IMM evalúa impacto del aumento en los combustibles: "Presión muy fuerte"
Contrario a esta postura, el ministro de Transporte y Obras Públicas, Lucio Cáceres, dijo que el boleto de transporte suburbano no subirá porque «el combustible tiene una incidencia menor y no creemos que sea relevante».
Si bien no confirmó que el boleto urbano vaya a aumentar, Martín dijo a LA REPUBLICA que «las demás variables ya están ejerciendo una presión, por lo que deberemos estudiar el tema». En ese sentido, indicó que «la venta en enero sigue a la baja». El mes pasado se vendieron 18.200.000 boletos, un tres por ciento menos que igual período del año anterior. La venta de boletos ha tenido una caída constante en los últimos años. En 1997 se vendió un 2.08% menos que el año anterior. Esa cantidad cayó un 2.64% en 1998 y continuó en baja, llegándose a vender 5.08% menos boletos que el año anterior en 1999 y 5.64% menos en 2000.
Marcada incidencia
El último aumento del boleto fue el 1º de octubre del año pasado, después de 14 meses sin cambios en la tarifa. Pese a la situación recesiva y a la caída constante en las ventas, la IMM mantuvo el precio de nueve pesos durante más de un año. En agosto, Cáceres dijo que la IMM subiría el precio del boleto «como parte de una política de aumentos que sostiene desde hace unos cuantos años» y, al igual que ahora, aseguró que el transporte suburbano no aumentaría. Sin embargo, el MTOP se vio obligado a aumentar las tarifas suburbanas un mes después como consecuencia de los reclamos de los trabajadores del sector, mientras la IMM consiguió mantener el valor hasta octubre.
En enero se registró una caída de las ventas que se suma a la devaluación, «dos variables que implican fuertes dificultades para la tarifa. El factor recesivo es muy fuerte y todas estas cosas juntas tienen una seria incidencia sobre el precio del boleto».
Martín criticó este nuevo aumento de combustible por ser «junto a las otras medidas que se están anunciando, una decisión que impacta mayormente en la gente de ingresos fijos. Los costos de esto lo pagan quienes menos tienen». Por otra parte, puso en duda que el gobierno necesite subir el combustible «a no ser que sea con un fin fiscalista». En ese sentido, enfatizó que «el precio del barril de crudo nunca estuvo tan bajo y sin embargo siguen subiendo el combustible».
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