Se repitieron las agresiones en contra de trabajadores de medios de comunicación
Los trabajadores de la prensa fueron blanco de distinto tipo de agresiones ayer al concluir la asamblea de la Asociación de Empleados y Obreros Municipales (Adeom).
Poco después de terminar la asamblea, mientras fotógrafos, camarógrafos y periodistas trabajaban en la esquina de Cerro Largo y Magallanes tomando declaraciones a quienes se retiraban del Palacio Peñarol, un grupo de asambleístas los atacó con insultos, empujones, intentos de arrebatarles las cámaras y golpes de puño. Los agresores, que fueron identificados por varios periodistas como los mismos que integraron los piquetes en los últimos días en el Palacio Municipal, salieron por la puerta de la calle Magallanes poco después que se retirara la directiva y se dirigieron directamente a los trabajadores de la prensa.
Decenas de encargados de seguridad se acercaron para intentar separar pero el fotógrafo de El Observador, Iván Franco, fue quien llevó la peor parte: recibió golpes por un grupo que continuó la pelea bajando por la calle Magallanes hasta Galicia, en medio de vanos intentos de otros colegas por separar. Luego de varios minutos, el enfrentamiento se consiguió terminar.
«Infiltrados»
Manuel Netto, trabajador de Limpieza y dirigente de los «piqueteros», dijo que en los ataques a la prensa, «al igual que pasó con los accidentes que hubo en los camiones en la calle, hubo gente infiltrada que está tratando de torcer la balanza. Nosotros aceptamos las mayorías».
Poco después de concluir la asamblea, frente al local de Adeom, donde un grupo de funcionarios de Limpieza esperaba la llegada de la dirección sindical, Netto manifestó a LA REPUBLICA que los trabajadores «somos conscientes de que todo el aparato político de esta administración puso infiltrados». El objetivo sería «tratar de desprestigiarnos a los que hicimos los piquetes y las ocupaciones, a los que estamos con los compañeros siempre al frente de la batalla y fundamentalmente a aquellos que no defendemos intereses políticos sino obreros».
Respecto a los enfrentamientos reconoció que «cuando se termina la asamblea la gente sale buscando algún dirigente porque consideramos que nos vendieron. La votación no fue como la planteó el Chato (Eduardo Arbes). Nosotros reclamamos que los votos se contaran. Cuando la gente sale, en ese borbollón pasan cosas». Netto enfatizó que su intención no fue «agredir porque ustedes son trabajadores, pero en ese tumulto pasó. También ahí creemos que hubo infiltrados porque habíamos más que queríamos separar que los que peleaban».
A su entender, «la lucha y la guerra son contra esta política, que nosotros consideramos que no se diferencia de blancos, colorados ni de la dictadura. Y también luchamos contra esta mayoría del gremio, que otra vez vendió un conflicto. No es contra la prensa».
«Vándalos cobardes»
La Asociación de Reporteros Gráficos del Uruguay (ARGU) emitió ayer una declaración rechazando las agresiones cometidas por «vándalos cobardes» contra trabajadores de la prensa. El sindicato entiende que los insultos y agresiones contra los trabajadores apuntan a «hacer creer que los vaivenes de la marcha del conflicto son responsabilidad de los reporteros gráficos. Estos, con su trabajo, no hacen otra cosa que trasladar en forma totalmente objetiva, el devenir de los acontecimientos».
El sindicato aclara que «no es la primera vez que integrantes del gremio municipal coartan la libertad de prensa, en una actitud antidemocrática y anticonstitucional».
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