"César, seguí con lo tuyo; no es bueno dar interrupciones"
En sus intervenciones, los integrantes del equipo económico y legisladores quincistas destacaron la celeridad con la que actuaron las autoridades bancocentralistas y el mando político ante los embates de la corrida de depósitos.
En su exposición, el ministro de Economía, Alberto Bensión, hizo hincapié en las situaciones presuntamente fraudulentas generadas en el sistema bancario y la inmediata respuesta de las autoridades del BCU, que incluyó la presentación de denuncias penales contra los supuestos responsables de vaciamientos.
En ese marco, alrededor de la una de la madrugada de ayer, el presidente del cuerpo, Luis Hierro López, abandonó por un instante su habitual neutralidad e inquieto por el decurso de los acontecimientos, escribió de su puño y letra una serie de sugerencias que dirigió al presidente del Banco Central.
Dos papeles membretados, de los pocos que circularon al cabo de casi 18 horas de interpelación –según documentó nuestro reportero gráfico– realizaron un curioso itinerario: fueron de mano en mano, hasta su destinatario, y en el camino, fueron leídos por varios legisladores. El primero de ellos fue disparado por el vicepresidente, en momentos en que el equipo económico se disponía a responder las veinte preguntas que había lanzado el miembro interpelante, con fuertes cuestionamientos a la política económica e interrogantes sobre el nuevo destino de los bancos gestionados: «No es oportuno que César entre en el juego de preguntas». La instrucción era precisa: evitar a esa altura el desgaste del contador Rodríguez Batlle, no habituado a este tipo de rodeos. Atchugarry incluyó en esa misma hoja una anotación adicional: «Que luego conteste el ministro y seguí con la tuya».
Luego, Hierro envió una segunda comunicación, esta vez, marcándole un error en sus intervenciones al máximo jerarca del Banco Central: «César R: No es bueno dar interrupciones. Luego viene Atchugarry. Hierro». *
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