Sólo un "milagro económico" o los "errores que cometa la izquierda" revertirían la tendencia de votos

Encuesta afirma que Encuentro Progresista tiene asegurado el triunfo en primera vuelta en 2004

Si las elecciones nacionales fueran el próximo domingo, el Encuentro Progresista-Frente Amplio ganaría el gobierno, en primera ronda, con un 54 % de los votos, seguido por el Partido Colorado con 16,5 %, el Partido Nacional con un 13,5 % y el Nuevo Espacio con un 1 %.

El grupo encabezado por Tabaré Vázquez volvió incrementar su votación en la encuesta bimensual de la empresa People’s Tendencies, quien en su análisis de la consulta de opinión de octubre considera que la izquierda ha consolidado sus nuevos votos y tiene asegurado el triunfo electoral en el 2004.

Sólo dos factores podrían revertir esta tendencia: un «milagro económico uruguayo» o «los errores que pueda cometer la fuerza de izquierda que le impidan capitalizar a favor esta situación», señala el informe de la empresa que en agosto fue la primera en anunciar que el Encuentro Progresista alcanzaba la mayoría absoluta de votos y ganaba sin necesidad de un balotaje.

La empresa consultora señala que el crecimiento de la izquierda se debe, fundamentalmente, a factores motivacionales, debido a la profunda crisis estructural del país, que ha generado una gran desilusión y pérdida de confianza en algunos sectores sociales.

Voto emocional a la izquierda

Para People’s Tendencies, los nuevos votos de la izquierda provienen, desde sus mediciones en agosto, de tres segmentos identificables de la población.

En primer lugar, «personas sin una férrea identificación ideológica, pero tradicionalente votantes colorados y blancos -integrantes del péndulo electoral- a quienes la crisis les ha golpeado muy fuerte y han sufrido una profunda decepción».

Un segundo segmento, se observa en personas que sentían «mucha bronca y desilusión y expresaban en junio que no creían en nadie y que no iban a votar a nadie -voto en blanco o anulado-«, quienes «sentían que nadie los representaba».

Este sector, señala el análisis, «luego de sufrir este proceso de desilusión, de bronca y tristeza, intenta recomponer su esperanza, apostando a una opción con la cual se identifican desde el lugar de la exclusión y desesperanza, aunque no adhieren ideológicamente y aunque no consideran que sea la opción ideal, sino «la menos mala», y a la cual están dispuestos a brindarle una oportunidad».

El tercer grupo identificado como nuevo votante de la izquierda, son caracterizados como «personas que no tenían una decisión tomada, pero se sintieron movidas por la crisis actual para decidirse a darle una oportunidad a la izquierda», se indica.

El informe indica que esos tres segmentos poblacionales tienen en común su desilusión y la identificación emocional con la izquierda, con quien comparten su contrariedad ante el bloque político tradicional que gobierna en la actualidad.

El riesgo de la «compulsión repetitiva»

La investigación de People’s Tendencies considera que estos nuevos votos de la izquierda no se perciben como un movimiento político, ni ideológico. «Este no es un movimiento de ideas, sino de sensaciones, de sentimientos en común, que no toman en cuenta estrategias electorales ni programas de gobierno, ni evalúan las figuras ni los candidatos partidarios. Simple y profundamente, se sienten sensiblemente identificados con otras personas que están en contra del gobierno actual», subraya.

En el resumen del análisis, la consultora opina que «este movimiento social nos permite afirmar por sus características de corte emocional, que la izquierda ganará las próximas elecciones generales en primera vuelta».

«Para nuestra organización empresarial, esta medición de octubre no es una mera foto, sino la confirmación de un proceso de consolidación del crecimiento de la frustración y el fin de la paciencia de un sector de uruguayos que, como analizamos anteriormente, le darán a la izquierda su oportunidad de ser gobierno nacional».

«Sólo un fuerte shock de reactivación combinado con un proceso de recuperación de la confianza, el cual necesariamente deberá ser largo, porque la historia humana demuestra que la confianza no se recupera inmediatamente, podría revertir esta tendencia», explica.

En cuanto a los errores que pueda cometer la izquierda, la empresa indica: «Segismundo Freud nos dejó a la humanidad uno de sus últimos legados, el cual denominó la compulsión repetitiva. Significa que existe una fuerza inconsciente, que empuja a las personas a repetir errores».

«Esta compulsión quizás sea el peligro mayor que enfrente la fuerza de izquierda para capitalizar este momento, tomando en cuenta antecedentes históricos», concluye. *

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