Lausarot anunció demandas contra "actores políticos" que lo difamaron
De esta manera, Lausarot salió al cruce del pedido de renuncia solicitado por el Encuentro Progresista debido a su conducta «ética», según una información periodística (Posdata Folios) que lo involucró como socio comercial de un aduanero separado del cargo y de otro funcionario de la misma repartición sumariado.
En una carta enviada al director del diario LA REPUBLICA, Federico Fasano Mertens, el presidente del BHU reafirma su voluntad de seguir al frente de la institución, y sostiene que los legisladores del FA se hicieron «eco de apreciaciones inexactas y equívocas, y desde allí han realizado afirmaciones falsas».
En tanto, el ministro de Vivienda, Carlos Cat solicitó al titular del BHU que le entregue información «aclaratoria» sobre el tema a la mayor «brevedad».
He aquí el texto completo de la carta de Lausarot:
Sr. Director del Diario LA REPUBLICA
Presente
Por medio de la presente deseo establecer una serie de puntualizaciones respecto a las expresiones vertidas públicamente por los señores legisladores Martín Ponce De León y Jorge Orrico, surgidas a partir de versiones periodísticas contenidas en Posdata Folios del 1 y 8 de febrero. Los señores legisladores del Frente Amplio se han hecho eco de apreciaciones inexactas y equívocas, y desde allí han realizado afirmaciones falsas, solicitando en consecuencia mi alejamiento de la función que cumplo en el gobierno por irregularidades que nunca existieron.
En lo relativo a la empresa Nolticar SA, que tiene por objeto el alquiler de autos, cabe afirmar que en el inicio de sus actividades tuve una participación del orden del 20% a nivel accionario, estando hoy desvinculado de la misma. Obvio es decir que esta actividad comercial no es un pecado en el Uruguay. Bueno fuera que tuviera que sentirme inculpado por haber participado en un emprendimiento lícito. Tampoco es cierto que uno de los socios fuera un funcionario aduanero con problemas de algún tipo, dado que jamás ha tenido acusaciones, ni sanciones de ningún tenor. Todos en mi departamento conocen mi relación con Ismael González, hombre de bien y honesto funcionario que por el hecho de ser «aduanero» no merece ser tirado a los leones como si estuviéramos en el circo romano. (Si los «investigadores» hubieran visto la foja de servicios de este ciudadano hubieran advertido su excelente actuación. Que lástima que esto lo pasaron por arriba).
Con relación a Hoy Colonia SRL, destaco que se constituyó para editar un periódico y fui socio desde su formación el 15/1/98, pero al no poder obtener la capitalización suficiente para efectuar la edición periodística proyectada, nunca tuvo actividad y fue clausurada el 30/4/2000. Repito: nunca tuve actividad. ¿Es necesario aclarar igualmente que participar en sociedades comerciales cumpliendo con la ley no es un acto delictivo? ¿Alguien por esto puede levantar su dedo acusador desde el plano moral? ¿Es en serio el planteo o sólo busca la espectacularidad política desde la difamación y la apelación mediática?
En lo atinente a Sol del Plata se trata de una sociedad de la cual jamás he pertenecido, y sobre la cual desconozco todo lo que a ella se refiere. Repito: no sé de qué trata esta sociedad, ni me importa.
En consecuencia. También en esto lo falso ha sido la consigna, por ello no voy a permitir que mi nombre se vincule de forma engañosa al resultado de estratagemas elaboradas para calumniarme a diestra y siniestra.
Las versiones que propalan respaldan la tesis conspirativa de la vinculación comercial entre las tres empresas reseñadas como si allí existiera un holding poderoso y de mal, que vaya uno a saber qué oscuros objetivos persigue. Insisto en que jamás existió ningún tipo de relación contractual entre estas empresas. Esas visiones disparadas de manera irresponsable merecen ser rechazadas de plano al utilizar el descrédito de manera profesional. Cabe recordar cómo el país ya fue testigo de las aventuras de algún legislador del Frente Amplio que desde el infundio montó una campaña de desprestigio que luego la realidad se ocupó de demostrar que todo aquello era un montaje premeditadamente falso. Ya conocemos entonces cómo son estas «historias».
Desde hace algún tiempo y a consecuencia de unas declaraciones infelices que en su momento aclaré por escrito –pero que parece que nadie quiso leer mi sincero sentir– vengo siendo objeto de diversos tipos de imputaciones de gente que nada conoce de mi persona.
Hasta ahora he mantenido el silencio y no he actuado pero no estoy dispuesto a que mi pasividad sea interpretada erróneamente. Por ello no voy a dejarme avasallar por infundios, difamaciones y calumnias de ningún tipo.
Anuncio entonces que recurriré a los estrados judiciales, para que aquellos actores políticos que levantaron su voz, y me dañaron injustamente en mi honor, concurran para ver dónde está la verdad.
Asimismo aclaro que no permito que nadie me dé lecciones de ética, menos gente con la que tantas diferencias tengo en el plano filosófico y a las que no les reconozco ninguna autoridad para juzgarme en el plano moral.
Destaco finalmente que le solicitaré a la Junta Nacional Anticorrupción el desarchivo de mi declaración jurada para con ella concurrir a la Justicia y así ir ubicando el tema en su justa dimensión.
Estoy en funciones gubernamentales, pero ello no me impide advertir que estas actuaciones están ubicadas en el plano de lo político procurando inferirme un daño a ese nivel. Lamento, que este sea el tono de la discusión, porque como nada tengo que ocultar, serán aquéllos que desde la mentira han lanzado sus dardos los que ahora deberán fundamentar sus dichos. No puede ser que en este país algunos digan cualquier cosa, en base a «versiones» falsas y todo siga olímpicamente como si nada sucediera. Me resisto a creer que este es el escenario en el que tengo que estar. Quiero creer, y lucharé por ello, que la verdad es siempre una sola.
Ariel Lausarot Peralta – Presidente del BHU
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