La firma envió 200 trabajadores al seguro de paro

Roggio paralizó obras en la Torre de Antel

Las obras en la Torre de las Comunicaciones de Antel, que se habían enlentecido hace dos meses con el comienzo de la crisis económica argentina y por la licencia que anualmente toman los trabajadores de la construcción, quedaron totalmente paralizadas desde el viernes 1º de febrero.

El consorcio Roggio-Stiller-American Bridge, que inició la construcción en 1997, envió desde inicios del mes a 200 trabajadores al seguro de paro, bajo el argumento de verse afectado por el «corralito» financiero argentino y con la justificación de que Antel se negó a adelantarle dinero.

El ente estatal deberá abonar al grupo constructor una cifra estimada en los diez millones de dólares, luego del fallo de un Tribunal Arbitral que le dio la razón al consorcio en un diferendo entre las partes por los atrasos sufridos en una obra que cuatro años atrás se había previsto concluir en 18 meses.

La inapelable sentencia del arbitraje no dejó conforme ni al consorcio ni a Antel, que siguen disputando, en distintos terrenos, a quién corresponderá cargar con el sobreprecio de una construcción licitada en 65 millones de dólares que ya lleva gastados más de 120 millones de dólares.

Antel se habría negado a asistir financieramente a la empresa constructora si no existe un aval o garantía complementaria a los seguros inicialmente contratados con una aseguradora argentina y el Banco de Seguros del Estado. El temor del ente estaría relacionado con las diferencias que existirían dentro de un consorcio al que ya no pertenecería al menos uno de los adjudicatarios.

La empresa estatal sólo estará obligada a abonar los sobrecostos establecidos por el arbitraje una vez que el mismo Tribunal Arbitral se reúna nuevamente para fijar la liquidación final y valuar las responsabilidades de las partes en el atraso y encarecimiento de la obra diseñada por el arquitecto Carlos Ott.

La prueba de sobrepeso

única actividad que se continúa realizado en la obra emplazada frente a la calle Paraguay, en la Aguada, es la relacionada con los preparativos de una prueba de sobrepeso ordenada por el Directorio de Antel luego de conocerse el informe de un peritaje técnico en el que se advertía que existían vigas subdimensionadas.

El estudio realizado por el ingeniero Alberto Ponce a pedido del Tribunal Arbitral señalaba que «existe el peligro de que se alcance el colapso» por eventuales errores de cálculo. La posibilidad generó alarma entre los asesores del Ente estatal, quienes recomendaron realizar la prueba de sobrepeso.

El examen a las vigas de la Torre de las Comunicaciones está previsto para la última semana de febrero y a esos efectos se vienen preparando los pisos 16 y 17 de la construcción, sobre los que se colocarán pesos de 250 kilogramos por metro cuadrado para analizar la resistencia al sobrepreso.

Un grupo de trabajadores de la firma chilena Ingewold –la única empresa tercerizada que continúa realizando tareas– ya realizó las obras de aislamiento de los «muros cortina» en los que se sostienen los vidrios de la torre, para asegurarse de que aun en la hipótesis de que las vigas cedan, los vidrios no sufran daños.

La realización del peritaje –que se ha tratado bajo reserva en el seno de Antel– no fue comunicada a ninguna de las empresas subcontratadas por el consorcio Roggio-Stiller-American Bridge, porque se tiene confianza en que la estructura resista sin problemas la prueba de sobrepeso.

Un técnico de la obra señaló a LA REPUBLICA que la Torre de Antel no tiene problemas de construcción y sólo falta terminar un 3% del trabajo, lo que demandará otros 6 meses de tareas. «Más que una estructura es una escultura, y es por eso que ha salido tan cara», reflexionó. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje