Sólo el Partido Colorado defendió al equipo económico al cabo de 17 horas y 25 minutos de sesión

Interpelación sin pronunciamiento del Senado pero sí de los partidos: Bensión debe renunciar

«La moción de censura al ministro de Economía y Finanzas, Alberto Bensión, que presentó ayer la bancada de senadores del Encuentro Progresista – Frente Amplio, durante la interpelación al secretario de Estado, será puesta a consideración de la rama alta legislativa el próximo martes a la hora 15:00.

Entre la hora 16:28 del pasado jueves y las 9:58 de ayer se desarrolló la interpelación –una de las más extensas de los últimos tiempos– al ministro de Economía y Finanzas, Alberto Bensión, a cargo del senador Alberto Couriel (Vertiente Artiguista).

Durante el llamado a Sala de Bensión, a raíz de la «actual política económica», se contrastaron dos modelos sobre la actual situación económica y social del país. Por un lado, la posición del gobierno, en donde Bensión reconoció que debió modificar la política cambiaria en virtud de diversos elementos; y por otro lado, la del senador Couriel, quien reclamó la caída del equipo económico y cuestionó el actual modelo que «se desmorona».

La sesión, que prolongó por 17 horas y 25 minutos y en la cual hicieron uso de la palabra 15 legisladores a quienes se les aprobó la extensión del tiempo reglamentario de media hora del que disponían para hacer uso de la palabra, fue seguida por numeroso público hasta la hora 22.07, momento en que fueron desalojadas las barras. Además hubo movilizaciones en los alrededores del Palacio Legislativo.

Las mociones

Durante la interpelación, el Encuentro Progresista Frente Amplio (EPFA), presentó dos mociones. Asimismo, elaboró dos iniciativas el Partido Nacional, una a cargo de Jorge Larrañaga (Alianza Nacional), y la otra a instancias de Francisco Gallinal (Correntada Wilsonista).

Las dos primeras mociones las presentó la bancada de senadores de la coalición de izquierda. En una de ellas se señala que oídas las explicaciones del Ministro, los legisladores consideran que debe juzgarse de manera «absolutamente negativa la gestión del equipo económico de gobierno».

«En consecuencia y de conformidad con lo dispuesto en los artículos 147 y 148 de la Constitución de la República se propone al Senado que se realice en un término, no menor a 48 horas, una sesión especial, en la cual se decida convocar a la Asamblea General a efectos de que se censure la gestión del ministerio».

De acuerdo con los artículos invocados de la Carta Magna, la solicitud de la coalición de izquierda se pondrá a consideración del cuerpo en la sesión especialmente convocada a tales efectos y que se realizará el próximo martes a la hora 15:00.

El artículo 147 de la Constitución de la República establece que «cualquiera de las Cámaras podrá juzgar la gestión de los ministros de Estado, proponiendo que la Asamblea General, en sesión de ambas Cámaras, declare que se censuran sus actos de administración o de gobierno».

Asimismo, cuando se presenten mociones en tal sentido, «la Cámara en la cual se formulen será especialmente convocada, con un término no inferior a cuarenta y ocho horas, para resolver sobre su curso».

Si la moción fuese aprobada por mayoría de presentes, «se dará cuenta a la Asamblea General, la que será citada dentro de las cuarenta y ocho horas».

La otra moción que presentó el EP-FA señala que «ante los hechos acaecidos en el sistema financiero durante los últimos veinte años, se resuelve «constituir una comisión especial de análisis de las entidades financieras debido a las maniobras que determinaron las intervenciones decretadas por el Banco Central del Uruguay».

En la misma se propone que la dicha comisión elaborará, «con fines legislativos» normas que establecidas, conformen un fondo de garantías de depósitos».

Tal fondo será constituido por «las entidades financieras autorizadas a operar en la República. Asimismo, la comisión podrá proponer otras normas referentes al funcionamiento del sistema financiero». Esta iniciativa, que no contó con los votos suficientes para su aprobación, obtuvo las adhesiones favorables de los doce senadores del EP-FA y del senador Rafael Michelini (Nuevo Espacio).

Por otro lado, la moción que presentó Larrañaga, expresa que las explicaciones del ministro de Economía y Finanzas «han resultado insatisfactorias y que la situación del país impone la constitución de un diálogo nacional que permita restablecer la confianza y credibilidad para superar la actual crisis».

Dicha propuesta no alcanzó a aprobarse por apenas un voto, ya que votaron a favor de la misma, los legisladores de la coalición de izquierda, Nuevo Espacio y los senadores nacionalistas, Jorge Larrañaga y Carlos Garat (Herrerismo).

Finalmente, la moción propuesta por Gallinal, que sólo contó con el apoyo de los siete legisladores de su colectividad, indica que «ante la difícil situación por la que atraviesa el país, la utilización de instrumentos como la censura parlamentaria con eventual llamado a elecciones anticipadas, han de generarle al país males mayores a los que está enfrentando».

Asimismo resalta que los «esfuerzos desarrollados en los últimos años en aras de preservar la estabilidad política, así como el sacrificio solicitado a la población a efectos de evitarle al país enfrentamientos sociales y consecuencias económicas de las características que hoy sufre parte de la región, persiguen el propósito de restaurar la credibilidad y confianza de la ciudadanía y de los agentes productivos al momento de implementar una nueva política económica. En estas circunstancias se considera ineludible que el Poder Ejecutivo proceda, a la realización de cambio en la conducción económica».

La propuesta señala que la búsqueda de «un gran acuerdo nacional con el propósito de transmitir confianza y certezas jurídicas a nivel del sistema bancario nacional, es un paso que el Poder Ejecutivo debería dar mediante la convocatoria a todos los partidos políticos, sin exclusiones. Paralelamente, a partir de hoy, la reactivación económica nacional debe ser el objetivo fundamental hacia el que el país debe dirigir su acción mediante la aplicación de una batería de instrumentos, entre los que se incluya el mantenimiento del respaldo al sector exportador».

«Los verdaderos chupacabras»

Luego de las exposiciones de Couriel y Bensión se abrió el espacio para el debate que se prolongó por cerca de doce horas. El senador José Mujica (Movimiento de Participación Popular) sostuvo que en nuestro país hay «una familia que lleva 25 o 30 años vacunándonos prodigiosamente» y que «el grupo de empresas, que rodean al Banco de Montevideo y pertenecen al mismo grupo, sobregiraba una globalidad de endeudamiento próximo a los 134 millones de dólares».

Asimismo, añadió que los certificados de depósitos que se fueron para las Islas Caimán son de 280 millones de dólares y la emisión de eurobonos es de 100 millones de dólares, y ha recibido una asistencia financiera de 206 millones de dólares».

Luego de tal intervención, su compañero de sector, el senador Eleuterio Fernández Huidobro, señaló que si bien no manejaba tantas cifras como las que disponía Mujica, de todas formas indicó que la única cifra que poseía era que «los chorros conocidos se habían robado 481 millones de dólares».

Por tal motivo averiguó el precio que costaba una vaca y lo multiplicó por 481 millones de dólares, lo cual equivale a: «1,9 millones de vacas». ¡Imagínense, arriándolas por la Avenida 18 de Julio! Esto es lo que esta gente se llevó, ellos son los verdaderos chupacabras del Río de la Plata».

El senador Rodolfo Nin Novoa (Alianza Progresista)
, quien hizo uso de la palabra a partir de la hora 4:00 de la pasada madrugada señaló que «los sindicatos y sus gremios, los productores rurales, los comerciantes e industriales creen que es conveniente para los intereses del país que el equipo económico deje sus cargos para viabilizar un cambio en pos de un país productivo. Para la gente los resultados de estas políticas económicas, son muy malos».

Según el parlamentario encuentrista, como los resultados están a la vista, «parece que el dominio pleno del mercado y el libre albedrío de la economía, que ha impulsado el equipo económico, se han mostrado incompetentes para resolver los problemas de un vasto sector de la sociedad uruguaya».

«Creo que en Uruguay hay un espacio para la plaza financiera, pero lo que no puede hacerse es a costa del sistema productivo, y los resultados fueron tan diabólicamente malos que hasta hoy la propia plaza financiera empezó a sentir los problemas de esta crisis que el país tiene desde hace cuatro años», agregó Nin Novoa.

Señaló que «increíblemente» nuestro país tiene «estatizado el 75 por ciento de la banca, a la cual se le transfirieron miles de millones de dólares para sostenerla, se destruyó el aparato productivo, se generó desempleo, aumentó la pobreza, la marginalidad, la delincuencia y, entonces, debemos advertir que la política económica está poniendo en serio riesgo la convivencia pacífica de la sociedad, y está atentando contra el sistema democrático».

El parlamentario manifestó su convencimiento de que no puede existir ningún país democrático «cuya sociedad pueda soportar tantos años de iniquidad, frustración y desesperanza, por tanto, es hora de cambiar la política económica y a quienes la dirigen».

Por su parte, la senadora Marina Arismendi (Democracia Avanzada) expresó que en Uruguay, al igual que en el resto del continente, «de la manera más cuadrada, se aplicó la misma receta del Fondo Monetario Internacional (FMI) que se aplica en todos los países donde no hubo resistencias o trabas para que se aplicara en toda su dimensión».

La legisladora comunista resaltó que el proyecto de Rendición de Cuentas parece ser el resultado de «una concepción de sociedad que dice: no se necesita tener empresas estratégicas en manos del Estado».

«Este proyecto de país, este modelo e indicaciones que el Uruguay trata de seguir al pie de la letra, tiene determinados fines y hacen a determinada concepción de sociedad y a determinados intereses de clase», añadió la parlamentaria.

Arismendi manifestó su convencimiento de que para un cambio real de la política económica «tendría que haber ya un cambio de gobierno, pero en la medida en que debemos constatar que es una estrategia y una política económica que no tiene respaldo debe modificarse ya».

En tanto, el senador Luis Alberto Heber (Herrerismo), quien intervino a la hora 4:40 del viernes, afirmó enfáticamente que en nuestro país «no va a haber corralito. Ni existe la más remota aproximación de que pueda instrumentarse el corralito, porque seríamos muy tontos de haber visto la película y hacer lo mismo que en Argentina.

A la Argentina no la funde el Fondo Monetario Internacional, sino la devaluación brasileña y la falta de capacidad de reacción del momento de la conducción de los argentinos».

El legislador nacionalista consideró que la interpelación de ayer a Bensión fue «inconveniente, inaconsejable y que no ayuda al país. Debió haberse esperado que el país saliera de la crisis de confianza que tiene. Por esa razón la moción del Partido Nacional hace una invitación a todas las fuerzas políticas a generar confianza».

Por otro lado, exclamó que «ojalá» la Justicia actúe en consecuencia en el caso del grupo Velox, «porque eso sería una gran demostración de confianza y que algunos paguen por los delitos que cometen».

El senador socialista Reinaldo Gargano expresó durante su intervención que entre los bancos Montevideo y Caja Obrera «comprometen alrededor de 1.200 millones dólares.

El agujero negro es de ese tamaño y recién nos damos cuenta cuando está consumado el hecho».

Agregó que «pese a los esfuerzos y a los respaldos que el gobierno de nuestro país ha logrado en materia internacional, la sangría de depósitos continúa».

El senador Alberto Brause (Batllismo, Lista 15) señaló que «no existe política económica que pueda resistir los embates imprevisibles e incontrolables que ha sufrido la política económica de nuestro país ya sea por factores externos o de la naturaleza».

Agregó que para una economía como la uruguaya, «encima de todos esos factores que tiene que enfrentar mucho menos puede resistir si además se derrumba el sistema financiero, por tanto, evitar que colapse el sistema es la primera prioridad».

Por su parte, el senador Rafael Michelini (Nuevo Espacio) resaltó la importancia de que no sólo su sector y el EP-FA hayan realizado críticas al modelo económico, ya que «no se está tan solo cuando se escucha a integrantes del Partido Nacional que están pidiendo relevos al equipo económico de gobierno».

«Estamos ante una situación de estancamiento. Continúa la caída del Producto Bruto Interno, de la actividad y la desocupación aumenta, todo esto conforma un cuadro que en otras circunstancias, cualquier ministro de Economía con su equipo se hubiera ido», añadió Michelini.

En tanto, el senador Enrique Rubio (Vertiente Artiguista) requirió para provocar una reactivación productiva «un golpe de timón, el cual implica cambio de políticas y del equipo que tiene convicciones acerca de esas políticas».

Agregó: «No quiero participar callado de un proceso agónico que tiene un final triste, si no hay un cambio realizado en términos perentorios. Los actores no creen y la sociedad no resiste, ya que a la gente no se le puede decir que se modificó una política y que no hay políticas compensatorias y, además, nadie cree que el déficit fiscal puede bajar en tiempos breves en forma significativa si no hay una rebaja importante de la masa salarial». *

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