En acuerdo con Batlle, permanecerá diez días más para definir su sustituto

Tras once meses de gestión, ayer dimitió Doyenart a la Dirección del Canal Oficial

El titular de Tveo presentó su dimisión al cargo al presidente Batlle la semana pasada, la que fue aceptada finalmente en la mañana de ayer.

Las diferencias con la dirección del Sodre aparecen como las causas principales del alejamiento de Doyenart.

«Yo lo que percibí –esta es una de las razones de mi alejamiento– es que lamentablemente seguían persistiendo condiciones adversas para el desarrollo del proyecto; fundamentalmente las discrepancias que mantenemos en cuanto al proyecto con el presidente del Sodre», explicó Doyenart en una entrevista realizada por el jefe de informativos de TVeo, Jorge Mederos.

«Un año es un tiempo suficiente para hacer un esfuerzo que fue sobrehumano en algunos casos, y que hoy deberían existir condiciones para seguir normalmente con el proyecto. Lamentablemente no es así, lamentablemente desde la presidencia del Sodre no se comparte esta idea y lo mejor es mi alejamiento», agregó en el informativo central de Tveo.

De esta manera Doyenart perdió una pulseada con Falco, un viejo militante de la Lista 15 y amigo personal del presidente Jorge Batlle. La amistad con el Presidente tiene una larga data. Falco fue uno de los arquitectos que proyectó el edificio del diario Acción, ubicado en la calle Juan Carlos Gómez y en donde hoy funciona Manos del Uruguay.

Doyenart afirmó que el presidente Batlle respaldó siempre el proyecto periodístico y expresó su deseo de que el cambio «no signifique nada negativo. El proyecto está caminando, y me siento orgulloso (porque) pudimos demostrar que desde el Estado se puede hacer televisión de calidad». Agregó que hubo una «respuesta positiva» por parte de la audiencia al proyecto presentado el 1º de octubre del año pasado.

Difícil relación

Durante sus once meses de gestión, Doyenart estuvo involucrado en una serie de polémicas con la Dirección del Sodre. Este hecho llevó a que a mediados de octubre el director de Tveo le presentara su renuncia a Batlle, quien en ese momento no la aceptó.

Doyenart siempre se opuso a que la directiva del Sodre tuviera injerencia en la elaboración de la nueva programación que comenzó a salir al aire en octubre.

El financiamiento del nuevo proyecto fue el escollo principal entre las dos partes. La postura del Sodre fue la de no contratar a nadie, si el dinero para la contratación por un año no era depositado previamente. La principal fuente de recursos del emprendimiento eran los aportes realizados por las empresas públicas que pautarían avisos publicitarios en el canal a expreso pedido de la Presidencia de la República.

Sin embargo, surgieron dificultades en la forma en cómo se canalizarían esos aportes. Doyenart denunciaba que el Sodre no entregaba el dinero, y Falco negaba a su vez esta versión. La situación fue saldada con un decreto de Batlle que designaba a Doyenart como ordenador secundario de gastos.

Empero, según fuentes oficiales, las dificultades con el dinero persistían y complicaban el normal cobro de los funcionarios del canal.

Censura

El último polémico episodio que protagonizó Doyenart tuvo que ver con la entrega de los premios Tabaré de LA REPUBLICA.

El miércoles 12 de diciembre pasado, mientras el director de LA REPUBLICA, 1410 AM LIBRE y SEÑAL 1, Federico Fasano Mertens, pronunciaba su discurso inaugural de la entrega de premios, el director de Tveo decidió cortar la transmisión en directo del evento que el canal estatal estaba realizando.

En ese momento, Fasano se refería a la situación internacional y en particular al conflicto en Afganistán, donde «un reducido grupo de patanes enamorados de la muerte asesinan a mansalva a miles de inocentes por el solo hecho de residir en EEUU o estar de visita en territorio infiel y donde otro grupo de patanes enamorados de la industria armamentista reduce a escombros una nación para aumentar sus dividendos bélicos».

Doyenart afirmó que el tema se «había politizado», y aseguró que fue «engañado» por Fasano en cuanto al contenido del discurso.

Al día siguiente, en un editorial titulado «La pedagogía de la intolerancia», el periodista contestó a Doyenart señalando que el jerarca fue en contra de la «libertad constitucional de opinión».

El tema tomó estado parlamentario, y tanto Doyenart como Fasano fueron recibidos por la Comisión de Educación y Cultura de la Cámara de Diputados.

Allí, la enorme mayoría de los legisladores –a excepción de la diputada por la Lista 15 Glenda Rondán– consideraron que Doyenart incurrió en un acto de censura.

La Comisión debía tomar una resolución final sobre el tema una vez que se reanudara el trabajo legislativo: el 15 de febrero.

Fasano continuó apoyando a Doyenart

Pese al explosivo enfrentamiento con el director de Tveo, el director del «grupo república» continuó apoyando directa e indirectamente la gestión profesional y política de su ahora adversario Juan Carlos Doyenart, por considerar que «el intolerante exabrupto de Doyenart contra la libertad de expresión empañaba su trayectoria filosófica pero no sus esfuerzos por democratizar el canal estatal».

Consultado Fasano sobre la renuncia de Doyenart, manifestó que «era un día triste en la lucha sempiterna de la sociedad contra los monopolios de la televisión, escudados en un derecho de propiedad que no les pertenece, ya que los medios audiovisuales son patrimonio de la humanidad y los actuales concesionarios son sólo administradores transitorios que imponen sus programaciones sin rendir cuentas a nadie y mucho menos a las audiencias que son los titulares finales de las concesiones».

«Doyenart –dijo Fasano– fue un luchador valiente contra esos monopolios, y agregó que «quién sabe qué bicho le inocularon para que enloqueciera de la manera inexplicable en que lo hizo para cambiar de frente y combatir a su único aliado estratégico, que lo defendió contra viento y marea y que fue el multimedio plural que le sirvió de escudo y soporte hasta que decidió la autoeliminación que hoy se consumó con su dimisión».

«Algún día sabremos –explicó Fasano– lo que realmente pasó en la cabeza de un turbado Doyenart, en ese día negro para la democracia televisiva uruguaya, cuando el director de Tveo selló su suerte al atacar inexplicablemente a sus aliados, cambiando abruptamente de frente. Hasta el día de hoy –culminó el director del multimedio– sigo sin entender qué pasó por la cabeza de nuestro aliado en esa aciaga noche que terminó con el fin de su proyecto reformista».

En un último gesto de apoyo a la gestión de Doyenart, y luego de las polémicas sesiones contenciosas en el Parlamento, donde ambos directores de medios se enfrentaron sin titubeos, Fasano le ofreció formalmente a Doyenart la transmisión gratuita del Carnaval de Montevideo, cuyos derechos fueron adquiridos por SEÑAL 1 de televisión que dirige el propio Fasano, en un gesto casi sin precedentes en la historia de los enfrentamientos políticos e ideológicos del país.

La respuesta de Doyenart fue su dimisión a las 48 horas del ofrecimiento, sin que ese hecho tuviera relación alguna con su renuncia, enmarcada seguramente en sus diferencias con el Consejo de Administración del Sodre. *

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