El testimonio del ex represor podría ser clave para dilucidar quién dice la verdad

El coronel Ferro fue testigo del diálogo entre Lissidini y el empresario Resola

En la reunión que el director nacional de Aduanas, Víctor Lissidini, mantuvo en marzo pasado en el bar Nuevo García de Carrasco con Washington Resola y Carlos Ortiz, también habría participado el coronel retirado Eduardo Ferro con quien el propio director de Aduanas se habría comprometido a incluirlo en el grupo de elite de la Aduana.

Sábado 06 de julio de 2002 | 12:00
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El pasado jueves Lissidini ratificó ante el Parlamento la denuncia que había presentado ante la Justicia en la que involucra a Washington Resola y Carlos Ortiz como responsables de maniobras de introducción ilegal de mercaderías al país. En la denuncia, Lissidini expresa textualmente: “Resola, persona conocida en el ambiente aduanero, por sus actividades ‘non sanctas’, llama por teléfono a mi casa pidiéndome una reunión (…). Aceptada la reunión, concurrí al lugar que fue en Nuevo García de la calle Arocena, donde conozco a Resola y luego aparece en la misma Carlos Ortiz”, en tal reunión Resola le habría expresado a Lissidini que “bancaban las campañas políticas”. En la denuncia, el director de Aduanas no menciona a ninguna otra persona que hubiese participado de la reunión. Sin embrago, el caso tomó ayer un giro inesperado, ya que el diputado Julio Lara (Alianza Nacional) señaló que, teniendo en cuenta que es central conocer lo que sucedió en dicha reunión, maneja información de que en el encuentro en que Lissidini señala que mantuvo solamente con Resola y Ortiz, también habría estado presente un coronel retirado de iniciales E.F”.

“Tengo información de que la reunión no fue entre tres personas, sino entre cuatro y de confirmarse esto, esta cuarta persona cumpliría un rol fundamental ya que si es citada ante la Justicia podría decir lo que sucedió en ese encuentro”, señaló Lara.

Según pudo saber LA REPUBLICA, la cuarta persona que participó en el encuentro, de iniciales E.F, sería el coronel retirado Eduardo Ferro quien en octubre de 1998 –entonces coronel en actividad– junto con el coronel retirado Ramón Albonoz defendieron a Resola en una denuncia que éste presentó ante la Justicia Penal contra el coronel retirado Juan Hebert Del Pino por amenazas de muerte. El caso judicial pasó a la órbita del juez Roberto Timbal Kohn, quien luego de interrogar a los testigos, aceptó la recomendación de la fiscal Mirtha Guianze, para quien ante las “versiones sumamente contradictorias y falta de elementos concretos que avalaran lo sostenido por Resola” correspondía archivar el caso. Además como ya informó LA REPUBLICA el coronel Ferro –denunciado por organizaciones de derechos humanos como uno de los responsables del secuestro en Porto Alegre y traslado clandestino a Uruguay de los militantes del PVP, Lilián Celiberti y Universindo Rodríguez– trabajaba en una empresa de seguridad administrada por Washington Resola (ver nota aparte). Según trascendió ayer, Lissidini se habría comprometido en la reunión que se llevó a cabo en marzo pasado en el bar de Carrasco, a incluir a Ferro en el cuerpo de elite de la Aduana, pero luego de dos meses habría desestimado tal acuerdo.

Asimismo, en la denuncia que presentó Lissidini ante la Justicia sostiene que habría fotografías de la reunión; y agregó que si había fotos era porque las había tomado la gente de Resola.

Por su parte, el diputado Julio Lara (Alianza Nacional) denunció el pasado jueves ante el Parlamento la existencia de un grupo de seis asesores o informantes de Lissidini, que cuentan con antecedentes penales. Según Lara, Lissidini cuenta con “29 asesores cuyos honorarios van desde 30 mil pesos hasta 3 mil dólares y que seis de estos asesores tienen varios procesamientos algunos de los cuales son por actividades vinculadas al contrabando”.

Durante la reunión de la Comisión el jerarca aduanero reconoció la lista de “informantes”. En la lista se encuentran “el capitán retirado Héctor Navarrete, Héctor Alvarez, Jorge Olivera, Milton Coito, y los señores Mañana y Riverito”.

Por su parte, Resola señaló ayer a LA REPUBLICA que postergó hasta el próximo lunes la presentación de la denuncia por “difamación” que iba a presentar hoy ante la Justicia contra Lissidini, para de esa forma aguardar una rectificación del director de Aduanas. “No presenté la denuncia, porque me tomaré todo el fin de semana para reflexionar sobre el tema y hacer algo que Lissidini no hizo por mí, que es dejar fuera de todo esto a la familia, ya que es una vergüenza las situaciones que se han dado en la escuela a la que concurre mi hijo, por lo cual no quiero que sus hijos pasen por la misma situación por la que pasaron los míos”, señaló Resola.

Añadió: “Ni yo ni la otra persona a la que involucra Lissidini somos capos del contrabando, quizás el director de Aduanas está mal asesorado”. Consultado acerca de si en el encuentro que mantuvo junto a Ortiz con Lissidini en el bar de Carrasco había participado una cuarta persona sostuvo: “No digo que no ni que sí”; y añadió que “hay cosas que están y van a estar en una etapa judicial”, por lo cual prefirió no ahondar en detalles. Por otro lado, Resola reconoció que días pasados llamó telefónicamente seis veces a Lissidini para que le diera una explicación, porque no podía creer que una persona a la que vio “dos veces, de la noche a la mañana se vuelva un loco y diga una serie de aberraciones”. *

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