
Lissidini concurrió a la Comisión de Constitución y Códigos de la Cámara de Representantes para informar sobre el encuentro que mantuvo con presuntos contrabandistas y contra los cuales presentó una denuncia penal.
Ante la magnitud de las repercusiones que habÃan alcanzado sus últimas declaraciones públicas, el presidente Batlle sugirió a Lissidini hacer silencio por un tiempo, según confiaron fuentes del Edificio Libertad.
Según consta en la versión taquigráfica de la reunión, Lissidini afirmó que el Grupo de Elite de la Aduana, creado por la Ley de Presupuesto, está compuesto por “ex funcionarios de la Dirección General Impositiva, ninguno de ellos tiene algún antecedente penal, también lo componen funcionarios del Banco de Previsión Social, de alguna Intendencia, y policÃas”.
Asimismo, señaló que hay a otro tema “que es totalmente distinto, que puede estar en alguna oportunidad cerca de la Dirección Nacional de Aduanas, y es el de gente que sà tiene antecedentes penales, y que son informantes”.
“Lamentablemente, debemos recurrir a esta gente que son informantes, que son los mismos que tiene la Dirección General de Información e Inteligencia de la PolicÃa. En muchos casos utilizamos a los mismos informantes”, aseguró. En ese sentido, agregó que la información no se consigue “en un bar de la esquina sino dentro de un ambiente ” ‘non sancto’.
Naturalmente no muy recomendable para gente normal, porque son ambientes donde se reúnen delincuentes, gente que vive en un submundo distinto al mundo al que nosotros estamos acostumbrados”. Con respecto a los informantes de la Aduana que poseen antecedentes y que fueron denunciados por el diputado Julio Lara (Alianza Nacional), reconoció que muchos de ellos “tienen antecedentes penales”. Asimismo, reiteró que no “sólo son informantes de la Dirección Nacional de Aduanas, sino también de la Dirección de Información e Inteligencia de la PolicÃa. A su vez, han sido informantes de otros servicios de Inteligencia del Estado”.
“Por supuesto, si se me pregunta si hay gente cerca de la Dirección, le digo sÃ, y si me pregunta si yo fui un operativo en Villa Soriano con un informante, que tenÃa y tiene antecedentes penales, le digo sÔ, aseguró.
Por otro lado, ratificó ante la Comisión la denuncia que habÃa presentado contra los presuntos contrabandistas Washington Resola y Carlos Ortiz. “Tengo copia de la denuncia presentada en el dÃa de ayer (miércoles) al procurador general de la Nación y en el dÃa de hoy (jueves) me tomaron otra en la que se amplió una cantidad de detalles”, señaló el jerarca aduanero. Señaló que de la reunión que mantuvo con Resola y Ortiz en el bar de Carrasco, “no estaba en conocimiento el Ministerio de EconomÃa y Finanzas y, menos que menos, el Presidente de la República. No sólo no les avisé antes porque no les podÃa avisar, porque fue a los diez minutos que me reunà con ellos, con dos personas, luego llegó una tercera persona. Está todo explicitado en la ampliación que hago ante el juez penal que hoy me tomó declaración a las 12.30, junto con el señor fiscal”, añadió.
Agregó: “Estamos hablando de personas que se han dedicado, durante muchÃsimo tiempo, a la venta ilegal de mercaderÃas, al tráfico y al contrabando; durante muchÃsimo tiempo. Hubo una cantidad de procedimientos en los que se les incautó enorme cantidad de mercaderÃa, tanto por Aduanas como por la Dirección Nacional de Información e Inteligencia”. Lissidini añadió: “Antes de venir me llamó Carrera, de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia, para decirme que eran las mismas personas que tenÃan catalogadas –y me dio autorización para decirlo– como en la figura de los contrabandistas”. Para el director de Aduanas “existe una pérdida de valores en algunos funcionarios de la Dirección Nacional de Aduanas. Yo soy de los que trato de no tapar el bosque con el pulgar. He dicho reiteradas veces que tengo graves problemas de corrupción en la Aduana. Los tengo, lamentablemente. ¿Ustedes me preguntan si tengo la convicción de muchos de ellos? Pero las pruebas no las tengo”, sostuvo. Asimismo agregó: “Si ustedes me intiman a entregar pruebas, lo que les voy a dar es hasta un sentimiento de que una persona no puede tener casas que valen US$ 300.000 o US$ 400.000, autos, camionetas cuatro por cuatro, y viajar a Europa una vez por año, ganando $ 9.000 por mes. Me resulta difÃcil”. *
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