La pobreza y la desigualdad deterioran el medio ambiente
El estudio es producto de la evaluación ambiental regional, realizada con la participación de los Centros Colaboradores del Pnuma como la Universidad de Chile, el Observatorio del Desarrollo de la Universidad de Costa Rica, el Instituto Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Renovables y la Universidad de las Indias Occidentales en Jamaica.
El mapa de injusticia social singularmente revelador, ya que el ingreso del 20% más rico de la poblacion es 19 veces mayor que el correspondiente al 20% más pobre.
América Latina y el Caribe cuenta con el 40% de las especies vegetales y animales del mundo y el 47% de su territorio está cubierto por bosques.
El informe establece que la región se encuentra amenazada por el descenso en los recursos forestales, con su consecuente pérdida en términos de biodiversidad. Sólo en la Amazonia brasileña se han talado 15 millones de hectáreas entre 1988 y 1997. A su vez, se ha verificado un crecimiento urbano insostenible (cerca del 75% de la población vive en zonas urbanas) y un fuerte impacto del proceso global de cambio climático, cuyos efectos han sido los incendios forestales, los huracanes, las inundaciones y el aumento en el nivel del mar.
Las tres preocupaciones ambientales fundamentales que destaca el estudio son: el agotamiento y destrucción de los recursos forestales, el impacto del proceso global de variación climática y los problemas asociados con áreas urbanas e industriales.
En cuanto a la deforestación, el informe señala que durante el quinquenio 1990-1995 se perdió un total de 5,8 millones de hectáreas por año, lo cual equivale a un 3% del total.
Frente a este fenómeno, la región se enfrenta a otro problema ambiental, como es la pérdida de biodiversidad y la degradación de los hábitats. Se estima que en la región hay 1.244 especies de vertebrados en serio riesgo de extinción.
En lo que se refiere al clima, se destacan los desastres de origen natural, cuyas principales causas son la actividad tectónica (terremotos) y el clima. Otra consecuencia de los cambios climáticos son los incendios forestales, que tienen su origen en las intensas sequías relacionadas con el denominado fenómeno de El Niño.
El aumento en la temperatura del mar es otro de los efectos de la variación climática. Entre junio y noviembre de 1998 se produjo un severo emblanquecimiento coralino en el Caribe, debido a este fenómeno.
Sobre los problemas en áreas urbanas e industriales se destaca el hecho de que las tres cuartas partes de América Latina y el Caribe se encuentran concentradas en unas pocas ciudades, estimándose que puede llegar al 85% en el año 2005.
La problemática del agua no es menos inquietante en el conjunto del paisaje ambiental del continente. En efecto, solamente el 2% de las aguas residuales son tratadas en América Latina y el Caribe.
Además, la cantidad de metales pesados, químicos sintéticos y desechos peligrosos que llega a las aguas subterráneas se está duplicando cada quince años.
En otro orden, el informe destaca que la región es responsable del 48,3% de las emisiones totales mundiales del CO2 provenientes del cambio de uso del suelo, y solamente 4,3% de los procesos industriales.
Degradación del suelo
Según el documento de la ONU, un 16% de la tierra de la región está afectada por la degradación del suelo. El impacto es mayor en Mesoamérica, donde alcanza el 26% del área subregional, incluyendo el 74% de la tierra cultivada, al igual que el 11% de los pastos y un 38% de los bosques.
En América del Sur, la degradación afecta el 14% del territorio: un 45% de la tierra cultivada, un 14% de los pastos permanentes y un 13% de los bosques.
Asimismo, la erosión alcanza en América del Sur 170 millones de hectáreas y unos 58 millones de hectáreas en Mesoamérica.
En ese contexto, las pérdidas totales por desertificación de las tierras alcanzan cerca de mil millones de dólares al año. Si a este monto se le suman las pérdidas por sequía, llega a 4.800 millones de dólares anuales.
La biodiversidad en peligro
Los ambientes más ricos en especies son los bosques húmedos tropicales, que albergan aproximadamente más del 90% de las especies del planeta.
En conjunto, las regiones más ricas en biodiversidad son Africa, Asia y el Pacífico y América Latina y el Caribe.
Asimismo, los hábitats tropicales, subtropicales y templados de la región son excepcionalmente ricos en especies zoológicas y botánicas.
La expansión de la agricultura, tanto en las regiones tropicales como en las semiáridas, así como la tala de bosques y el agotamiento de los humedales, ha barrido literalmente con la población de muchas especies.
Otro de los graves problemas ambientales es la pérdida de hábitats, que afecta principalmente a los bosques de América Central, al Chaco y los ecosistemas de sabana en el «cerrado» brasileño.
El estudio señala que 1.244 especies de vertebrados se encuentran amenazadas con la extinción. Tanto América Latina como el Caribe ocupan el segundo lugar con especies de aves amenazadas (después de Asia, el Pacífico y Africa), el tercer lugar en mamíferos (después de Asia y el Pacífico), el tercer lugar en especies marinas (después de Asia y el Pacífico y Norteamérica), el segundo lugar en reptiles (después de Asia y el Pacífico) y un segundo lugar en anfibios amenazados.
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