecer las necesidades de la planta.
El transporte en camiones con una capacidad de 28 toneladas, demoraría unos siete días.
La alternativa, en este caso, es cubrir con una lona la caja del camión. Una vez arribado a la planta, el carbón de coke sería almacenado en una gran pila –al aire libre– rodeada por un terraplén para minimizar el efecto de la «voladura» de material por parte de la acción del viento. Asimismo, existe otro riesgo de contaminación, que es la lixiviación, o sea el material que puede ser arrastrado por las lluvias.
En este sentido, explicaron que esa pila estaría rodeada por un sistema de desagües cerrado, que reutilizaría el agua, luego de decantada en piletas, en el mismo proceso de producción de la fábrica.
Finalmente, el ingeniero Gustavo Balbi explicó la metodología de procesamiento del nuevo combustible. Para inyectarlo en el horno, es necesario molerlo hasta que llegue a conformar una especie de polvo.
Ese polvo de coke será transportado desde un molino por medio de un ventilador hasta un filtro de manga, que lo acumulará en un silo desde el cual será derivado al horno.
El especialista destacó que se ha puesto «especial cuidado» en las emisiones a la atmósfera de material particulado.
En relación a las emisiones gaseosas y de polvo derivadas del proceso, se destacó que la quema del carbón de coke es la operación con mayor poder de contaminación.
«El polvo es generado por la propia caliza al quemarse, y lo que va a agregar el carbón de coke es un porcentaje muy menor», dijo Balbi.
Aclaró, además, que el carbón de coke «no es como el carbón mineral, como el que se usa en Brasil, con altísimos contenidos de cenizas y de azufre». Recalcó que el producto que piensa utilizar Cucpsa, contiene un 0,6% de ceniza y 5% de azufre.
No obstante, aclaró que el fueloil tiene un 0,1 de ceniza y un 3% de azufre. El jerarca restó relevancia al aumento de esas sustancias contaminantes, «ya que para lo que maneja esta planta, que es polvo producto de la calia, esto es irrelevante», dijo.
«Esos gases y el material particulado, antes de pasar a la atmósfera van por un electrofiltro, que retiene el 99% del material particulado. Durane 1998, el material particulado emitido fue de 14 miligramos por metro cúbico, y la norma nos permite emitir hasta 50″, concluyó.
El tema tuvo otras derivaciones a nivel de la población minuana. Hace unos días se celebró una multitudinaria asamblea de vecinos del barrio Garolini, que contó con la participación de autoridades electas encabezadas por el futuro intendente de Lavalleja, Herman Vergara Olazábal y su suplente, Adriana Peña, además de ediles de los tres lemas que obtuvieron representación en la Junta.
El motivo del encuentro, al cual naturalmente tuvo acceso LA REPUBLICA, fue el análisis de los temas que le preocupan a los pobladores de esa zona, relacionados con la contaminación ambiental.
Al respecto, se planteó la inquietud de los pobladores por la posible construcción de un puente sobre el Plata Chico.
Actuando como vocero de la comisión vecinal, Mario Perdomo Palacios estableció sus reparos ante el anunciado cambio de combustible en la planta fabril, que consideró determinará aun mayor nivel de contaminación en la zona.
También ejemplificó las dificultades vividas en el pasado mes de mayo, cuando, durante 16 días, el tránsito de vehículos pequeños sobre la calzada existente junto a la puerta del grupo de Artillería IV tuvo alteraciones, al salir de madre el cauce del arroyo.
Este tema mereció atención de las administraciones anteriores, aunque las soluciones nunca llegaron.
El puente es un reclamo de los vecinos desde hace más de 70 años, ya que la afectación ha
recrudecido en los últimos tiempos con la habilitación del complejo habitacional SIAV que aumentó la densidad de población residente en el lugar.
Los ediles se comprometieron a buscar soluciones y a respaldar la preocupación de los vecinos ante el cambio de combustible Cucpsa.
A su juicio, esta situación traería un fuerte impacto ambiental, denunciando, además, que en los países desarrollados el combustible está prohibido, porque su combustión libera una importante cantidad de azufre y otros derivados.
En ese sentido, se busca hacer conocer Mvotma la preocupación de los vecinos y grupos de vigilancia ecológica locales, que se oponen «terminantemente» al uso del nuevo combustible.
Un vecino del barrio Garolini de Minas entregó a LA REPUBLICA una misiva, en la cual plantea una serie de interrogantes acerca del proceso del cambio del actual combustible –de fuel-oil a carbón de coke– por parte de la Compañía Uruguaya de Cemento Portland SA (Cucpsa).
La carta expresa lo siguiente: «El viernes 26 fui como vecino de las viviendas del SIAV barrio Garolini a presenciar la audiencia pública convocada por el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente para que Cucpsa explicara el motivo del cambio de conbustible.
Al salir de ésta, pienso que los vecinos del Garolini –y sin duda toda la ciudad de Minas– tienen un nuevo problema que resolver. Tenemos muchas dudas al igual que los ediles presentes, sindicatos, ingenieros químicos, biólogos, etc. que se encontraban en la audiencia.
–¿Por qué si el estudio sobre la utilización del coke data del año 95 y 96, no se utilizó antes siendo que es más barato que el fuel-oil?
–¿Por qué el coke está prohibido utilizar en países europeos y se intenta implantarlo en nuestro país?
–¿Por qué tantas precauciones desde su llegada al puerto si no es peligroso?
–¿Por qué es Cucpsa la propia encargada de controlar el impacto ambiental y no una empresa independiente de ésta, que por ejemplo vea por qué el electrofiltro a veces de noche no funciona, los ruidos a esta hora aumentan considerablemente, la contaminación del Plata, los barrenos, etc.?
–¿Por qué se habló del azufre y no del nitrógeno?
–¿No se han escuchado los problemas de la utilización de este material en Argentina?
–¿Qué le ha aportado la cantera a nuestro departamento más que el aumento de la desocupación en la cual muchos obreros pertenecían al barrio Garolini?
–¿No es causante el coke de la lluvia ácida?
Sin duda habría muchas más preguntas, pero debido a nuestro poco conocimiento técnico las dejamos para gente más entendida en el tema.
Lo que sí sabemos es que, además de los problemas que tenemos los vecinos del Garolini, Las Palmas y aledaños como son el puente del Plata que seguimos esperando su construcción y que debido a las lluvias del mes de mayo hemos pasado aislados, el problema de las viviendas con sus fisuras y humedades, de la cual no nos ha llegado una solución del Ministerio de Vivienda que parece preocuparse mucho por el medio ambiente, nos encontramos con lo que será seguramente un nuevo problema.
Somos gente de familia, preocupada por la salud nuestra y de todos los habitantes de esta ciudad.
No queremos que nuestros hijos vayan a la escuela, como se ven en otros países, con máscaras.
Que no se sigan llevando el oro mientras nos conforman con espejitos.
Es hora de decir basta y no fumar lo que no queremos. Gracias. Mario Perdomo. C.I. 2.712.781-1″.
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