Se vive del fiado, se busca lo barato, se vuelve al almacén y se quiere achicar el Estado

El 67% de los uruguayos ve "mal" al país y un 43 % es pesimista sobre su futuro

Las tendencias de opinión pública y el comportamiento de mercado de la población uruguaya «han sido particularmente móviles» en el último año, según una investigación de la empresa People´s Tendencies, para la cual, las encuestas demuestran que «se han modificado varios conceptos históricos».

Entre ellos, se observa una caída de una tradicional percepción optimista con la que la población veía siempre a Uruguay y en la actualidad dos tercios de la población ven mal al país y casi la mitad es pesimista con respecto al futuro de los uruguayos.

En ese sentido, las críticas de la población apuntan hacia el Estado y lo político. «La misma población que se consideraba conservadora, aferrada a una concepción maternalista y sobreprotectora del Estado, demanda cambios radicales en el sistema político», advierte la investigación.

El 68 % de las personas encuestadas en julio reclama reducir los gastos del Estado y disminuir la cantidad de legisladores, empleados públicos, ministerios, intendencias y embajadas. En noviembre de 2001 esa opinión se verificaba en un 51 % de los entrevistados, y un año atrás, en julio de 2001, sólo opinaba así el 42 % de los uruguayos.

Todos viven del fiado

En el análisis comparativo de los datos que la consultora de opinión ha venido acumulando en los últimos años, se evidencia que se «quebró la cultura del contado que acuñaban nuestros ancestros», y «se consolidó la capacidad de endeudamiento (léase crédito al consumo) como estrategia de supervivencia, porque más del 79 % de los uruguayos (Gráfico 1) en la actualidad, vive del fiado», señala el análisis.

Según la investigación, hace apenas 15 años existía una cultura de planificación de gasto basada en el ahorro. «Sólo se utilizaba la libreta del almacén o el conforme hecho a mano por el comerciante del barrio para la compra de algún electrodoméstico, preferentemente heladeras», se recuerda.

Entonces, sólo existía un «plástico» internacional: la tarjeta «American Express» era la única que se había afincado en la plaza uruguaya. El sistema financiero otorgaba créditos para incentivar el agro y la industria, apoyando los sectores productivos.

En la actualidad, se explica, el sistema financiero se ha convertido en un pie de apoyo estructural incluso para la economía doméstica, dado el alto grado de endeudamiento social, producido por este cambio revolucionario en la cultura del consumo.

«La sociedad no aplaza ni planifica la compra de bienes, productos y/o servicios, sino que se endeuda para obtenerlos de manera inmediata», interpretan los analistas.

Precio más que calidad

La comparación de registros de opinión, indica People’s Tendencies, refleja que se ha modificado la relación de compra entre el precio y la calidad.

«Tradicionalmente dos terceras partes de la población privilegiaba la marca sobre el precio en sus compras habituales. Esa tendencia se ha revertido. En la actualidad, más de la mitad (55%) de la población (Gráfico 2) privilegia el precio sobre la marca de los productos».

Para los intérpretes de estas cifras, la crisis económica ha generado transformaciones en el comportamiento del consumidor uruguayo. Históricamente los uruguayos (fundamentalmente la mujeres, dado que ellas son la llave de ingreso al consumo hogareño) preferían comprar productos basadas en la percepción de calidad de los mismos.

Sin embargo, «la coyuntura, ha transformado esta modalidad de compra». Las uruguayas se volvieron hiperracionales y aun en los estratos socioeconómicos más elevados, la austeridad y la denominada compra inteligente se adueñaron del comportamiento del consumidor.

Con la excepción del rubro alimentos (envasados, aceites, fiambres y lácteos), bebidas, artículos de tocador e higiene personal, cosméticos para el rostro, ropa y calzado, donde aún se mantiene una tendencia levemente favorable al concepto de marca (Gráfico 3), en el resto de los rubros del gasto de los consumidores, el precio es el valor más preciado, precisamente.

Vuelven a ferias y almacén

El informe indica que se está produciendo un brusco cambio en la composición de las ventas y por consecuencia, una profunda transformación en el eje de poder del mercado.

Las denominadas primeras marcas, en su gran mayoría, de compañías multinacionales acostumbradas a invertir millonarias cifras en estrategias de comunicación y marketing, han descendido abruptamente su «share» en el mercado.

En contraposición, las segundas marcas, en su mayoría uruguayas, que no realizan grandes inversiones ni en publicidad ni en diseño de sus envases, han aumentado sus ventas, basadas en un precio competitivo.

Esta nueva realidad, también está afectando el equilibrio de poder entre los proveedores y los puntos de venta, opina la encuestadora.

También se está modificando el lugar de compras.

Según la consultora, se está verificando el comienzo de «un importante desplazamiento del hábito que favorece a las ferias, autoservicios, almacenes, mayoristas e incluso los incipientes clubes de trueque, en detrimento de las grandes cadenas de supermercados». *

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