Alto funcionario de EEUU destaca estabilidad política en el Uruguay
JOSE LUIS MARTINEZ
El funcionario del gobierno del presidente George W. Bush sostuvo que, a diferencia de lo que ocurre en la región, en Uruguay «la clase política» se unificó ante la crisis y le dio «mucha credibilidad de Uruguay ante las instituciones financieras» internacionales, así como en las conversaciones con países amigos que quisieron ayudar al país.
Opinó que «hay mucho por hacer en este país, pero yo tengo la impresión de que las instituciones políticas son lo suficientemente fuertes para tomar las decisiones necesarias».
«Nosotros dijo vamos a buscar relaciones constructivas con cualquier gobierno democrático y no cabe la más mínima duda que el Frente Amplio, el Partido Nacional, el Partido Colorado, están con los principios de la libertad», afirmó el subsecretario
Struble cumplió ayer en Uruguay una apretada agenda, en el marco de una gira que incluye además Argentina, Chile y Paraguay, en donde no vio el consenso para tomar las medidas necesarias ante la crisis.
El funcionario se reunió con el vicepresidente en ejercicio de la presidencia de Uruguay, Luis Hierro López, con los ministros (interino) de Relaciones Exteriores, Guillermo Valles y de Economía, Alejandro Atchugarry, y con el presidente del Banco Central, Julio De Brun.
Mantuvo también un diálogo con parlamentarios de diferentes bancadas políticas y almorzó con un grupo de empresarios, con quienes conversó sobre temas de interés común.
Struble asumió como subsecretario de Estado para Asuntos Hemisféricos el pasado mes de julio, habiéndose desempeñado anteriormente como subsecretario adjunto en el departamento de Asuntos Hemisféricos, ocupándose directamente de las relaciones con la región y coordinando temas económicos y de comercio.
Struble partirá a Santiago hoy, donde participará en la Quinta Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas, que se iniciará el próximo martes en Santiago, con la presencia del secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld, y ministros de otros 33 países.
Rumsfeld expondrá en ese país sobre los planteos del gobierno del presidente George W. Bush respecto a las «Nuevas Amenazas a la Seguridad Regional».
Esas amenazas incluyen desde el terrorismo hasta la expansión del tráfico de drogas y armas, según los informes previos a la conferencia, que se prolongará durante cuatro días.
Otros temas de la agenda son el fomento de la confianza mutua entre los países americanos, la integración de las fuerzas armadas al desarrollo social, los desastres naturales y la cooperación regional en el marco de la seguridad.
Durante una rueda de prensa con medios escritos en la sede diplomática estadounidense y ante la posibilidad de que Uruguay renegocie con el FMI dijo que «esa es una negociación del organismo financiero y Uruguay», y no con Estados Unidos. Recordó que su país tiene «el 18% de las acciones del FMI».
Sin embargo, opinó que «la ventaja que tiene Uruguay en sus negociaciones, es que los representantes del país en el Parlamento llegan a acuerdos, hay confianza, porque no hay riesgos políticos. Eso es una ventaja dijo a la hora de negociar, incluso afirmó que le habían indicado que el Partido Nacional seguirá apoyando a la coalición en el Parlamento «y bajo esas condiciones no tendrá ningún impacto en la credibilidad de Uruguay».
Ante el triunfo de la izquierda en Brasil, opinó que las señales del presidente electo, Lula, han sido que quiere mantener y seguir la relación con sus vecinos, entre los que incluyó a Estados Unidos. Yo no estoy preocupado. Vamos a tener lazos muy constructivos con Brasil, además creo que no hay una dicotomía entre el Mercosur una de las prioridades del presidente electo y el ALCA. El Nafta va a existir después del ALCA», aunque reconoció que tendrá que adaptarse. «El Mercosur a pesar de que es una relación comercial, ha tenido un impacto muy positivo en ayudar a los países del Cono Sur a reimplantar su relaciones entre ellos». «El fortalecimiento del Mercosur no es una amenaza para el ALCA, mientras que los países tengan su presencia en los dos escenarios, siguiendo una misma línea», sostuvo el funcionario del Departamento de Estado.
Sin embargo reconoció que «los problemas económicos y políticos dificultan la negociación del ALCA, pero a la vez lo convierte en un reto aún más urgente. El ALCA tiene como objetivo el incremento de las tasas de crecimiento económico de los países de este hemisferio, y de dar los recursos a los gobiernos para invertir en su capital humano, mejorar la educación, crear nuevas industrias, movilidad social y finalmente fortalecer las instituciones democráticas.
Cuando las instituciones políticas son más débiles a raíz de los reveses económicos, es aún más importante conseguir este reto. La determinación de Estados Unidos de avanzar en el ALCA, es más y no menos de lo que fue hace un año, dijo el subsecretario».
«Estamos determinados a ampliar el comercio libre y la prioridad es, y siempre ha sido, el hemisferio occidental. Si podemos llegar todos a la vez, es la mejor manera, si no vamos a buscar los socios que están dispuestos. Sirve mejor a los intereses de todos si le damos la prioridad al ALCA, porque es una integración hemisférica, con un pacto social e institucional. Es la manera mejor para conseguir todo eso», manifestó.
Respecto a la Argentina, dijo ser optimista en cuanto a que alcanzará finalmente un acuerdo con el FMI. Dijo además que un entendimiento con el organismo internacional será indispensable para el futuro gobierno que asuma en ese país.
«Antinorteamericano»
El funcionario de EEUU dijo estar preocupado por el sentimiento «antinorteamericano» surgido en muchos países de la región, entre ellos Uruguay, luego de los ataques terroristas del 11 de setiembre.
«Puedo entender el sentimiento que surja hacia un país que tiene un poder económico y político mucho más grande que cualquier otro. Pero de hecho hay valores en común entre Estados Unidos y países como Uruguay. Y el ataque del 11 de setiembre fue de los resentidos con Estados Unidos, pero también fue un ataque de personas que rechazan los valores de una sociedad abierta y democrática. Yo estoy convencido que la amenaza terrorista no se limita sólo a Estados Unidos y merece una respuesta, y debo decir que los países del hemisferio lo han hecho».
Struble sostuvo que el ataque del 11 de setiembre tuvo un gran impacto en la economía de EEUU, y la guerra contra el terrorismo también. «Hemos tenido que invertir más dinero en seguridad, pero estamos decididos a pagar los costos para garantizar nuestra seguridad, porque el impacto del terrorismo es mucho más grande y costoso».
Finalmente estimó que «las manifestaciones de inseguridad en la región son el crimen transnacional, el narcotráfico, la venta de armas, el tráfico de seres humanos, y lo que se requiere para protegernos es que haya sistemas de protección entre los países, con intercambio de información y con una cooperación que va más allá de la frontera de las naciones para combatir a esas redes».
«Eso no quiere decir que la policía de Estados Unidos tiene que venir a Uruguay, lo que sí significa que es que se necesita una cooperación más estrecha entre los países».
«Me preocupa cualquier región en donde la presencia del Estado es débil, por ejemplo Colombia, donde el gobierno casi no tiene presencia en un 80% del territorio nacional», aseveró.
«La situación en el Triple Frontera no es así, aunque hay crimen transnacional, y en nuestra opinión sí hay una base logística de grupos terroristas, bases fi
nancieras, que en representan una amenaza potencial».
Por último anunció que la política migratoria, el programa de visas con Uruguay, no tiene cambios por el momento, «aunque no puedo predecir que lo sucederá dentro de seis meses». *
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