
En un escrito que será entregado hoy al juez Timbal, la fiscalÃa actuante en el caso Pappalardo recomendará que el ex funcionario del gobierno de Cubas sea extraditado al Paraguay para ser juzgado por delitos contra la administración pública.
Las fuentes consultadas por La República indicaron que la fiscal Guianze desestimó las excepciones de persecución polÃtica y la excepción de orden público presentadas por la defensa de Pappalardo a cargo del abogado Manuel Cardoso de los Santos.
Según la fiscalÃa, los delitos de los que se acusa al ex funcionario oviedista no son polÃticos o conexos con ellos, ni se ha probado fehacientemente que sea un perseguido polÃtico. La fiscal reconoce que Pappalardo es un dirigente polÃtico del llamado oviedismo, empero, el gobierno paraguayo acreditó suficiente prueba de que los delitos atribuidos al dirigente son presuntos hechos de corrupción.
La fiscalÃa también desestimó la excepción de orden público presentada por la defensa del polÃtico paraguayo. El abogado Cardoso habÃa sostenido que a su defendido se le sigue un juicio penal en rebeldÃa, esto es sin su presencia en terriotrio paraguayo: algo que es incompatible con el orden jurÃdico interno de Uruguay.
Sin embargo, la representante del Ministerio Público alegó que no es cierto este punto. Pappalardo fue procesado, por encontrárselo “prima faccie” culpable de los delitos de corrupción que se le atribuyen, pero el juicio fue suspendido en esa instancia. Según este punto de vista, si el dirigente oviedista hubiese sido condenado, estarÃamos ante la hipótesis de un juicio en rebeldÃa, pero precisamente se solicita su extradición para enjuiciarlo.
En su oportunidad el abogado de Pappalardo habÃa alegado que su defendido estaba en la misma situación que José Segovia, ex ministro de Defensa paraguayo al que el gobierno de Julio MarÃa Sanguinetti otorgó la calidad de asilado polÃtico. “El pedido de captura y extradición de Pappalardo consta en el mismo exhorto que el de José Segovia, tiene los mismos fundamentos y evidentemente se trata de un caso de persecución polÃtica”, dijo a LA REPUBLICA el abogado Cardoso de los Santos.
“Es evidente que el gobierno uruguayo otorgó el asilo a Segovia porque sabe que existen móviles polÃticos detrás de su extradición; lo mismo ocurre con mi cliente”, anadió el letrado.
Ante la Justicia la defensa del polÃtico paraguayo recordó la Resolución 297/99 del Poder Ejecutivo uruguayo, que otorgó el asilo polÃtico al ex ministro paraguayo Segovia, acusado de cometer los mismos delitos que Pappalardo. La resolución de asilo se fundamentó en la Convención de Asilo Territorial firmada por Uruguay.
A este punto la fiscalÃa respondió que no es un asunto que pueda resolver el Poder Judicial.
El asilo es una prerrogativa que sólo puede conceder el Poder Ejecutivo y si le fue otorgada a uno solo de los peticionantes no es un problema que atana a la fiscalÃa o al juez, se indica.
VÃctor Conrado Pappalardo fue detenido el jueves 2 de marzo en un hotel de la ciudad de Treinta y Tres que lleva el mismo nombre que la capital olimarena. El procedimiento fue realizado por la PolicÃa de ese departamento mientras realizaba un control de rutina sobre la población flotante en los hoteles del departamento.
Luego de detenido Pappalardo fue interrogado por la jueza Anabella Damasco, que cumplÃa el turno judicial ese dÃa. El dirigente paraguayo, que desde entonces guarda prisión preventiva en Cárcel Central, sostuvo que él era un perseguido polÃtico por pertenecer al sector del general Lino Oviedo, contrario a las actuales autoridades que sustituyeron al depuesto presidente Cubas.
El procedimiento de extradición se tramitará en virtud de lo que establece el Tratado de Extradición que Uruguay, Paraguay y otros paÃses del América del Sur firmaron en 1889. Ese tratado prevé expresamente que el paÃs requerido puede negar el pedido de extradición cuando los delitos sean polÃticos o conexos con los polÃticos.
La Justicia paraguaya solicitó la extradición de Pappalardo para enjuiciarlo por los delitos de “lesión de confianza y asociación criminal”. La lesión de confianza es un delito que castiga la apropiación indebida de bienes del Estado.
El abogado de Pappalardo indicó a LA REPUBLICA que tiene elementos para probar que los cargos fueron fraguados para consumar un caso de persecución polÃtica. Cardoso indicó que agotará todas las vÃas procesales para evitar la extradición de su defendido y recordó que en su nueva integración la Suprema Corte admite la posibilidad de llevar a casación los casos de extradición.
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