Economistas cercanos a Seregni pidieron al EP apoyar el ajuste
Un grupo de economistas jóvenes (y no tanto, según las fuentes) vinculados al EP-FA presentó, el miércoles pasado, un documento a la dirigencia de la coalición de izquierda. El mismo fue analizado y descartado en la reunión que Tabaré Vázquez mantiene semanalmente, con los senadores «cabeza de lista». De acuerdo con los trascendidos el texto reclamaba al EP-FA una mayor responsabilidad fiscal, sugiriendo, incluso, la necesidad de acordar con la «ley de estabilidad fiscal» propuesta por el Poder Ejecutivo y finalmente aprobada en ambas Cámaras legislativas, por la mayoría de los parlamentarios de la coalición de gobierno.
Este grupo de economistas (constituido fundamentalmente por técnicos que cumplen funciones en varios organismos estatales, especialmente en el Banco Central), funciona desde diciembre y uno de sus integrantes más notorios es el integrante de la Unidad Reguladora de los Servicios de Comunicaciones (Ursec) y miembro del Instituto de Estudios Estratégicos 1815 presidido por el general (r) Líber Seregni, Mario Bergara.
Desde entonces ha trabajado sobre la Comisión de Programa del EP-FA y, según las fuentes, es responsable de la relativización de algunas posiciones de la coalición de izquierda, incluida la variación de la postura original de dicha fuerza política respecto al Impuesto a las Retribuciones Personales (IRP). En el documento que Vázquez presentara la semana anterior en el Parlamento, por primera vez se habla de la «restructura del IRP» en lugar de su eliminación, tal como aparecía en las formulaciones del EP-FA.
Otras diferencias
Dos de los principales economistas de la izquierda, Carlos Viera y Daniel Olesker han deslindado responsabilidades frente al texto entregado a la reunión de los «cabezas de lista», pues circuló la versión de que el mismo contaba con sus avales. Incluso criticaron, en comentarios a LA REPUBLICA, por infeliz la formulación referida al IRP que apareció en el documento que presentó Vázquez.
De acuerdo con consultas realizadas a otros miembros del EP-FA, en ese grupo conocido como de «economistas jóvenes» participan técnicos de casi todos los sectores encuentristas, en un cruzamiento horizontal donde la afinidad está dada por la cercanía a esferas de decisión económica gubernamentales. Ello los habría llevado, sostuvieron las fuentes, a tener posturas muy «funcionales» al modelo aplicado por el Poder Ejecutivo. Otro tema que mostró diferencias de apreciación entre los economistas del EP-FA, fue la inclusión o no del tema salarial en las medidas propuestas para superar la emergencia social y productiva.
Gente cercana a los «jóvenes» ha insistido en que cualquier aumento de los sueldos serviría para que los trabajadores compraran dólares, presionando a una mayor devaluación. Cosa difícil, añadieron las fuentes, si se piensa que el incremento iría para la franja de menos de seis salarios mínimos, como propone el PIT-CNT.
La ausencia del tema significó la victoria de quienes sostienen una postura más monetarista y productivista, en detrimento de una filosofía más distributiva, afirmaron las fuentes.
Los matices estriban en que algunos economistas, Viera por ejemplo, sostienen que es necesario ir a ajustes que contemplen la inflación, pero sin plantear la recuperación del salario real «por decreto» como el primer paso de la reactivación económica.
Olesker ha insistido en aumentar las franjas bajas, como forma de reactivar el mercado interno (pues ese dinero iría rápidamente al consumo) y atender a cuestiones de justicia social, dado el deterioro de los salarios en el último período.
En el otro extremo se ubican los que, el miércoles pasado, entregaron el documento a Vázquez y los senadores. *
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