El desafío de la legalización
El pasado 3 de mayo se celebró en el mundo entero el «Día Internacional por la Libertad de Prensa». En conjunto con distintas actividades que se desarrollaron a lo largo y ancho del planeta, en nuestro país se sucedieron dos hechos que por sus implicancias se pueden calificarse de históricos.
El primero es, sin duda, la visita que realizara nuestro presidente, Jorge Batlle, a la sede del sindicato de la prensa (APU). Se trata de la primera vez en la historia de nuestro país que un presidente visita la cede del sindicato de la prensa. Esta actitud contrasta notablemente con la que adoptara durante todo su mandato nuestro presidente anterior, Julio María Sanguinetti. Este último encabezó una gestión de gobierno signada por permanentes atropellos a la libertad de prensa. Encarcelamiento de periodistas (caso hermanos Fasano), presiones del Departamento de Prensa de la Presidencia hacia medios de comunicación y abusiva distribución de la publicidad oficial fueron algunas de las denuncias llevadas adelante por la Asociación de la Prensa (APU) durante la pasada administración.
No resulta muy aventurado especular con que la visita del nuevo Presidente a la sede del sindicato de la prensa constituye una señal positiva y un simbólico pasó hacia un cambio en lo que respecta a las políticas comunicacionales.
El segundo hecho de gran trascendencia es el anuncio que hiciera Batlle de su intención de derogar el decreto de la pasada administración que prohibía la importación de decodificadores para la recepción de televisión satelital en nuestro territorio. Los representantes del oligopolio mediático existente en nuestro país aún no se habían repuesto cuando el Presidente anunció en la misma reunión que legalizaría a las llamadas Radios Comunitarias, «aunque los directores de los medios privados me cuelguen de los pulgares», declaró.
Soplan vientos de cambio
Existe consenso nacional en cuanto a la necesidad de adecuar la legislación vigente, en lo que respecta a las comunicaciones, a los formidables cambios tecnológicos que se han sucedido en los últimos tiempos.
El marco legal vigente fue ideado para una sociedad en la que no existían ni Internet, ni la fibra óptica. En aquel momento la telefonía celular se limitaba al campo de la ficción mientras que la «Televisión Directa al Hogar» (o satelital) no existía ni siquiera allí.
Resulta sorprendente la gran penetración que estos cambios han tenido en nuestra sociedad y la gran influencia que han ejercido sobre nuestra vida cotidiana. ¿Podemos pensar un Uruguay hacia el futuro que no contemple y potencialice las posibilidades de la llamada «Revolución Tecnológica? La conformación de las grandes multinacionales de la información y su vinculación con los grandes polos de poder mundial nos presenta el contexto internacional sobre el cual habrá que pensar y repensar esta pregunta.
Es en este sentido que la búsqueda de espacios de comunicación locales, que jerarquicen las cuestiones inmediatas por sobre las globales, toma particular relevancia.
Nuestra propuesta
Las Radios Comunitarias uruguayas entendemos que la solución definitiva del tema de los medios de «nuevo tipo» pasa por la creación de una nueva ley de telecomunicaciones que asegure el derecho de todos los uruguayos y uruguayas al ejercicio de la más amplia libertad de expresión. Es así que en conjunto con otras organizaciones vinculadas al tema de la comunicación participativa hemos elaborado una propuesta base para la discusión de una nueva legislación en materia de comunicaciones. En ella se destacan tres iniciativas principales:
Creación de la Comisión Nacional de Medios Audiovisuales.- Este organismo será de integración plural. Sugerimos la participación en él de todos los actores involucrados en el tema (Sindicato de la prensa, universidades, broadcasters privados, Estado y medios comunitarios, entre otros). Su competencia será administrar el espectro radioeléctrico, así como también todo lo concerniente a los medios de comunicación que hoy se encuentra en la órbita del Ministerio de Defensa Nacional.
Reconocimiento de la existencia de una tercera forma de comunicación con fines sociales. Además de los medios comerciales y estatales, existen los medios comunitarios con fines de promoción social y cultural. Estos tiene características diferentes y complementarios a los medios comerciales.
Elaboración de un Plan Nacional de Frecuencias. En este se deberá reservar un porcentaje del dial para la adjudicación exclusiva a proyectos de comunicación con fines sociales como forma de promover este sector.
Para la discusión de estos y otros puntos la Coordinadora de Radios Comunitarias ECOS, ha cursado un pedido de entrevista al Presidente de la República para solicitarle que instale un espacio oficial de diálogo sobre el tema.
Mauricio de los Santos, ECOS
e-mail: [email protected]
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