La columna de Sherlock

Davrieux, un asistente que perdió la palabra

* El Edificio Libertad se desdibujaba por la intensidad de la niebla. Sherlock ingresó al hall luego de saludar a los soldados del Batallón de Blandengues, que envueltos en sus capas oscuras hacían guardia en la puerta, tarea que se cumple religiosamente cuando el Presidente está presente.

En la cantina lo esperaba un informante, conocedor de la interna colorada, que le había anunciado algunas novedades importantes.

El hombre, con una cucharita de plástico, tomaba un yogur. Cuando nuestro sabueso se sentó a su frente, con el dorso de la mano se limpió el bigote y comenzó a hablar.

–Las discrepancias en la interna colorada son importantes — dijo.

–¡Chocolate por la noticia! –fue la respuesta de nuestro sabueso.

–No sea irónico, mi amigo: lo importante es que las cosas están superando ciertos límites y el que está llegando al tope de su aguante es el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto.

–¿Ariel Davrieux?

–Según me contaron, no puede aguantar más el dogmatismo del ministro Bensión, tema que –se dice– ya habló con Julio María.

–¿Qué?… ¿Renunciaría?

–Davrieux teme quemarse a niveles de calcinación si sigue en el cargo, pero tampoco quiere apresurarse. Julio María entiende que sería una muy mala señal que abandonara la OPP, pues ello haría evidente las diferencias que existen entre el Foro y Batlle.

–¿Entre el Foro y Batlle o entre Davrieux y Bensión?

–Julio María nunca lo dirá públicamente, pero es obvio que está más que molesto con el gobierno de Batlle. Si uno lo conoce, sabe que no está de acuerdo con la mitad de las cosas que se proponen y prefiere no discutirlas. Aconseja a sus legisladores que voten y nada más… Y le puedo asegurar que el incidente con Argentina es la medida que colmó todo.

–¿Y?

–Que el asunto de Davrieux no tendrá por el momento solución… Simplemente seguirá acompañando a Bensión, en silencio, en esa actitud de desgano que ha adoptado en los últimos tiempos en que no se escucha su voz.

–¡Es verdad! Ya no habla como antes…

–Prefiere el silencio que tener que opinar en defensa de Bensión o de alguna medida económica de las que propone el ministro.

–Es un tema grave. Una fisura latente en la línea de flotación.

–Otra fisura, porque el barco hace agua desde mucho tiempo.

 

Rendición de Cuentas y la partida de diarios

* Sherlock sabía que las tijeras más afiladas que se utilizan para los recortes que contendrá la Rendición de Cuentas se están utilizando en el Ministerio de Economía y en la Oficina del Planeamiento y Presupuesto. Sin embargo, como es algo que toca el bolsillo de los legisladores, le habían comentado que ya existía acuerdo entre blancos y colorados en reducir la partida para diarios.

Por ello, pese a la inclemencia del tiempo, se dirigió al Edificio Anexo, en donde uno de sus informantes había prometido ponerlo al día con el tema.

–En verdad que en primera instancia se quería reducir más la partida. Esa era la idea de Bensión y la OPP, sopesando para ello el precio de todos los diarios que aparecen en Montevideo. Ese dinero sería el que se proponía que se entregaría concretamente a los legisladores.

–¿Y qué pasó?

–Que cuando trascendió el tema, algunos legisladores de la coalición de gobierno pusieron el grito en el cielo. Se ajustaba una partida que, en realidad, actualizó en algo el sueldo de los legisladores, mientras en otros organismos, incluso el propio Ministerio de Economía, se mantienen suculentos viáticos, como los que utiliza el propio secretario de Estado para almorzar. Los legisladores no tienen viáticos y si una sesión se prolonga hasta altas horas de la madrugada, pueden hacerse traer algo de la cantina pero pagando religiosamente.

–¿Entonces?

–La solución final fue reducir la partida de diarios en un 8,5 por ciento, o sea en 850 pesos mensuales, ya que la misma es de 10 mil.

–Bueno… hubo humo blanco…

–Más bien gris.

 

Como siempre, el culpable es el mensajero

* –¿Es verdad que hay problemas con el director de Sepredi?

–Con Walter Sánchez… Sabe qué pasa, siempre se busca a un cabeza de turco. En este caso primero fueron los periodistas que entrevistaron a Batlle, luego aparece la responsabilidad de Sánchez por no haber exigido que la cadena norteamericana exhibiera la filmación antes de difundirla.

Pero la verdad es que el que dijo las cosas fue Batlle. Me parece absurdo que el director de Sepredi le pida a una cadena norteamericana que antes de enviar los videos se los muestre. Eso nunca se hizo y, estoy seguro, nunca se hará.

–Pero dicen que Mario Zanocchi lo hacía…

–No es cierto. Zanocchi, quizás, en alguna ocasión le hizo alguna indicación a Sanguinetti… esa del ministro brasileño puede ser… pero tengo la seguridad de que en ninguna ocasión les pidió a los periodistas que le mostraran sus notas antes de publicarlas. Es absurdo… Con Sanguinetti lo que estaba bien claro era el off de record. Todo lo que decía al salir del Edificio los periodistas lo tenían que poner como «altas fuentes del Poder Ejecutivo».

–¿Entonces?

–Quizás la personalidad de Sánchez sea distinta y la relación que tiene con Batlle también sea diferente a la de Zanocchi con Sanguinetti, quienes son amigos de años. Me pongo en el lugar de Sánchez cuando Batlle se desbandó. ¿Cómo hacía para pararlo? Y después, ¿le parece posible que les exigiera a los periodistas que le mostraran el video…?

–Es difícil… Sería algo parecido a censurar lo que dijo el Presidente…

–Pero hay otra cosa.

–¿Qué?

–Qué Sánchez está quemado con leche. Recuerda la reprimenda de Batlle cuando trató de enmendar su equivocación sobre la ruptura o la suspensión de las relaciones con Cuba.

–La suspensión de relaciones que se convirtió en ruptura luego de la conferencia de Batlle. ¿Estamos todos locos? *

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