Intendencias y usuarios le deben a UTE U$S 54 millones
Cerca de U$S 54 millones tenía pendiente de cobro UTE a abril de este año, a partir de cuentas atrasadas mayores a 30 días. De dicho total el 71% (U$S 39 millones) es representado por las deudas de los municipios, y un 9,9 % por los clientes residenciales que adeudan en total U$S 5.5 millones. Los organismos oficiales deben a UTE por suministro de energía U$S 5 millones lo que representa un 9,2 % del total, los clientes comerciales U$S 2.5 millones (4.84% del total), los grandes clientes U$S 1.75 millones (3,31% del total) y los industriales U$S 900 mil (1,72%).
En el caso de los municipios, UTE intimó a las 14 intendencias morosas a hacer efectivo el pago de las facturas adeudadas al tiempo que espera la aprobación de la Ley de Urgencia que habilitará a traspasar a la empresa el servicio de alumbrado público de las comunas deudoras, por lo que pasará a cobrar ese servicio en la factura de la luz. Del total de intendencias sólo cinco están al día con UTE. Ellas son Paysandú, Salto, Soriano, San José y Maldonado. Sin embargo, la polémica con la comuna capitalina ha adquirido otro tenor, ya que la misma reclama a su vez deudas de la empresa pública por pago de tributos municipales e inversión en la red de alumbrado.
El presidente del ente Ricardo Scaglia resaltó tiempo atrás que de los U$S 900 millones que recauda la empresa anualmente, un 50% corresponde a clientes residenciales, lo que significa que las intendencias deben un 10% de la facturación anual de los hogares, monto que si se recuperara, aseguró, podría volcarse a mejorar el régimen tarifario.
En el caso de Antel, el número de cortes definitivos del servicio, que se producen luego de seis meses de deuda del usuario, alcanza el 2,5% anual en el total de clientes (1.100.000).
El índice de morosidad, representado por cortes temporales, configuran el 2% mensual de los clientes. Antel corta el servicio saliente a los dos meses de deuda, pudiendo el usuario recibir llamadas, mientras que se interrumpe el servicio en forma total a los tres meses de morosidad.
Antel tiene una facturación anual que ronda los U$S 800 millones.
OSE: Amnistía con poca acogida
La amnistía dispuesta por el directorio de OSE a principios de este año para regularizar la situación de unos 34 mil usuarios morosos, no arrojó los resultados previstos o esperados por las autoridades de la empresa. El Directorio aún no ha resuelto qué medidas adoptará a partir de ahora, no descartándose que se declare la incobrabilidad de algunas cuentas y el envío al Clearing de clientes morosos.
El organismo logró recuperar con la aministía, que incluía rebajas y exoneraciones en multas y recargos en los montos totales adeudados, U$S 365 mil, más un total del importe convenido (clientes que fijaron su regularización en cuotas) de U$S 1.818.000. La cantidad de clientes que regularizaron su situación alcanza a los 3.605, en tanto que la expectativa del ente era regularizar por lo menos a 5.000 usuarios.
La empresa estudiará, en el marco de un cambio de gestión comercial, las medidas a tomar de aquí en más aunque se adelantó desde el Directorio que se declarará la «incobrabilidad» de algunos servicios, como casas o fábricas abandonadas, y se determinará «el envío al Clearing» de los grandes consumidores deudores.
Tampoco se descarta, dada la difícil situación de las 90 mil familias que OSE apoya con abastecimietno de agua potable en asentamientos, declarar la incobrabilidad de esas cuentas y realizar un nuevo contrato estipulando los montos reales del consumo.
Sin embargo, la presidenta de OSE, Esther Yáñez, manifestó a LA REPUBLICA que el tema de las deudas en asentamientos «no lo podrá arreglar OSE sola» dado el tinte social del problema, y deberá en cambio buscarse una solución convenida con el Poder Ejecutivo a través del Ministerio de Vivienda, cartera que lleva adelante la regularización de dichos barrios ilegales.
La relación de agua elevada con facturada es de 50% lo que se produce por roturas y pérdida en agua no facturada. En el caso de asentamientos, el suministro no facturado asciende a 7 u 8 millones de dólares.
Compartí tu opinión con toda la comunidad