Llamó a "poner fin al monopolio de unipolaridad" de Estados Unidos

Acto en apoyo a Cuba rechazó el "servilismo" en América ante EEUU

El acto central en conmemoración del 49º aniversario del asalto al cuartel Moncada, en Cuba, acontecimiento que posteriormente se convertiría en el desencadenante de la revolución cubana, fue realizado anoche en el Palacio Peñarol ante aproximadamente un millar de personas.

En la oportunidad, el actor teatral Ruben Yáñez fue el orador principal y en la proclama explicó la importancia de la fecha evocada «donde un puñado de jóvenes cubanos encabezados por Fidel Castro habían resuelto en el año 1953, la recuperación de la dignidad de Cuba», hecho que luego «pasó a ser referencia para la definitiva reconstrucción de la dignidad humana en toda América Latina».

Yáñez destacó «los tres ejes de una conducta colectiva» que llevaron a Fidel Castro y sus hombres a concretar el ataque al Moncada y ellos son: «la lucidez y firmeza de una dirección, al indudable papel del individuo en la historia cuando es el emergente de una fuerza que los reconoce como tal».

Otro factor determinante fue «la apuesta insobornable a la condición humana como eje de una convocatoria masiva» y por último «la militancia colectiva, orgánica de un pueblo en esa dirección».

Yáñez dijo que la evocación de la fecha se hace «en un momento progresivamente crítico de nuestro espoliado continente latinoamericano», por eso, explicó, «es un deber poner punto final al monopolio de unipolaridad de un imperialismo norteamericano que cada vez tiene menos que ver con la democracia y más con el mesianismo irracional del fascismo».

En la lectura se criticó a su vez «el servilismo creciente de la mayoría de los gobiernos de América Latina, incluido el nuestro», que «ponen en manos de una cúpula imperial de corrupto pasado» el destino de «la dignidad de toda política internacional autónoma».

Por ende hubo críticas hacia el gobierno de Jorge Batlle a raíz de la decisión de romper relaciones diplomáticas con el gobierno de la isla. Un párrafo de la lectura estuvo dedicado al ex ministro de Economía, Alberto Bensión, quien había manifestado en un programa televisivo que por los años 60 fue un admirador de la revolución cubana, pero que luego había corroborado «que el socialismo sólo era posible sobre la base de una seria restricción de libertades».

Pero la referencia a la «restricción de libertades», según la proclama, no aludía a nuestro país en donde se aplica un modelo económico «recetado» que «restringe las libertades de vivir de su trabajo, de comer, de educarse, de curarse, la libertad de envejecer con dignidad» . En Cuba, agregó, «nadie tiene la libertad de establecer una forma de economía que convierta a la gran mayoría de hombres en ciervos de unos pocos hombres».

«Nadie tiene la libertad de pauperizar la educación pública, la investigación científica, la salud y la cultura de la población, la seguridad del trabajo y la vivienda», y esa es la herencia que dejó el asalto al cuartel Moncada, dijo Yáñez.

La proclama leída por el actor teatral subrayó que «el mayor ideólogo y financiador del terrorismo de Estado en nuestra dolorida latinoamérica durante décadas» fue Estados Unidos.

Pero ahora «tomando como pretexto el hecho de haber sufrido en su propia carne los actos de terrorismo del 11 de setiembre» no sólo se ha «erigido en juez supremo de pueblos y Estados como encarnaciones del bien y del mal» sino también «se ha convertido en el agresor financiero y privatizador de todo Estado que preste servicios humanizadores».

Agregó que Estados Unidos es el fiel reflejo de «un usurero prestamista que pasa a administrar con despectiva arrogancia las cifras de aniquilamiento de la producción, de hambre, desocupación, enfermedad, marginación, analfabetismo, emigración, dependencia tecnológica, etcétera, en las que se va hundiendo a nuestros pueblos».

La proclama, en la voz de Yáñez, tuvo ácidas críticas para con el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush al que calificó de «presidente hecho a la medida de la actual y profunda decadencia política, financiera, ética y humana del imperialismo».

También se indicó que no es culpa de los atentados terroristas del 11 de setiembre que se haya puesto en la cabeza de la política internacional norteamericana «a un militar de amplias deudas con la vida humana de otros pueblos como es Colin Powell», como así también llevó a designar como principal representante de las relaciones de ese país con América Latina «a un notorio personero de la CIA y de la mafia terrorista de Miami como lo es el especialista en trabajos sucios cuyo nombre: Otto Reich, no por mero accidente evoca reminiscencias de emblemáticos fascismos».

La proclama también tuvo un espacio en donde reivindicó el papel desempeñado por los cinco cubanos detenidos en Miami, acusados por EEUU de ejercer espionaje dentro de sus fronteras, quienes, según la proclama «operaban como elemento de contención de las acciones terroristas de la mafia de Miami contra el pueblo cubano». Antes y después de la oratoria de Yáñez, personalidades del ámbito artístico se solidarizaron con el pueblo de Cuba y brindaron su espectáculo a la gente que se congregó en el Palacio Peñarol para la oportunidad. También estuvieron presentes varios dirigentes políticos del EP-FA, dirigentes sindicales, como así también se recibieron mensajes de adhesiones de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU), el líder del Encuentro Progresista, Tabaré Vázquez, del doctor Federico Fasano Mertens director del Multimedio Plural (diario LA REPUBLICA, 1410 AM LIBRE y SEÑAL 1), además de diversas organizaciones sociales. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje