Arana: El gobierno es excluyente y segregacionista con los montevideanos
–¿Cuáles son los puntos más destacables del reciente Foro Social Mundial en que participó?
–Lo más destacable es el impacto fenomenal que tuvo a nivel local, no sólo de Porto Alegre sino de todo Río Grande do Sul y de Brasil, pero también del continente latinoamericano y del mundo. Esta no es la primera oportunidad en que se produce, sino que es una confirmación incrementada en número de integrantes y delegaciones, también en la participación de personalidades que se congregan muy raramente. Estamos hablando de multiplicidad de personas del ámbito académico, social, político institucional y personal con significación en el medio cultural, me refiero a Vázquez Montalbán, a Chomsky, a Baltasar Garzón, Danielle Miterrand. Quiero destacar, porque revela la importancia en cuanto a la credibilidad de la convocatoria, la realización del foro de autoridades locales para la inclusión social que contó con jefes de gobierno de principalísimas ciudades de América Latina, fundamentalmente de América del Sur. También es destacable la presencia muy trascendente de diversos alcaldes de fuerte significación en el mundo europeo, de capitales de estados, como el alcalde de Bruselas, de Lanoé, de París, de Roma, de Barcelona. Estuvieron también los alcaldes de Génova, de Ginebra, presidentes de regiones importantísimas italianas como La Toscana y Turín. Tuvo una resonancia mayor a la del año anterior, que ya había sido muy significativa. En el caso de nuestra reunión de autoridades locales no se tradujo tan sólo en diagnósticos, en declaraciones, en cartas de intención, sino en resoluciones específicas que se lograron en una reunión que promovimos en la noche inicial de este encuentro, donde los alcaldes e intendentes tanto latinoamericanos como europeos nos comprometimos a la ayuda concreta a las ciudades, particularmente las argentinas golpeadas por la crisis en ese país (…) Esto fue recibido con mucho entusiasmo porque se pudo comprobar que esa apuesta a la solidaridad se exterioriza no solamente entre las ciudades y los países latinoamericanos, africanos y asiáticos, sino también en aquellos gobiernos con sensibilidad social y un sentido progresista provenientes del mundo europeo.
–En el terreno de lo estrictamente municipal, ¿los ajustes que prevé la IMM implican que no se realizarán algunas obras o se retrasarán otras, como la remodelación del teatro Solís?
–Sin duda algunas obras se verán postergadas. En el caso del teatro Solís estamos esperando los resultados del llamado a licitación. Parecería haber varias empresas interesadas, algunas de ellas solicitaron una prórroga, que fue contemplada, para estudiar en forma más afinada un proyecto complejo y para encarar con toda responsabilidad la afectación de un monumento histórico que trasciende largamente la importancia a nivel local.
–Las relaciones entre el gobierno nacional y el capitalino han tenido sus rispidices. ¿Cómo las califica actualmente?
–El relacionamiento es muy normal, como pienso debe serlo entre los distintos ámbitos públicos en un Estado. Hemos buscado y logrado coordinaciones para beneficio no solamente de la población de Montevideo sino de Uruguay en su conjunto, doy ejemplos con los ministerios del Interior, de Turismo, de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, que son centros de decisiones importantes y trascendentes a niveles municipales y nacionales. Eso no implica que dejemos de señalar la injusticia que ha significado la forma excluyente y segregacionista en que se ha sumido no al gobierno de Montevideo, sino a los montevideanos, en una permanente discriminación que ha obligado a transferir recursos municipales hacia el ámbito nacional, hecho absolutamente inédito que sorprende cada vez que nos hacen la consulta (…) No conozco ninguna capital de Estado en el mundo que no cuente con importantes transferencias económicas de los gobiernos nacionales, o en el caso que corresponde de los gobiernos regionales y estatales, para atender las funciones que esas ciudades deben cumplir al servicio del Estado globalmente considerado. Es importante señalar que esto es una sangría significativa, que supera con holgura los cincuenta millones de dólares por año de transferencia que deben hacer los montevideanos de sus propios bolsillos al gobierno nacional. Ello impide la dinamización, a través de obras y más servicios, para atender fundamentalmente la periferia de Montevideo.
–¿Cómo son las relaciones con el gremio de los trabajadores municipales?
–Es público y notorio que se habían manifestado algunas divergencias con cierto énfasis. A través del diálogo que permanentemente hemos propiciado, del entendimiento, de la negociación, sabiendo de un lado y del otro dónde están nuestros límites y cuáles son las condiciones de relacionamiento, se han logrado formas de articulación que confío serán beneficiosas para el trabajador y nosotros. Es esencial que el trabajador sea respetado íntegramente porque es uno de los signos distintivos de nuestra propuesta y orientaciones. También queremos señalar que de esta forma, a través del diálogo, aspiramos a mejorar la gestión y –en consecuencia– brindar mejores servicios a los vecinos, lo que se traduce en el respeto que el ciudadano merece de todos nosotros en tanto servidores públicos.
–¿Qué opinión tiene del pedido de actas que el gobierno nacional hizo a Adeom?
–Supongo que el Ministerio de Educación y Cultura, como responsable del control de todas las entidades con personalidad jurídica, estará actuando de acuerdo a las normas vigentes. Más allá de este convenio establecido con los dirigentes del gremio de funcionarios municipales, por otra parte refrendado por un número importante, corresponderá dentro de los términos de competencia al ministerio expedirse como corresponde.
–¿Este año habrá cambios en el gabinete municipal?
–No está previsto, puede haberlos pero no está dentro de las primeras opciones.
–Este es segundo período de gobierno, por lo que no se puede postular a la reelección. Algunos incluso lo señalan como posible candidato a la Vicepresidencia por el Encuentro Progresista, ¿ya tiene definido si continuará en la política en cargos de poder?
–De ninguna manera, no tengo absolutamente nada definido. Ahora estamos con toda nuestra energía y a tiempo completo, como desde el primer día de nuestra administración, con nuestro equipo de gobierno trabajando y atendiendo al sistema de descentralización, a tal punto que estamos tratando de definir las fechas con las que volveremos a hacer una ronda de contactos barriales, prosiguiendo un lineamiento que desde 1990 hemos realizado en forma consecuente.
–El Frente Amplio decidió juntar firmas para realizar un referéndum contra la privatización de Ancap, ¿cuál es su posición sobre el tema?, ¿hará campaña a favor?
–Yo soy el intendente de todos los montevideanos. Más allá de ser un militante orgánico de una organización partidaria que ha trazado su propia creación en 1971, mi tarea dominante en este momento y desde hace más de seis años es trabajar a tiempo completo en una tarea que me entusiasma y apasiona. En ese carril debo expresar en forma pública mis actuaciones. Independientemente de hacer todo lo que esté a mi alcance por defender aspectos neurálgicos de todo lo que pueda ser el patrimonio nacional, como lo he defendido permanentemente, y de asegurar y seguir apoyando lo que para mí fue un convencimiento muy profundo desde el primer momento en que promovimos hace más de diez años el pri
mer plebiscito triunfante en defensa de las empresas públicas. Fundamentalmente fue tomar como consigna la necesidad imperiosa de la transformación del Estado con un signo positivo, para defender los intereses nacionales y generar una verdadera modernización de éste. Ello está lejos de producirse más allá de consignas que algunos sectores utilizan. Es necesario que tenga un sentido claramente solidario y nacional. *
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