¿Quién es Washington Resola?
En octubre de 1998, LA REPUBLICA publicó el caso de un empresario que había denunciado ante la Justicia penal al coronel retirado Juan Hebert Del Pino por amenazas de muerte. El civil era Washington Resola, y fue defendido entonces por el coronel en actividad Eduardo Ferro y el coronel retirado Ramón Albornoz.
El caso judicial pasó a la órbita del juez Roberto Timbal Kohn, quien luego de interrogar a los testigos, aceptó la recomendación de la fiscal Mirtha Guianze, para quien ante las «versiones sumamente contradictorias y falta de elementos concretos que avalaran lo sostenido por Resola» correspondía archivar el caso.
Sin embargo, el incidente tendría otras derivaciones.
El entonces comandante en jefe del Ejército, teniente general Fernán Amado, ordenó el arresto y luego la destitución del coronel Ferro, quien se desempeñaba como jefe del Departamento de Informática del Comando General del Ejército, por incumplir una orden que obligaba a todos los oficiales en actividad a dedicarse «full time» al arma y abandonar su trabajos en la actividad particular.
El coronel Ferro –denunciado por organizaciones de derechos humanos como uno de los responsables del secuestro en Porto Alegre y traslado clandestino a Uruguay de los militantes del PVP, Lilián Celiberti y Universindo Rodríguez– trabajaba en una empresa de seguridad administrada por Washington Resola.
La agencia de seguridad había sido propiedad del coronel Albornoz –también mencionado ante organizaciones de derechos humanos por su condición de director de la cárcel de mujeres de Punta de Rieles en los años de la dictadura–, y en ella se desempeñaba como gerente el coronel Del Pino, hasta que fue despedido por Washington Resola. Decisión que derivó en el incidente que patrón y empleado terminaron dilucidando en la Justicia penal.
Acreedor de Amir Abou Saleh
Según un artículo publicado por Brecha en noviembre de 1998, el propio coronel Ferro habría vinculado a Washington Resola con el empresario paraguayo Amir Abou Saleh de la firma Praff SA, representante de la marca de whisky Ballantines.
Resola terminó transformándose en acreedor del empresario paraguayo en la suma de 800 mil dólares, que cobró a través de una «entrega de bienes»: la firma Austramar SA (valuada en 150 mil dólares), el 40 % de la participación social de la empresa Denuevo SRL, franquiciaria de la boite Coyote (300 mil dólares), cuatro contenedores de whisky (260 mil dólares) y una casa sita en Bulevar Artigas 1080-1086 (valuada en 350 mil dólares, pero con una hipoteca de 200 mil dólares).
La investigación de Brecha, indicaba que Resola no era más que administrador de la agencia de seguridad, de la cual su esposa, Catalina Calello, era quien tenía 18 de las 20 cuotas en las que se avaluaba una empresa por la que habían desfilado como propietarios o accionistas personalidades como el ex jefe de inteligencia policial inspector Víctor Castiglioni, y el empresario Miguel Antonio Sofía, recordado por su participación en la Juventud Uruguaya de Pie. Según la publicación Washington Resola tendría un procesamiento por «encubrimiento» en 1989, por el cual debía solicitar un permiso judicial cada vez que debía salir del país.
Sin embargo, fuentes de la Aduana dijeron ahora a LA REPUBLICA que cuando se solicitó a la Policía Técnica los eventuales antecedentes de Resola, se les respondió que tenía un «prontuario limpio».
Denunciante de Pablo De Sico
Washington Resola –quien cuando se presentó a la Justicia penal para acusar al coronel Del Pino fue acompañado por el mismo guardaespaldas que custodió al empresario Jimmy Rhor cuando denunció por una «coima» de dos millones de dólares al ex ministro de Transporte y Obras Públicas, José Luis Ovalle–, tuvo otro cercano incidente con la Dirección Nacional de Aduanas. Fue precisamente Resola, quien denunció verbalmente y por escrito al ex encargado de la oficina de Prevención y Represión de Ilícitos Aduaneros (PRIA), Pablo De Sicco, a quien acusó de solicitarle una «coima» de dos mil dólares, para dejarle pasar un embarque de cervezas.
La denuncia de Resola, quien luego se desdijo de sus dichos, fue lo que permitió a Víctor Lissidini destituir y denunciar penalmente a De Sico, el mismo día en que asumió la Dirección Nacional de Aduanas, en sustitución del capitán de navío (r), Alberto Salvo. Un embarque de cervezas del propio Washington Resola habría sido detenido por la Dirección de Aduanas, la pasada semana en la ciudad de Rosario, y el caso está a estudio del juez competente del departamento de Colonia. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad