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Medicina del sueño para dormir mejor y disminuir el estrés

La medicina del sueño es una especialidad médica que ha tenido un desarrollo exponencial en los últimos 50 años.

La doctora Cecilia Orellana, neuróloga y especialista en Trastornos del Sueño del Hospital Británico, explica qué es la Medicina del Sueño y cuál es el trastorno más común.

Hasta los años 1950-1960, lo que ocurría durante el sueño se ignoraba porque no había forma de saber que sucedía con el cerebro durante el sueño. “El paciente queda quieto, no responde, y no es posible saber lo que esta sucediendo”, expresa Orellana, por este motivo, pasó mucho tiempo durante el cual se suponía que no había actividad cerebral y la funcionalidad corporal era mínima durante el sueño.

A partir de ese entonces, comienzan a incrementarse los estudios sobre lo que sucede en la noche con la persona que duerme, en principio desde el punto de vista fisiológico determinando el comportamiento normal, y más adelante abordando las patologías propias del sueño.

Con el advenimiento de la tecnología digital es posible mejorar este conocimiento en base al registro mediante el uso de electrodos superficiales no invasivos que se colocan en el exterior del cuerpo para poder comprender con mayor profundidad qué sucede con el cerebro y variables fisiológicas como la respiración, sistema cardiovascular y los movimientos de piernas y brazos.

Insomnio

La Academia Americana del Sueño (American Sleep Association) cada 2 años actualiza una clasificación internacional que reúne los trastornos del sueño. Actualmente, reconoce más de 65 patologías del sueño, algunas de muy reciente descubrimiento. Entre las más comunes se sitúan el insomnio, la apnea del sueño, el síndrome de piernas inquietas y la narcolepsia.

El insomnio es una patología del sueño sumamente prevalente, muy frecuente en la población general. Se calcula en otros países donde hay estudios epidemiológicos que puede afectar entre un 30 a un 40% de la población. En Estados Unidos, aproximadamente 60 millones de personas al año sufren de este desorden del sueño.

Puede tratarse de un insomnio transitorio asociado a un evento severo en la vida (fallecimiento de un familiar, examen, problema laboral, viaje largo en avión), extendiéndose por algunos días o un corto tiempo.

El problema es cuando este insomnio se cronifica. Pasa el tiempo, el evento que ocasionó el insomnio está resuelto pero la persona continúa durmiendo mal. La doctora Cecilia Orellana recomienda con énfasis “consultar precozmente al médico porque lo que habitualmente se quiere evitar es la automedicación”. Recurrir a la automedicación en busca de una solución rápida tiene sus peligros, ya que el uso de fármacos que no encaran de forma adecuada la patología concreta del paciente puede “hacer más daño que bien” y retrasar el tratamiento efectivo de la problemática.

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