Crisis: proveedores de insumos médicos, nacionales y extranjeros,S suspenderían suministros a la salud

Febriles contactos de Atchugarry y mutualistas en busca de solución

El Ministro de Economía, Alejandro Atchugarry, llamó ayer a las 22 horas a los directivos de las mutualistas para mantener una reunión urgente. También intentó convocar al ministro de Salud Pública, Alfonso Varela, a quien no pudo localizar. La reunión se extendió pocos minutos. El ministro de Economia aceptó el planteo de las cámaras empresariales de incorporar a la «mesa de trabajo» al Sindicato Médico del Uruguay y la Federación Uruguaya de la Salud.

Hoy se reunirán nuevamente en el Ministerio de Economía. Las cámaras empresariales y los gremios entienden que es en esa cartera donde se deciden los lineamientos principales para el sector y no en el Ministerio de Salud Pública.

Atchugarry había reconocido en el Parlamento durante la mañana de la víspera, que la primera partida del Banco Interamericano de Desarrollo, que asciende a U$S 30 millones, «fue otorgado al Estado uruguayo y no a las mutualistas». El préstamo tiene el objetivo de fortalecer el sector salud.

El tono de voz del ministro durante la reunión de anoche, según algunos de sus participantes, fue más conciliador comparado al planteado el martes, cuando entre otros anuncios expresó que «la aspiradora del Banco Central se llevó el dinero del BID, que estaba destinado a las mutualistas».

Esta frase produjo ayer una reacción en cadena.

Los 70 laboratorios nacionales y extranjeros, empresas proveedoras de insumos médicos y las comercializadoras de tubos de oxígeno, coincidieron en que se interrumpirán los suministros si no aparece dinero para cubrir los adeudos.

El sistema mutual está comprometido en más de U$S 500 millones.

El presidente del Plenario de Iamc, Natalio Blankleider, dijo a LA REPUBLICA que «no nos dejaremos birlar U$S 30 millones imprescindibles para la vida de las entidades».

Las empresas y gremios dijeron ayer que «luego de ingentes gastos en auditorías y consultorías, se anuncia que se han aspirado nada más ni nada menos que U$S 30 millones».

Se estima que en auditorías de entidades médicas que se realizaron en pro de conseguir el préstamo de marras, se gastaron alrededor de U$S 30 mil.

Los sueldos de los consultores del Programa de Modernización del Sector Salud (Promoss), donde se presentaron los proyectos de reconversión de 10 IAMC aspirantes al crédito, rondan U$S 2.500 mensuales, financiados con fondos de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto. Las auditorías de las IAMC, se pagaron en parte, con la contribución de $ 8 que realizaron cada uno de los socios del sistema durante seis meses de los años 2000 a 2001, y el resto fue financiado con adelantos del BID.

«Cuestión del gobierno»

En julio de 2001, los ex ministros de Salud Pública y Economía, Luis Fraschini y Alberto Bensión, firmaron con el presidente del BID, Enrique Iglesias, el préstamo para «reformas del sector salud».

La representación del BID subrayó ayer que «el dinero que se presta al Estado uruguayo va a Tesoro Nacional y es tema del gobierno si no se lo entregan a las mutualistas».

El crédito que se ejecutaría para el subsector privado se otorgaría en tres partidas durante 24 meses. La primera de U$S 30 millones –ya acreditada en el BCU–, la segunda partida de U$S 20 millones y la última equivalente a U$S 25 millones.

Cada entidad recibiría U$S 71,5 por socio, aunque tras la reunión con Atchugarry ayer las entidades mutuales se enteraron de que no sólo el préstamo llegaría recién a comienzos de 2003 sino que por cada afiliado se obtendrá U$S 40.

El SMU reaccionó rápidamente y envió en la madrugada de ayer una carta al presidente del BID. La FUS apuntó que «la coalición blanquicolorada pone el pie en el acelerador para terminar de destrozar el mutualismo y abrir paso a seguros privados y empresas extranjeras».

El gerente de la Asociación de Laboratorios Nacionales (ALN), Alvaro Martínez, dijo a LA REPUBLICA que la noticia de que el dinero del BID fue desviado a otros fines «produjo un gran desasosiego». Recordó que «la ALN se reunió con el presidente del BID, quien se había comprometido a que el préstamo es para el sector salud».

Desde la empresa proveedora de oxigeno AGA S.A, Leonel Dematey, admitió que el producto comercializado es «de primerísima necesidad», pero no descartó «cortar el suministro porque es una cuestión de costos». Por su lado, los directivos de la empresa Air Liquide dijeron a LA REPUBLICA que con la mayoría de las mutualistas también trabajan a crédito y relataron que «estudiarán en los próximos días cómo afecta la situación».

El gerente de ALN añadió que «será imposible sostener créditos a largo plazo».

La cámara de laboratorios extranjeros suma, por su parte, 27 empresas en Uruguay. Su presidente, Gustavo Zerbino, dijo a LA REPUBLICA que «el Estado es la locomotora moral y financiera del país» y los laboratorios multinacionales «hemos vendido a cuenta del préstamo del BID. Tendremos que echar gente y dejar sin medicamentos a las mutualistas». Las empresas extranjeras comercializan alrededor de U$S 10 millones al sistema mutual.

El subsector adeuda a la industria farmacéutica nacional y multinacional U$S 60 millones. También el Partido Socialista y la Unión Cívica se manifestaron. El primero dijo que «el dinero tiene que aparecer y nuestros legisladores pondrán en marcha todos los procedimientos parlamentarios existentes con el fin de que se cumpla el crédito», aclaró Jorge Basso. Desde la UC reclamó una interpelación a los ministros Atchugarry y de Salud Pública, Alfonso Varela, para que expliquen «dónde fueron a parar los U$S 30 millones».

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