La columna de Sherlock

CQC y la censura «a la uruguaya»

* Sherlock caminaba por la calle Tacuarembó. Al cruzar Canelones se encontró con un destacado colega que, por el color de su rostro, parecía más que irritado.

–¿Qué le pasa mi amigo?

–Qué le parece, en este país y en cualquier tema, siempre asoman las prohibiciones, la censura, el oscurantismo y, en definitiva, una intransigencia que tiene un ingrediente esencial: la hipocresía.

–A la pucha, dijo Sherlock, se ve que está muy molesto.

–¿Vio lo que pasó con el programa CQC?

–Sí, Canal 10, insólitamente lo levantó. Seguramente por presiones del Foro Batllista o, pensando peor, por ser sus directivos más realistas que el rey.

–Algo de eso hay… Y fíjese lo de Ruben Díaz, el discurso insólito que realizó en el Parlamento, a lo que se sumó la coincidencia de Abdala con las generalizaciones que le gustan hacer a Batlle.

–Bueno, hacen mérito. Usted sabe que esta semana estará en el país Otto Reich. Lo que Batlle dijo sobre los argentinos fue un calco de lo afirmado por este señor, que es el secretario de asuntos latinoamericanos del gobierno de EEUU.

–Además se levantó un programa de buen rating y se impidió que los uruguayos viéramos el reportaje que le hicieron al propio diputado Díaz.

–¿El de la nariz larga?

–Exacto. Esa fue una de las preocupaciones planteadas en Cámara.

 

Sin explicarse las «órdenes verbales» de Bensión

* Si bien la semana pasada ingresó al Tribunal de Cuentas la erogación de 33 millones de dólares que realizó el gobierno para «apuntalar» al Banco Comercial, justificada por «razones graves y urgentes», remitiéndose a palabras dichas por el ministro Bensión en el Parlamento, todavía no existe ninguna explicación oficial que justifiquen las órdenes verbales del mismo ministro, que determinaron un gasto de 90 millones de dólares.

Sherlock ya se ha ocupado del tema: fueron 15 millones 398 mil dólares el día 29 de abril, 25 millones el 30 de abril y 50 millones, en dos partidas iguales, en los primeros días de mayo. Nuestro sabueso al respecto realizó nuevas averiguaciones:

1) Fueron transferencias directas realizadas desde la Tesorería General de la Nación a la Corporación para el Desarrollo, dinero que fue depositado en una cuenta abierta especialmente en el «alicaído» Banco Comercial.

2) Las transferencias fueron dispuestas por órdenes verbales de parte del ministro Bensión y luego, ante la inquietud provocada en el Tesorero General, refrendadas por decretos firmados por el propio presidente Batlle.

3) Hasta el día hoy esos cuantiosos movimientos no han sido informados al Tribunal de Cuentas tal como lo exigen las normas legales correspondientes.

–¿Y que pasará?, le preguntó Sherlock a su informante.

–Parece que es seguro, por aquello de tanta agua va a la fuente, que en el organismo de contralor se planteará el tema de exigirle al Ministerio de Economía y Finanzas una aclaración al respecto.

–Usted qué opina: ¿Este podría ser otro de los asuntos de la interpelación del jueves?

–Póngale la firma.

 

Reproducción asistida: razones de una postergación

*Vio que el senador Walter Riesgo planteó una postergación de 30 días en la consideración del proyecto de Ley de «reproducción asistida».

–Sí, claro, parece que el horno no está para bollos. Algunas organizaciones cristianas se han movilizado y siguen presionando para que no se apruebe la norma que, en definitiva, serviría para regularizar una situación de hecho.

–¿Cómo de hecho?

–Es que usted todavía no sabe que hay algunas clínicas prestigiosas que la están llevando a cabo ese tipo de tratamientos médicos.

–Claro, lo sé. Por eso es oportuno pensar que el senador Riesgo planteó la postergación para que se limen las asperezas con esos sectores de la Iglesia.

–Puede ser… pero hay otras versiones…

–¿Cuáles?

–Una de ellas es que se quiere dar algo de tiempo para que finalicen algunos juicios que están en marcha.

–¿Juicios?

–¡Sí! Juicios. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje