Con una nutrida participación de público se desarrollaron en la Playa de La Agraciada los actos centrales conmemorativos del 175º Aniversario del desembarco de los 33 Orientales. Esta celebración tuvo como atractivo adicional el hecho de que un grupo de nuevos cruzados desembarcó en el mismo lugar donde los comandados por Juan Antonio Lavalleja lo hiciera en 1825. En la orilla misma, los recibió el presidente de la República Jorge Batlle, el intendente de Soriano y de San Isidro (Argentina) y demás autoridades nacionales. Pese a las inclemencias del tiempo el grupo que emuló en tres lanchones a remo la travesÃa realizada por los 33 Orientales, arribó a la playa sobre las 11 horas, vistiendo ropas similares a las de los patriotas, tocando tierra junto a la pirámide que recuerda el punto exacto donde desembarcaron y desplegaron la bandera con la frase “Libertad o Muerte”, que fue entregada al mandatario.
Batlle manifestó que recibÃa el pabellón “en nombre de la libertad, de la democracia, y de la república”. Por su parte el subsecretario de Educación y Cultura, Fernando Araújo, quien participó en la travesÃa, se refirió a la importancia del hecho histórico recordado, como asà también a episodios más recientes como el robo de la bandera original y sus repercusiones polÃticas. Araújo manifestó luego la necesidad de “sellar la paz entre todos los orientales”, punto que despertó un generalizado aplauso, incluso de los comandantes de las tres armas, presentes en la ceremonia. Araújo expresó que “subimos a las viejas chalanas” buscando “encontrar el espÃritu de aquellos hombres”, y agregó: “Confieso, señor Presidente, que lo encontramos”. “Lo sé porque sentimos su presencia, y por sobre todas las cosas por fin pudimos comprender el porqué de su gloria”. Más adelante, agregó que el espÃritu de los 33 “está presente en el corazón de cada oriental que con su trabajo tesonero y honesto hace cada dÃa el progreso de la patria”. En relación a otros hechos históricos posteriores, señaló que “el Monzón fue un abrazo y que inexorablemente vendrán otros abrazos para como lo dijo usted señor Presidente en su juramento ante la Asamblea General, sellar entre todos definitivamente la paz entre todos los orientales”.
Al hacer referencia a la histórica bandera de los 33, robada en 1969, Araújo manifestó que “comprendimos que no importa quién ni dónde” fue sustraÃda, ya que “la bandera no es de nadie, y que no lo es porque indiferentemente de dónde esté su espÃritu está vivo, su mensaje está grabado y flamea en el corazón de cada oriental que ama la libertad. Esa es la bandera viva la que nadie puede sustraer, la que desde lo más profundo de la historia proclama Libertad, Libertad, Libertad, que para los orientales es lo mismo que decir Patria”.
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