Carta dirigida a LA REPUBLICA, tras ser aludido durante la votación en el Parlamento de la censura a Bensión

El ex diputado colorado Tavares respondió al senador Heber: "El pueblo volvió a pagar"

En el marco de ese debate el vicepresidente de la República, Luis Hierro López, recordó el papel jugado por el ex diputado colorado Armando Da Silva Tavares cuando realizó una interpelación ante la venta del Banco Comercial durante la presidencia de Luis Alberto Lacalle.

El senador herrerista Luis Alberto Heber defendió la gestión de Lacalle y dijo que no era de recibo citar a Da Silva Tavares porque «terminó preso». La intervención de Heber motivó una respuesta del senador colorado Pablo Millor, quien señaló «no sólo Da Silva Tavares, también Braga terminó preso».

Al ser mencionado su nombre el ex diputado Da Silva Tavares envió una carta al director de LA REPUBLICA, doctor Fasano Mertens, en la que reivindicó su actuación como legislador y recordó que el gobierno que encabezaba el doctor Lacalle aseguró en su momento que el pueblo no volvería a hacerse cargo de las «pérdidas de la mala administración privada de los bancos». Sin embargo, agrega en la misiva, casi diez años después, «el pueblo volvió a pagar» al aludir a los hechos de pública notoriedad.

La carta

A continuación LA REPUBLICA reproduce textualmente la carta de Armando Da Silva Tavares. He aquí su texto:

«Diario LA REPUBLICA

Doctor Federico Fasano Mertens

De mi mayor consideración:

Como es de mi costumbre he leído LA REPUBLICA del día de hoy, y respetuosamente como un ciudadano cualquiera, con todos sus derechos y obligaciones, me gustaría efectuar las siguientes precisiones: he sido diputado por el Partido Colorado durante el período 1989-1994, cumpliendo con el mandato del pueblo y el movimiento Frente Colorado Popular que me apoyó sin condiciones ni prebenda alguna. Mi actuación ha sido pública y sin lugar a dudas me ha dejado muy gratos recuerdos y logros en favor del pueblo uruguayo, según por supuesto mis ideas y mi conciencia. Puedo por ello señalar con mucho orgullo nuestra activa participación en la derogación de la Ley de Empresas Públicas, referéndum este ganado con un amplio apoyo popular y con mucho esfuerzo de quienes en ese momento integramos un movimiento que evitó se hubiesen enajenado en aquel entonces las empresas que pertenecen al Estado y pueblo uruguayo.

El tiempo y las experiencias regionales han demostrado claramente cuál sería el destino del «rico patrimonio de los orientales», sólo basta torcer la mirada hacia los costados.

También realicé una interpelación por la venta del Banco Comercial en su momento y oportunidad, información afortunadamente en archivo de su prestigioso LA REPUBLICA. No quiero ni es de mi interés aburrir a los lectores, pero como usted lo podrá constatar en sus archivos el resultado fue «el pueblo uruguayo no va a tener que pagar más las pérdidas de la mala administración privada de los bancos».

Y naturalmente, quienes esto expresaron fueron los integrantes del equipo de gobierno, que fue avalado y celosamente defendido por el hoy senador Luis Alberto Heber y su sector político que representó y sigue representando.

Creo que ante los acontecimientos de pública notoriedad huelgan los comentarios y abundan los resultados «el pueblo volvió a pagar».

No es mi intención ni está en mi ánimo el cuestionar las actuales medidas en cuanto a la política económica y financiera del país, solamente estoy señalando el resultado de una decisión tomada por el gobierno pasado 1989-1994, y específicamente apoyada por el sector del senador Luis Alberto Heber y el mismo.

Es público que he abandonado la actividad política desde el año 1994, fecha en la cual finalizó mi mandato como diputado nacional.

Los avances de mi vida privada pues me pertenecen. Naturalmente cualquier político desde su escaño puede realizar los comentarios y críticas que se le antojen, yo simplemente duermo con mi conciencia.

Durante mi actividad como representante del pueblo, defendí y luché por, según mi limitado entender, los intereses del pueblo, razón por la cual me siento realmente orgulloso.

La descalificación personal no empaña ni cura los errores que los políticos de turno cometen, y finalmente no los pagan, «el pueblo con sus menguados ingresos es siempre el que paga».

Desde mi posición ciudadana común y cualquiera, siempre tendré la humildad de inclinarme ante el pueblo y si algún error cometí, siempre y ante el pueblo me someteré.

Muchas veces la arrogancia y conocida verborragia, impiden reconocer gruesos errores que hoy afectan al pueblo, a los de menores ingresos, a niños indefensos, a la educación, a la salud y por supuesto a la esencia misma de la dignidad del pueblo.

El tiempo sin duda es el gran juez, y el pueblo con su voto tomará las decisiones.

Agradeciendo su generosa atención, saluda a usted muy atentamente,

ARMANDO DA SILVA TAVARES – CI 1.008.849-6″

 

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