"NE plantea un acuerdo para atender la situación de emergencia nacional"
–¿Qué lectura puede hacerse de esta crisis económica en la cual está inmerso nuestro país y que se ha visto reflejada en la interpelación al Ministro de Economía y Finanzas, Alberto Bensión?
–El gobierno ha sufrido una derrota política muy importante a raíz de la interpelación, ya que ha quedado claro que el ministro de Economía y el equipo económico no gozan de apoyo parlamentario. Los partidos políticos de actitud coherente votaron la censura. Sin embargo, la actitud del Partido Nacional no fue coherente con las manifestaciones que realizaron varios de sus integrantes en el transcurso de la discusión y la censura no se pudo materializar.
De todas maneras, el equipo económico y el ministro salieron heridos de muerte. Existe la convicción de que la actual orientación de la política económica ha conducido a resultados catastróficos, y por ese camino la situación de crisis sólo puede profundizarse y agravarse.
Eso supone, para los partidos de izquierda, la responsabilidad de continuar movilizándose y planteando alternativas en el corto plazo para la actual coyuntura, conjuntamente con el movimiento social encabezado por la Concertación para el Crecimiento y el PIT-CNT.
Probablemente, en el futuro habrá que insistir en movilizaciones públicas y en planteos para exigir del gobierno un diálogo que conduzca a soluciones, ya que la política económica ha fracasado de manera irreversible y existe la necesidad imperiosa de buscar soluciones inmediatas.
Al mismo tiempo, eso nos proyecta a una realidad política, ya que en definitiva los cambios requieren una alternancia en el poder, un cambio de los partidos tradicionales, los que han gobernado el Uruguay históricamente. Desde la apertura democrática, se han sucedido tres gobiernos de coalición en los cuales la situación social y económica del país, lejos de resolverse, se ha ido progresivamente agravando.
La preocupación fundamental para las fuerzas de izquierda es comenzar a echar las bases programáticas de lo que hemos dado en llamar la «Nueva Mayoría».
–¿En qué consiste esa nueva mayoría que impulsa el líder del Nuevo Espacio senador Rafael Michelini?
–Se trata de un bloque político alternativo que tiene que ganar los comicios en la primera vuelta de las próximas elecciones nacionales de 2004, con un programa de gobierno viable y realizable que imprima un cambio de fondo en la situación política del país.
El país necesita una sustitución de la actual mayoría de gobierno y tiene que producirse un proceso de alternancia en el poder lo que supone, no sólo ganar las elecciones, posibilidad con la que cuenta el Encuentro Progresista-Frente Amplio.
Pero no es solamente ganar las elecciones, sino luego ser capaces de gestionar un gobierno en situaciones difíciles para el país, lo cual requiere una mayoría parlamentaria y un apoyo social de los sectores del trabajo y producción lo más amplio posible. Eso es lo que llamamos la creación de un nuevo bloque político al que denominamos Nueva Mayoría, capaz de ganar las elecciones en la primera vuelta electoral.
–Usted hablaba de alternativas a corto plazo, pero para poner en práctica estas bases programáticas el Nuevo Espacio plantea aguardar a las próximas elecciones nacionales.
–No. El Nuevo Espacio está planteando un acuerdo nacional sobre algunas medidas concretas para atender la situación de emergencia social y económica, y está reclamando junto con la Concertación para el Crecimiento, el PIT-CNT y el resto de la izquierda, que el gobierno salga de su posición autista y dogmática para sentarse a dialogar y acordar entre todos soluciones que son imperiosamente necesarias. Pero eso no impide que nos demos cuenta de que los cambios de fondo del país dependen de que haya una alternancia en el poder.
Con medidas de emergencia solucionamos situaciones de emergencia, con cambios de fondo en la orientación política del gobierno lograremos encaminar al país por la senda del desarrollo, el crecimiento económico, la creación de empleo, la generación de recursos para atender a la enseñanza y salud pública, los programas sociales de emergencia y la lucha contra la pobreza. Es decir, lo que nos define como fuerzas políticas de izquierda.
–¿Cuáles serían las bases programáticas para alcanzar una Nueva Mayoría?
–Ahí tenemos un problema y eso exigirá un estudio detenido porque no es fácil, en la situación actual del país, diseñar un programa. Es fundamental que las promesas que se hagan al electorado se cumplan, porque lo peor que le podría ocurrir a la izquierda es llegar al poder, después de haber luchado por él tantos años, para no poder cumplir las promesas que se realizan. Por tanto, habrá que estudiar con tiempo y buscar los equipos técnicos capaces de coincidir en el diagnóstico y en el elenco de soluciones que van a ser planteadas al electorado.
La situación del país y la que encontrará un gobierno de izquierda implica una serie de restricciones y habrá que ser muy cuidadosos en la elección de las prioridades, que son los más débiles y pobres. Habrá que empezar a fijar prioridades, porque los recursos son escasos.
El sistema político de nuestro país también está comenzando a ser afectado, aunque en un grado menor que en otros países de América Latina, por pérdida de credibilidad. En ese sentido, la izquierda es la gran reserva del sistema político democrático que, llamada a la responsabilidad del poder, tiene el compromiso con sus electores de ser fiel a sus promesas y cumplirlas.
–¿Considera que los partidos tradicionales han perdido credibilidad?
–Hay un problema grande de pérdida de credibilidad, lo cual nos lleva de la mano a construir ese bloque político alternativo capaz de asegurar un amplio apoyo parlamentario para un nuevo gobierno de izquierda que, además, tendrá que tener respaldo en un amplio movimiento social integrado por sectores que representen el mundo de la producción y el trabajo. De lo contrario, será difícil gobernar en la situación en la cual se va a encontrar el país. Si se llega al gobierno, el desafío de gobernar planteará dificultades enormes, porque si gobernamos es para hacer cambios, mientras que para la derecha es mucho más sencillo ya que sólo debe conservar lo que está y puede poner el piloto automático y no tiene problemas.
Tampoco podemos pensar que todo lo vamos a resolver de un día para otro y ni siquiera un período de gobierno, porque la situación del país es tan difícil que es probable que se necesiten varios períodos de gobierno sucesivos orientados por la izquierda y de carácter progresista que estén preocupados por la producción, el empleo, los servicios públicos y por asegurar los componentes sociales de la democracia.
–Usted se refirió a que para construir las bases programáticas se necesita coincidencia en los diagnósticos y las soluciones. ¿Puede decirse que el diagnóstico está a la vista?
–No es tan sencillo, porque hay temas que en cuanto a su diagnóstico generan opiniones encontradas. Hay otros que son muy claros con respecto a los efectos, pero cuando se comienzan a estudiar las causas y determinadas facetas de la realidad los diagnósticos empiezan a disentir. Es probable, en cuanto a las empresas públicas, que haya diferencia de opinión que deban analizarse y matizarse. Nosotros concebimos las empresas públicas al servicio del país y no al servicio del gobierno y tampoco del funcionario. Por eso se requiere tiempo; además, es algo que no puede mezclarse con la campaña electoral, y si no hay coincidencia programática no ha
y acuerdo posible.
Ha llegado el momento de empezar a trabajar por los cimientos de la formación de una nueva mayoría política capaz de sustituir a los partidos tradicionales en el poder y esto parte de un programa común de la izquierda al cual serán llamados a adherir no sólo personas o sectores que integren el Encuentro Progresista-Frente Amplio y el Nuevo Espacio, sino que también tiene que ser un llamado abierto a todos los sectores progresistas del país, muchos de los cuales hoy pueden estar comprobando que sus caminos dentro de los partidos tradicionales están cerrados.
–En ese sentido, el ex director de Canal 5 José Luis Guntín en los últimos días se ha incorporado al Nuevo Espacio.
–La Nueva Mayoría no puede ser concebida como la simple suma de las dos fuerzas de izquierda que tienen representación parlamentaria, el NE y el EP-FA, sino como un bloque en el cual van a confluir personas, y sectores provenientes de los partidos tradicionales que en este momento no encuentran una alternativa a sus inquietudes. Una vez que se ponga en marcha la Nueva Mayoría habrá una masiva incorporación de ciudadanos provenientes de los partidos tradicionales. Como por ejemplo, el caso actual de José Luis Guntín, que luego de haber sido militante del Partido Colorado, ha optado por incorporarse al Nuevo Espacio para trabajar por la nueva mayoría.
Nuestra aspiración es que sectores de los partidos tradicionales confluyan en la formación del nuevo bloque. *
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