Roggio pidió un nuevo tribunal arbitral por diferencias sobre atrasos de plan de construcción

Directorio de Antel preguntará a Batlle si ocupa la Torre o la deja para la venta

ROGER RODRIGUEZ

 

El Directorio de Antel, en su sesión del martes, resolvió realizar gestiones ante el Poder Ejecutivo, para solicitar instrucciones sobre qué hacer con la Torre de Antel, luego que el presidente Jorge Batlle declarara públicamente que está dispuesto a vender el polémico «edificio inteligente».

El presidente del ente autónomo, ingeniero Fernando Bracco, fue encomendado por el Directorio a realizar gestiones ante el Edificio Libertad para saber si se continúa realizando la mudanza a las instalaciones ya habilitadas del moderno complejo edilicio, o se abandona la idea para que la Torre pueda ser enajenada.

En la sesión del martes, varios directores evidenciaron su molestia con las declaraciones de Batlle, quien en una conferencia de prensa «retrucó» la idea lanzada por el nacionalista ministro de Industria, Energía y Minería, Sergio Abreu, sobre vender la Torre de las Comunicaciones.

La Torre, diseñada por el arquitecto Carlos Ott a solicitud del entonces presidente Julio María Sanguinetti, fue adjudicada en 1997 al consorcio Roggio-Stiller-American Bridge en la cifra de 65,3 millones de dólares para que se construyera en 18 meses. Cinco años más tarde, la obra ya representa un costo mayor a los 110 millones de dólares y se estima que no será concluida antes de cinco meses más.

Nueva demanda de Roggio

Cuando todavía no se ha realizado la liquidación definitiva del fallo de un arbitraje que dio razón a Roggio en algunos de sus reclamos contra Antel, la empresa constructora inició una nueva demanda contra el ente estatal y solicitó la creación de un nuevo tribunal arbitral para que dirima diferencias respecto a las responsabilidades en los atrasos en el plan de obras.

Un tribunal arbitral integrado por tres reconocidos técnicos realizó su trabajo desde febrero del año 2000 y terminó por pronunciarse en octubre del año pasado, cuando emitió una sentencia a favor de Roggio, que podría implicar un sobrecosto de más de 30 millones de dólares en las cifras previstas para erigir la Torre de las Comunicaciones.

Uno de los peritajes solicitados por el tribunal arbitral estimó que existían vigas subvaloradas en el proyecto original, que podían generar una situación de «colapso» en la construcción. La observación motivó la realización de una prueba de sobrepeso en el edificio, que en forma «reservada» se concretará en estos días. En relación a este fallo, la constructora inició el «procedimiento incidental» en el que demanda sus pretensiones económicas, luego Antel dará su respuesta y el mismo tribunal arbitral deberá pronunciarse nuevamente para establecer la «liquidación» definitiva e inapelable del arbitraje.

Sin embargo, con el argumento de haber quedado comprometido en el «corralito» financiero argentino, la empresa Roggio mantuvo prácticamente suspendida la obra desde diciembre último y a principios de febrero envió a 200 trabajadores al seguro de paro. Roggio reclama ahora a Antel un «adelanto» de tres millones de dólares para continuar la actividad y el ente se niega a darlos. «No somos una empresa financiera», dijo a LA REPUBLICA un miembro del directorio. «Si quieren dinero o el Poder Ejecutivo se lo quiere dar, que se les otorgue una línea de crédito en el Banco República, contra garantías reales de la empresa», agregó. *

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