Tiene la palabra

 

Lecturas: una excelente publicación dominical

Señor Director deLA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Como director de Librotel, soy Martín Sobrero, tengo 25 años y desde hace 7 vengo desarrollando varias actividades culturales que benefician a todos los habitantes de Montevideo y Canelones. Ello nos ha hecho merecedores del auspicio de la Intendencia Municipal de Montevideo por el alto contenido cultural y social que Librotel representa. Le paso a contar que Librotel tiene su pilar principal en una biblioteca personalizada que brinda mediante un catálogo de libros al socio todos aquellos que desea leer, recibiendo los mismos a domicilio sin costos adicionales. Como conocerá el costo de los libros hoy en día margina a muchas personas de acceder a la buena lectura, por ello nuestra propuesta soluciona un problema que aqueja a todos los lectores. Además de lo mencionado, Librotel tiene dos servicios para estudiantes de liceo hasta 6º año en el cual le brinda material de estudio, biografías, material de Internet y clases personalizadas. Bueno esto es una pequeña reseña de que servicios que forman parte de Librotel, espero contar con usted, poder difundir y lograr una mayor difusión. Desde ya quedo a sus órdenes para cualquier consulta o información que considere necesaria. Felicito una vez más por el excelente suplemento que edita el señor Carlos Santiago y espero vuestra respuesta sin compromiso de ninguna clase ya que considero importante la opinión y asesoramiento de cómo no morir en el intento de llevar una empresa adelante sin capital ni apoyo del gobierno nacional.

Martín Sobrero Vía Internet

 

Historia laboral del BPS

Señor Director deLA REPUBLICA

Dr. Federico

De nuestra mayor consideración:

Solicitamos a usted editar la siguiente nota, a fin de clarificar la noticia publicada por vuestro periódico el 18 de abril ppdo., sobre algunas supuestas medidas adoptadas por el BPS en relación a la notificación de la Historia Laboral.

Por mandato de la Ley 16.713 de 3/9/95, el BPS tiene la obligación de remitir y notificar anualmente a todos los trabajadores de las actividades amparadas por el Organismo, la información que surja del registro de historia laboral.

Los medios a través de los cuales el BPS llega con la notificación de Historia Laboral a los trabajadores son básicamente dos: envío por Correo al domicilio del trabajador y Notificación en línea.

La Notificación en línea es un medio complementario, que permite notificar en los puestos de atención al cliente del Area de Prestaciones de Actividad de todo el país a aquellos trabajadores que por algún motivo no recibieron su Historia Laboral a través de El Correo.

Pero además se están analizando otras alternativas de atención a distancia, como por ejemplo: Internet, o eventualmente la posibilidad de realizar un emplazamiento a través de la prensa para aquellos trabajadores que no fueron notificados por alguno de los otros medios.

Hasta el momento el BPS ha cumplido con esta obligación legal, enviando la Historia Laboral correspondiente al período 4/96 a 4/98 al domicilio de los trabajadores.

Para ello se ha trabajado paralelamente con la conformación de una nueva Base de Domicilios, la que se nutre diariamente del contacto con el trabajador cuando éste viene a solicitar una prestación, de las bases ya existentes en el Banco y de domicilios adquiridos a fuentes externas. En la actualidad, esta base cuenta con 1.500.000 domicilios.

En este año 2000 se continuará notificando a los trabajadores, en emisiones periódicas de 200.000 notificaciones mensuales, para las que se definirá próximamente el nuevo período de actividad a que refiere la información.

Saluda a usted atentamente.

Myra TebotGerente General

 

Seregni dice mucho pero olvida demasiado

Señor Director deLA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

El 25 de mayo corriente, en el semanario Búsqueda, aparece un extracto del diálogo que mantuvieron el general Seregni y un periodista de aquel medio con relación al tema de los derechos humanos. Como las «reflexiones» del general Seregni me implican personal y políticamente, me veo obligado a oponerle otras reflexiones a fin de que todos aquellos que se preocupan por desentrañar las verdades de los últimos cuarenta años, de la dictadura militar, de las violaciones a los derechos humanos y de las responsabilidades que le cupo a cada quien, puedan sumar el testimonio de un protagonista que no busca protagonismos. Historio entonces. Corría el mes de noviembre del año 1971 y según informaciones que se manejaban en medios policiales, políticos y militares, en determinado día iba a realizarse un atentado contra la vida del candidato presidencial del Frente Amplio, general Seregni. Ante la gravedad y la reiteración de tales informaciones, el nutrido grupo de militares que acompañaba políticamente al general Seregni, hizo llegar a la dirección del MLN (T) la solicitud de que fueran los Tupamaros quienes se hicieran cargo de la custodia del general durante ese día. La dirección del MLN (T), sin vacilar, aceptó el reto que significaba dicha misión. Así fue que una vez aceptado el compromiso, la dirección del MLN (T) me encomendó la responsabilidad de conducir el operativo de seguridad. Elegí un compañero y con él fuimos a entrevistarnos con la cúpula de los militares seregnistas. Durante el transcurso de la reunión, de no más de una hora, transmití a los militares presentes cuáles eran mis requerimientos para asumir la responsabilidad que se me había encomendado: armas automáticas, vehículos y un par de choferes. Una o dos horas después tenía a mi disposición las armas y municiones solicitadas, los vehículos con las características exigidas y los dos conductores.

Acto seguido planifiqué todo el operativo que aseguraría la vida del general Seregni a lo largo de una extenuante jornada que suponía su presencia en varios locales del Frente Amplio y su participación en un acto público de mucha importancia, todo lo cual había sido profusamente anunciado en radios y prensa frenteamplista. El plan se cumplió tal como había sido planificado con la excepción del despiste final de un militar que conducía uno de los vehículos de apoyo, cuyo comportamiento infantil agregó otro factor más de riesgo. Pasada largamente la medianoche dejamos al general Seregni a las puertas de su departamento, frente a la Facultad de Arquitectura. El general nos invitó a pasar y cuando ingresamos nos presentó a su esposa y a otras personas que estaban allí, manifestándoles que nunca se había sentido tan seguro como esa noche. Al día siguiente los militares de su entorno transmitieron el mismo juicio a la dirección del MLN (T). Todo esto sucedió cuando ya había varios personajes detenidos en la Cárcel del Pueblo y cuando el agente norteamericano, instructor en torturas y asesino, Dan Mitrione, ya había sido juzgado y ajusticiado por el MLN (T). ¿Como entonces, con más lucidez y menos edad, el general Seregni no me dijo una sola palabra y aceptó complacido que yo fuera responsable de su seguridad, de su vida?

Han pasado 29 años de aquel hecho y hoy, en una actitud que no sabría si atribuir a la desmemoria, a la senilidad, al intento de «retocar» una eventual imagen histórica, tal vez a una próxima voltereta política o, quizá, a la hipocresía con la que suelen vestirse ciertos personajes que cuando las páginas de la historia los olvidan o los dejan de lado, apelan a cualquier dislate con tal de estar en el candelero, hoy entonces, el general Sereg
ni afirma: «me he reprochado que como presidente del Frente Amplio en aquel momento no enfrenté con la suficiente fuerza y valentía las violaciones y los desbordes de ciertos actos que cometió la guerrilla urbana en nuestro país». Y bien, ¿cuáles fueron los «desbordes y las violaciones» que el general le atribuye hoy (y no ayer) al MLN (T)? A lo largo de la entrevista el general menciona algunas que yo recojo: «Mira, compañero, desde el punto de vista de derechos humanos fue tan brutal el destrato que tuvieron los rehenes cuando estuvieron en el aljibe como el destrato que tuvo Frick Davie, que tuvo el embajador inglés, que tuvo Pereyra Reverbel y otros que estuvieron en la Cárcel del Pueblo sometidos a las mismas vejaciones».

El general omite, omite mucho y a sabiendas. Olvida, por ejemplo, que también pasó por la Cárcel del Pueblo el agente norteamericano Dan Mitrione, profesor en técnicas de tortura que hacía demostraciones con indefensos ciudadanos uruguayos, a algunos de los cuales sus lecciones les costaron la vida. El general omite u olvida señalar que equipara falta de confort o de aire libre con vejaciones reales. Porque ninguno de los prisioneros del MLN (T) fue sometido a plantones, a palizas, al tacho, a la picana eléctrica o a la violación; a ninguno se le privó del sueño, del agua, de la comida o de la asistencia médica; ninguno fue arrojado desde la azotea de un edificio de dos pisos, vendado y esposado; no se eliminó a nadie arrojándole una granada por la ventanilla del calabozo; ninguno de nuestros detenidos fue extorsionado trayendo a su presencia a la mujer o a los hijos y amenazándolos con la violación o la muerte.

Pero el general no se queda en esas omisiones –por no mencionar los planes de resistencia a la dictadura que acordó con el MLN (T) y con otras fuerzas y en los que comprometió la participación de militares en actividad–, y decide pergeñar una ofensiva verbal más ominosa, más inmoral. Así es que, en plan de acusaciones dice: «El caso más típico es el asesinato inexplicable de los cuatro soldados en la puerta del comandante en jefe de aquel momento.»

El olvidadizo y senil general omite muchas cosas; por ejemplo, los «asesinatos inexplicables» que cometieron sus compañeros de armas integrantes del Escuadrón de la Muerte. Ni siquiera le oímos una débil protesta cuando, dos meses atrás, se descubrió una placa en una institución social de los militares, recordando a esos valientes servidores del Estado que secuestraron, torturaron y asesinaron a muchos uruguayos. Y en cuanto a la muerte de los cuatro soldados, mi sorpresa es mayor aún. Sobre los dichos del general puedo pensar varias cosas, a modo de explicación: a) que el general Seregni no sabe lo que realmente sucedió aquella noche o que nunca quiso saberlo; b) que él también fue víctima del montaje cinematográfico realizado por los servicios de inteligencia a fin de reforzar el frente de la guerra psicológica contra el MLN (T); c) que la idoneidad teórica del general Seregni como militar, deja mucho que desear porque, al manifestar su juicio de valor no toma en cuenta los hechos siguientes: 1) que existía un estado de guerra interna solicitado por los propios militares, 2) que los cuatro soldados también estaban en guerra y habían sido puestos allí para proteger al comandante en jefe de un posible ataque guerrillero o de una emboscada, 3) que ningún soldado y menos aún un oficial de cualquier graduación puede aceptar que en estado de guerra y con específicos cometidos de defensa, un grupo de soldados pasen la noche dentro de un jeep tomando mate.

El general Seregni –convertido por propia voluntad en lastimoso protagonista de los medios–, intenta una pueril o ¿senil? maniobra que cae más dentro de la retórica que de las artes militares. Como una forma de absolver de modo vergonzante a sus compañeros de armas, hermanado en la falta de valentía y de pundonor, nos dice que los dictadores de ayer son los soldados de Artigas; que los torturadores, violadores, asesinos y ladrones de ayer tienen la misma responsabilidad que la Universidad de la República, que el Poder Judicial o que el Parlamento. Y como cereza que corona la torta de su razonamiento, afirma: «Es la sociedad la que tiene que asumir la responsabilidad de los hechos.» Es como si dijéramos: es la víctima quien tiene que asumir la responsabilidad del crimen, pero no el victimario.

Para finalizar, quiero decir que mi derecho a la crítica al general Seregni se fundamenta en el hecho de que arriesgué mi vida por conservar la suya, en aquel tiempo cuando todos luchábamos por intereses superiores, pensando en los demás, en los desheredados y no en nosotros mismos.

Jorge Torres C.I. 1.198.304-7

 

Muchos sellos de votaciones

Señor Director deLA REPUBLICA

Dr. Federico

De mi consideración:

Tuvimos 4 Elecciones en un año. Es decir 4 sellos en la Credencial Cívica.

Muchas ya tienen otros de anteriores convocatorias. Están varias bastante llenas. Habría que buscar una solución.

Quizás podría ser un autoadhesivo con la serie y el número puesto a mano.

Sin otro particular lo saluda atentamente

JoséC.I. 1.088.185-8

 

Nota de agradecimiento

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

De mi mayor consideración, la que suscribe Cecilia R. Ayala Ramos, tiene el agrado de dirigir a usted, para agradecerle todo lo que hizo por mi tía la señora María Teresa Ayala Pereira como amigo de tantos años y compañero de tareas desde que se iniciaron en la comunicación y hacerlo extensivo a todo el personal del diario sin excepción, ya que durante su enfermedad, todos estuvieron pendientes de ella, preocupándose por su estado de salud.

Quiero destacar especialmente la generosidad, que tuvo el personal del diario en realizar una colecta, mientras la tía estuvo internada, sin tener obligación, simplemente porque la querían, ya que toda persona que la llegaba a querer, lo hacía inmediatamente por su forma de ser, su generosidad, su espíritu jovial, su alegría de vivir, su simpatía, su carisma.

Siempre había comunicación entre sus ex compañeros de trabajo y ella. Se reunían a menudo, iban a comidas, al cine, al teatro, etc. Sin más que decirle se despide cordialmente de usted, esperando, sepa disculpar las molestias causadas a usted y a su empresa.

Cecilia R. Ayala Ramos

 

Cruzan la ruta para ir al baño

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

De nuestra más alta consideración:

En nombre de muchos alumnos de la Escuela Nº 234 de Sangrilá, ubicada en calle Venezuela esquina San Francisco, rogamos a usted se ocupe en su prestigioso diario de un tema que nos preocupa a muchos padres. Para ubicarlo le decimos que esta Escuela Pública, está ubicada en el km. 19 (a pasos de donde están los semáforos de la Avda. Giannattasio).

Aunque la Comisión Pro Fomento de Sangrilá mucho ha luchado por la solución del problema (falta de baños por estar los existentes en reparación) ni la Intendencia Municipal de Canelones ni ANEP se han ocupado del problema.

Los alumnos necesitados de ir al baño en dicha escuela, deben cruzar la calle utilizando los de la Comisión Pro Fomento en su sede, dado que no se han colocado, como correspondía y mientras durara la reparación de aquellos, esos conocidos «baños portátiles» muy usados en ferias, plazas, etc.

Las gestiones que en su momento se hicieron ante la Intendencia de Canelones, fueron infructuosas. ¿Saben por qué? Porque unos días antes de las elecciones, el señor Spinoglio
fue allí a interesarse del caso. Politiquería mediante, los niños deben seguir cruzando la calle si quieren ir al baño por sus necesidades fisiológicas. Esperamos que ustedes puedan dar cuenta de este problema y que ¡por favor! alguien lo solucione.

Desde ya muchas gracias.

Marisa Iriarte 2.045.222-5

Lasa Artemio Benaderet – 1.030.342-4

 

Las actividades diarias se tornan peligrosas

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

En el artículo del 30 de mayo sobre los chicos que fueron baleados por dos hombres desde una moto cuando salieron a bailar, el diario titula «Bailar, entre las actividades peligrosas».

Yo soy la mamá de una de las chicas que estaba entre los 19 que fueron atacados a balazos, mi hija tiene 16 años, no es uno de los heridos, pero la situación que vivió no creo que la pueda olvidar fácilmente.

Cuando se acuesta a dormir y cierra los ojos, le parece sentir los ruidos, ver las luces y las chispas de las balas, revive ese momento una y mil veces.

Y yo me pregunto, ¿cuáles son las actividades que no son peligrosas para nuestros jóvenes?

Porque tengo también un hijo que tiene 14 años, que la calle ya le mostró cuáles son sus códigos.

Hace un año y medio más o menos cuando iba para el Liceo a las 7 y 15 de la mañana, en las inmediaciones de Monte Caseros y Larrañaga, un hombre le puso una navaja en el cuello y le robó los championes y el reloj.

Y hace unos dos meses a las 3 de la tarde, cerca de Propios y 8 de Octubre, un muchacho (al que no le gustó el collar que tenía de un cuadro de fútbol), amenazando con que tenía un arma en la mano que tenía en el bolsillo de la campera le roba el reloj (otro más).

Si le sumamos que en sus años de vida ya tuvieron que pasar por ver su casa. Desvalijada dos veces (una vez en la Unión, otra en la Blanqueada).

Me pregunto, ¿cómo hacemos para que nuestros jóvenes confien en la sociedad que los rodea, que no salgan a la calle, asustados, cuidándose los cuatro costados, o como mi hija que dijo que no sale nunca más?

¿Cuántas familias de trabajadores como nosotros verán que todo lo material que van teniendo con muchísimo esfuerzo se desaparece cuando alguien se le ocurre entrar a su casa y llevárselo?

¿Cuántas familias quedarán temblando cuando sus hijos salen a divertirse, porque corren peligro? (Parece mentira ¿no?

¿A quién le reclamamos?

¿Al ministro del Interior, por la falta de seguridad?

¿Al Presidente, por la falta de trabajo?

¿Al ministro de Cultura, al Consejo de Primaria, al de Secundaria, porque nuestros jóvenes no están siendo lo debidamente atendidos?

¿A nuestra sociedad toda, por no buscar los cambios reales, que necesita?

Mis hijos también se preguntan todo esto, y no sé qué contestarles.

JanetC.I. 1.703.514-5

 

Prospecciones en busca de petróleo uruguayo

Señor Director deLA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Pido las disculpas del caso por estas pequeñas cartas que le envío, las escribí estando haciendo el único trabajo que tengo, vigilancia con paga muy baja (y si no le gusta renuncie, es la letanía de los empleadores).

Anteriormente ya le había enviado una carta sobre el tema de la propuesta famosa «Isla artificial» de Punta Carretas, no sé si usted consideró que se publicara, porque mis posibilidades no me permiten comprar diarios y no la pude ver publicada.

Otro tema que hay, pero tendría usted que hacerlo con los periodistas calificados que tiene en el diario y es el tema Petróleo uruguayo que lo hay, lo hay.

Desde el padre Améndola que afirmó «toda la costa arenosa tiene petróleo», se dijo que estaba loco.

Un geólogo francés que dijo «Lo que tuve en mis manos fue petróleo», se lo desprestigió y se le pidió se fuera.

Guerra Israel-Egipto: Prospección en Uruguay.

Guerra Irán-Irak: Prospección en Uruguay.

* En los dos casos mencionados, terminados los conflictos, se fueron las empresas, según tengo entendido en Ancap no hay ningún informe de ningún tipo, ni negativo ni positivo.

Dictadura en Uruguay: Prospección en plataforma marítima por barco Matra.

Infidencia de un teniente en tiempo que yo trabajaba en Impresora Sudamericana, se imprimía El Soldado. Se entregó 500.000 dólares en pago de la prospección condicionada de forma, sí a los 3 ó 6 meses (o sea mitad del tiempo contratado) no se entregaba un informe previo tenían que devolver la mitad (250.000 dólares) así lo hicieron y si al terminar el tiempo establecido no entregaban informe tenían que entregar los restantes 250.000 dólares, así lo hicieron. Como se puede ver por un motivo más valedero se puede devolver 500.000 dólares, no hay nada de informe.

Guerra – Irak-Kuwait: 1ª empresa en prospección petrolera.

Terminado el conflicto se fueron.

Durante presidencia de Lacalle hubo un diputado blanco que quiso promover lo de la búsqueda del Petróleo Uruguayo, anónimos se comunicaron con el hermano y le dijeron «Decile a tu hermano que se deje de joder con lo del petróleo, porque sino le matamos a la familia y después a él».

El diario El País estuvo publicando sobre el tema, prometió una serie de notas y en la primera ya anunciaba el título de la siguiente ni se vio, ni se publicó más sobre el tema.

Hay petróleo en el sur de Brasil e incluso en la plataforma continental, hay en Argentina al sur de Uruguay, por consiguiente nosotros tenemos, en esa nota del país se daba la cantidad en porcentaje contra la existencia de Petróleo en Brasil

Significativo es que Uruguay es rehén de empresas petroleras americanas, Ancap es asesorada por una de ellas, la que les impuso el diseño de impreso en los envases de sus productos expresado en los medios de comunicación por persona responsable de Ancap en el lanzamiento de esos productos.

El petróleo uruguayo es la garantía a todos los préstamos que pide el país, sino no se entiende que nunca se nos niega nada.

Significativo, se funda una empresa para la prospección y extracción de petróleo en la cual participa Ancap, y en lugar de trabajar en el país, se van a otros países, a asesorar y hacer prospección, creo que están trabajando por Argentina.

Por último sobre el tema todos los pozos donde se ha hecho prospección en Uruguay fueron taponeados con cemento.

«El Uruguay tiene petróleo y está a una profundidad de 1.280 metros aproximadamente, por debajo de una capa rocosa», esto me fue dicho por un señor amigo de la colectividad judía.

Le pido por favor por este paisito, si usted que tiene los medios de investigar sobre el tema, en la Biblioteca Nacional todo lo publicado, en Ancap si hay informes.

También puede suceder que publique algunas notas sobre el tema y le digan no más notas y hay avisos de empresas del ramo, no sería extraño que al diario El País se lo hubieran propuesto cuando comenzó la serie que quedó trunca.

Disculpe lo largo de este tema

Saludo a usted

Gualberto Tejera

 

El atletismo de duelo

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Aunque muchos de sus colegas de las páginas deportivas lo olvidaron, nosotros no podíamos hacerlo por lo que él, como periodista de atletismo, significó para este esforzado deporte durante muchos años.

Días pasados dejó de existir, Juan Luis Cantera Campolo, un eterno enamorado del atletismo, que
le dedicó como periodista toda su vida desde sus inicios (hace un montón de años) en la página del Diario «El Día», que por entonces dirigía Don Ulises Badano.

Cantera siempre quiso mucho al atletismo, teniendo la suerte de iniciar su actividad (que nunca abandonó) en tiempos en que el Uruguay tenía colosos como Juan Jacinto López Testa, Mario Fayos, Hércules Ascune, Estrella Puenta, Carlos Roselló, «El Flaco» Albistur y otros que ahora no me vienen a la memoria: (¡fines de la década del ’40 y comienzos de la del ’50 para ser más exactos!)

Atenas, Stockolmo y el Sporting, entre otros, se repartían éxitos en al vieja pista del Parque Batlle, con atletas (y periodistas) hechos «a pulmón» y realmente muy pero muy valiosos.

De esos tiempos es el periodista especializado Juan Luis Cantera Campolo, ido hace pocos días para las pistas de donde no se vuelve. Buen cronista, buen amigo, un caballero en toda la línea, Cantera se ganó un lugar en el recuerdo de la gente del atletismo, entre ellos este deportista que hoy pisa los 70, y tuvo el gusto de conocerlo, como defensor de las «alas negras» del Atenas, por ese entonces liderado por el inolvidable también señor Bordhere.

¡Paz en tu tumba, caro amigo!

Pilín

 

La ex Suiza de América

El país en donde el que no sabe es jefe. El que no sabe enseña. Y el que lo tiene se lo guarda

Señor Director deLA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Se dice que es el «paisito» del sur, con características de sangre europea. Fue la «Suiza» de América, y hoy es el país de la falta de justicia social.

El que no sabe es jefe, y si se le ocurre, puede echarte sin pruebas fundamentadas en tu contra.

También aquí, el que no sabe enseña, tal vez porque en el acomodo llegó primero a ser «titular», pero no le alcanza pues no sabe aplicar con amor y conocimiento lo que los demás necesitan.

Y también están los que guardan en cofres sus conocimientos como si fueran tesoros, para admirarlos de la misma forma que cuando se miran al espejo, no sólo son dueños del espejo, sino que también son dueños de lo que realmente parecen ser pero sin saberse mirar. No quieren la vida en los otros, sólo quieren la vida en ellos, pero tampoco tienen sus vidas compradas ni completas.

Así es este país donde la envidia rechaza y es peor que la discriminación y la discriminación aún más que la desconfianza y ésta mucho más que el egoísmo.

Y los buenos existen, pero tienen miedo, sienten que aquí nada es posible, y apenas les alcanza esta vida. Y los que necesitan mostrar sus conocimientos y aplicarlos, son dejados de lado, olvidados, pues los que tienen la manija si la pierden, se pierden. Es mejor quizá participar del inconsciente colectivo, expresarse vuelve a sembrar temor cuando se dice la verdad, es la hora de borrar al otro, aunque sea tu hermano, etc.

Otro desocupado

C.I. 1.292.960-2

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje