"No somos un brazo zurdo, no somos un brazo tupamaro, somos un batllismo socialista"
RAUL LEGNANI
–En los últimos tiempos usted dio algunas señales muy poco ortodoxas dentro del Partido Colorado, al apoyar el último paro general del PIT-CNT. ¿Desde cuándo revista en el Partido Colorado?
–Desde las elecciones nacionales de 1984. Inicialmente trabajé con el grupo de la Lista 15, cuando aún no existía el Foro Batllista. Posteriormente nos fuimos con el grupo de Enrique Tarigo y luego dentro del grupo del doctor Julio Herrera. En las internas apoyamos a Batlle, presentando la Lista 1965-Movimiento 33 Orientales.
–¿Por qué apoyó ese paro de la central de trabajadores?
–Porque no podemos jamás apoyar el hambre, ni a su gestación, ni a sus intereses. Es que el Movimiento 33 Orientales está orientado a apoyar a la mayoría del país, que son los que no tienen trabajo, los que ya no creen en los círculos políticos. Nos consideramos uno de los pocos jóvenes capaces que van quedando y que todavía no están infectados por esta política económica que se viene realizando en los últimos 50 años en el Uruguay.
–Sabemos que usted tiene relaciones con la Cámara de Industrias, con la Unión Europea, ¿con quién más?
–También con diferentes delegaciones diplomáticas. Estamos trabajando para que cuando llegue el momento tengamos cosas concretas para presentar, porque entendemos que en el Uruguay ya no existe más ese tiempo de prometer lo incumplible. Tampoco el mundo permite que a nivel de gobierno haya gente inoperante, aunque lamentablemente en nuestro país se conserva el triste hábito de seguir la corriente. Por ejemplo estamos esperando la conclusión de un proyecto que venimos desarrollando con Japón, sobre el ferrocarril. Nuestra idea es que desde Uruguay, ya que tenemos la ventaja de la hidrovía, ya que Chile pretende con nuestro país convertirse en los polos de una vía terrestre entre los océanos Pacífico y Atlántico, nos preguntamos por qué no el ferrocarril.
–Recién durante la entrevista, usted dijo «cuando llegue el momento». ¿Qué quiso decir con eso? ¿Qué aspiración política tiene?
–Nosotros creemos que el momento estará dado en las elecciones internas, que será bastante conflictiva. Si hacemos un paneo muy rápido vemos que no hay líderes dentro del Partido Colorado. Sanguinetti ya no juega en la cancha, tampoco juega Batlle. El Partido Colorado ha perdido dos líderes históricos. A Sanguinetti hay que reconocerle que tuvo la sapiencia de conquistar dos veces la Presidencia. Nuestra idea es abrir el abanico y convertirnos nosotros en una opción.
–Hace poco nos concedió una entrevista el contador Ricardo Lombardo, en la que anunció que va a construir una opción independiente dentro del Partido Colorado. ¿Qué le diría a Lombardo?
–Que primero le hable por teléfono a Sanguinetti para ver si lo autoriza.
–Es muy duro eso que acaba de decir…
–Es duro, es polémico y no me interesa polemizar con él. Pero mucha gente quedó decepcionada en el Partido Colorado porque se supo que hubo quienes ejercieron las presiones necesarias para que en vez de colocar a Lombardo, que pudo haber llegado a presentar un peligro o no para le gestión de gobierno, se lo cambiara por Luis Hierro López. Eso está sabido, no lo estoy inventando yo, lo dijo todo el mundo.
–Entonces, ¿con quién va a acumular fuerzas usted para construir esa nueva opción?
–Como lo vengo haciendo hasta ahora, con la gente que pretende seguir para adelante con este proyecto, que pretende consolidar un Partido Colorado proyectado hacia el futuro, pero que vuelve a los orígenes.
–Otro de los dirigentes que en su momento apareció como una opción en el Partido Colorado fue Alberto Iglesias, presidente del Banco de Seguros del Estado. ¿Habló con Iglesias?
–(Silencio prolongado). No hemos hablado con Alberto Iglesias. Las referencias que tengo de Iglesias son las de algunos de sus ex colegas, cuando nos reunimos los jueves. En todo caso sería Iglesias el que tendría que estar dispuesto a hablar conmigo.
–¿Por qué no dice quiénes son los otros dirigentes que integran su movimiento?
–Porque sería una peritonitis política.
—¿Cómo conoció a Batlle?
–Las conversaciones fueron muy breves, porque cuando llegan las elecciones él toma mate de ché y vos. Yo tomo mate todos los días, no precisamente el día de las elecciones, porque no me puedo quedar en casa tomando mate.
–¿Come milanesa al pan?
–En las últimas elecciones las milanesas al pan las comimos y las pagamos nosotros.
–Usted en 1999 hizo un acuerdo con Batlle.
–Que la Lista 1965 iba a llevar la nómina a diputados y Batlle iba a aportar la nómina al Senado. Por eso hubo una mezcla del Senado de la 15 con la diputación de la 1965 y así se marchó a las nacionales.
–¿Por qué se termina ese amor a primera vista?
–No fue tan amor a primera vista. Yo reconozco que el doctor Batlle ha sido de los mejores parlamentarios que ha tenido este país, pero una cosa es ser parlamentario y otra cosa muy distinta es ser ejecutivo. Se puede ser el mejor parlamentario de la Grecia antigua y con eso no estamos estimulando lo necesario a Morfeo. Nosotros apostamos a él y no tanto por aquello de los de a pie, porque los de a pie siguen a pie y los que andaban en bicicleta ahora andan a pie. También apostamos que por su tenacidad, por su caprichosiedad iba a apostar a superar a sus ancestros. Al igual que la mayoría de los uruguayos creíamos que el doctor Batlle iba a superar sus ancestros porque era su ambición, quería instalarse en la historia y erradicar de la misma a Luis Batlle Berres y nada menos que a Batlle y Ordóñez. Lo creímos con total sinceridad.
–¿Cuándo dijo que no seguía más con Batlle?
–En estos dos años y medio él no ha querido servirse de nosotros. En una ocasión me mandó al presidente de la Corte Electoral, para decirnos que en función del sufragio que habíamos obtenido nos merecíamos cinco cargos públicos. Nuestra idea no era caer en aquello de cobrar con cargos públicos, porque creímos que nuestra competencia era de otro nivel. Si algo nos merecíamos era… La gente puede llegar a tener más claro lo que nos merecíamos, porque obtuvimos mayor cantidad de votos, solamente en Montevideo, que la propia 99 en todo el país. Y si hay gente en la administración central de la 99 no sé, no sé lo que merecíamos nosotros.
–Cuando usted aparece apoyando al PIT-CNT el diputado Daniel García Pintos dijo que no sabía quién es usted.
–No, me parece que no tiene el gusto.
–¿Usted conoce al diputado García Pintos?
–¿Quién no lo conoce?
–¿Cómo lo evalúa?
—Al diputado García Pintos lo evalúo como una persona medianamente honesta. No sigo sus lineamientos, no comparto sus criterios, porque sobre todo me parece un criterio muy poco ético desconocer a sus pares, aun cuando no soy diputado. Es una persona que merece el lugar que está ocupando y ese es, también, su techo.
–Usted me dijo que en un momento acompañó al doctor Enrique Tarigo, ¿lo iría a buscar para integrarlo a su movimiento?
–Me parece un tipo serio, que merecería la pena ser escuchado y ser tenido en cuenta. Es una persona austera. No tengo el teléfono del doctor Tarigo para preguntarle por qué no viene, pero tengo entendido que sigue dando clases en la Universidad de la República y todavía sin reírse.
–¿Cuáles son sus relaciones con el Partido Nacional y cómo evalúa la experiencia de l
a coalición?
–La evalúo desde afuera y es de crítica. Por eso se nos ha criticado muchas veces golpeando la mesa, sin ser muy explícitos.
–¿Usted está convencido de que si da a conocer a los integrantes del movimiento va a recibir presiones?
–Desde el momento en que uno acepta la vida pública y la vida política, uno está aceptando el libre juego de la política que es una sucesión de presiones y en ese libre juego entramos. Yo no estoy saliendo a presionar a nadie, yo estoy invitando a participar a todos los sectores. Quiero reunificar al Partido Colorado detrás de sus históricas ideas de un batllismo socialista, por supuesto actualizadas.
–Ya que no me quiere dar nombres, por lo menos dígame con quién podría dialogar mejor en el Partido Colorado.
–Estamos dispuestos a conversar con todos los sectores. Si el doctor Sanguinetti en vez de ir a conversar con el doctor Batlle quisiera conversar conmigo, yo estoy abierto a conversar. Pero no voy a insistir con un proyecto neoliberal del doctor Sanguinetti, que no es nuestra concepción. No somos un brazo zurdo, no somos un brazo tupamaro, no somos un brazo socialista del punto de vista clásico, lo que reivindicamos es un concepto de la moral, del orden, de la transparencia real.
–¿No funciona el Partido Colorado?
–No funciona, funcionan los sectores. Nosotros somos uno de los polos que apuntan a las internas, porque el Foro tiene su presidenciable. Los colorados van a tener que optar entre nosotros o el Foro, porque la Lista 15 ya está fracturada. Ya hay gente de la Lista 15 que está con nosotros y gente del Foro que también está con nosotros. Hay gente que nos está apoyando.
–El próximo jueves habría una reunión del Encuentro Progresista, algunos intendentes blancos, así como el senador Jorge Larrañaga, con la Concertación para el Crecimiento. ¿Si lo invitan participa?
–Sí, porque soy opositor a lo que está generando esta política económica. Claro que al mantenerme adentro del Partido Colorado tengo que respetar mi disciplina, pero también tengo mi independencia. Por eso participaría en una mesa de diálogo.
–¿Hablaría con Gavazzo?
–Gavazzo tiene muy poco por decir. Si tiene mucho por decir no es a mí en lo personal, salvo que yo fuera juez. Si a alguien le quieren rendir tributo Gavazzo y Cordero, no es precisamente a mí. En mi mesa de diálogo no los quiero tomando el café.
–¿Hablaría con Mujica?
–Es un tipo campechano, tendrá sus defectos, tendrá sus errores, que tire la primera piedra el que no los tenga.
–¿Usted va a ser candidato a la Presidencia de la República?
–Exacto. *
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