Colotuzzo recordó promesa de liberar topes jubilatorios
Colotuzzo dijo que miles de trabajadores «se sienten estafados por este absurdo de pedirles aportes de acuerdo a lo que ganan y darles jubilaciones de acuerdo a topes fijados, con un ardid malévolo», como son los actuales topes y su instrumento de fijación, que es el Salario Mínimo Nacional (SMN). Manifestó que es «una de las grandes injusticias que se cometen con el trabajador».
Colotuzzo señaló que los activos del organismo aportan sus tributos de acuerdo a lo que realmente perciben y, al momento de jublirse, «se les devuelve su derecho cercenado injustamente, trastocando su vida particular y cambiando radicalmente para mal».
Consideró que lo que debería rectificarse es el instrumento con el que se regulan las jubilaciones, es decir el Salario Mínimo Nacional. Gran parte de las prestaciones que brinda el BPS están indexadas a este indicador, que, a su juicio, se fija arbitrariamente por el Poder Ejecutivo. El director social expresó este instrumento «solamente tiene razón de ser, si la finalidad del gobierno es impedir que algún día las jubilaciones y pensiones sean realmente dignas».
Colotuzzo recordó que antes del acto eleccionario, el hoy Presidente de la República prometió que se ocuparía de solucionar el tema». Asimismo, recordó que en ese momento Ariel Davrieux, que como hoy ocupaba la dirección de la OPP, «le enmendó la plana al doctor Jorge Batlle, manifestando que la situación de los topes ya estaba solucionada con la aplicación de la Ley 16.713″.
Tras la elección, el BPS reconsideró su decisión de mantener los topes y ratificó el mantenimiento de los mismos, «en discrepancia con la solución proclamada por el actual Presidente de la República y de acuerdo con lo manifestado por Davrieux».
La intención de liberar los topes jubilatorios también fue incluida en el «Compromiso de Gobierno» firmado por el Partido Nacional y el Partido Colorado, el 9 de noviembre pasado.
«Hoy seguimos sin saber si los lineamientos económicos son dirigidos por el actual Presidente», estimando que «por lo menos en el tema de los topes jubilatorios, existe esta nebulosa situación».
Asimismo, cuestionó la «manipulación salario mínimo nacional, para ahorrar a costa de jubilados y pensionistas».
Resaltó que «ya no hay una justificación razonable» para mantener los topes jubilatorios de parte del gobierno, argumentando razones financieras.
Si se aplicara el artículo 31 del Decreto 98/994, liberando los topes desde el primero de enero de 1997 y a razón de un SMN por año hasta llegar a quince, el costo durante el año 2000 sería de un millón trescientos mil dólares, ascendiendo en 2001 a dos millones diez mil dólares.
Colotuzzo calificó estas cifras como «ínfimas», si se compara con las rebajas de aportes a la industria manufacturera, que se aplican desde 1995 con un un costo anual de U$S 42 millones y, hasta el momento, han tenido un costo de U$S 200 millones.
La rebaja de aportes patronales al sector agropecuario cuesta U$S 17 millones anuales.
Por su parte, la aprobación de la reforma de seguridad social ha determinado que el BPS vierta anualmente alrededor de U$S 200 millones a las Administradoras de Fondos de Ahorro Previsional (AFAPs), situación que para Colotuzzo implica que «todo el que tenga un problema financiero apunte al BPS para solucionarlo, debido a que el banco se ha transformado en un blanco fácil».
«Es incomprensible que ante esta enorme masa de dinero despojada al sistema solidario, se esté cuestionando el monto que se necesita para atender a miles de trabajadores que se sienten estafados por este absurdo de pedirles aportes de acuerdo a lo que ganan y darles jubilaciones de acuerdo a topes», consignó.
Según Luis Alberto Colotuzzo, es el presidente Jorge Batlle quien tiene la palabra, manifestando que «debe actuar si tiene intención de terminar con esta situación».
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