La Cámara sancionó proyecto de ley que habilita asociación de Ancap con privados
En la extensa sesión extraordinaria de ayer –que se prolongó por aproximadamente 12 horas– la rama baja parlamentaria aprobó el proyecto de ley que fuera sancionado en la Cámara de Senadores a través del cual se autoriza la asociación de Ancap con otras empresas y se derogan los monopolios de importación, exportación y refinanciación de petróleo crudo y de exportación de sus derivados, establecidos a favor del Estado.
La iniciativa, que fuera aprobada el pasado viernes 14 en la rama alta parlamentaria dejó expuestas diferencias en el seno del Encuentro Progresista Frente Amplio (EPFA). De todos modos, la coalición de izquierda y el Nuevo Espacio se opusieron tanto en el Senado como en Diputados al proyecto de asociación de Ancap.
La iniciativa que se aprobó en general por 53 votos en 82 legisladores presentes contó con el respaldo de la coalición de gobierno y el Nuevo Espacio Independiente, por su lado, el diputado Felipe Michelini (Nuevo Espacio), votó en forma afirmativa sólo desde el artículo 13 en adelante.
El diputado por Asamblea Uruguay, Enrique Pintado durante la reunión de la bancada de diputados del EP-FA que se realizó horas antes de la sesión de Cámara, presentó una moción que no fue considerada en dicho encuentro ya que la bancada definió que se votarían en contra todos los artículos del proyecto de ley.
La propuesta de Pintado se refería a «apoyar las iniciativas que por vía legal aseguren la reserva del puesto de trabajo del personal de Ancap».
El diputado herrerista, Alberto Perdomo y miembro informante señaló durante la sesión de Cámara que Ancap ha iniciado en los últimos meses «un proceso de asociación en la explotación del rubro de combustibles, a través de un llamado a interesados que culminará con una licitación pública internacional, con la posibilidad adicional de contar con una puja pública».
El legislador nacionalista resaltó que el proceso de asociación está pensado «con el propósito de disminuir el costo de los combustibles, al 31 de marzo de 2004, que establece como centro al usuario en general».
Considera necesaria la presencia del Estado en un área «estratégica» como es la de los combustibles y, en ese sentido, es prioritario «fortalecer a Ancap con los pasos suficientes para lograr su reconversión y una nueva gestión teniendo en cuenta la necesidad de cambios profundos aumentando su producción y la calidad de los productos que genera».
Asimismo señaló que los funcionarios de Ancap no cargarán con el costo económico de la reforma sino que, por el contrario, «sus derechos se respetan y defienden con normas claras que los protegen». Acerca de los potenciales socios de Ancap –el parlamentario nacionalista– sostuvo que quienes participen en la licitación a convenirse, «deben tener claro los propósitos que se persiguen y las condiciones que rigen la vida de la sociedad, entre ellas la de alcanzar precios de venta al público de los combustibles a valores similares a los de la región a partir del 31 de marzo de 2004 bajo pena de autorizar a Ancap a importar por sí prescindiendo de la sociedad a conformarse».
Sostuvo que el 1º de enero de 2006 caerán los monopolios, y que el proyecto prevé también la autorización a Ancap para aportar parte de sus bienes, hasta por treinta años, a la sociedad que conforme, «bienes que luego serán restituidos». «Una joya de la doctrina neoliberal».
Ponce de León reclamó más plazo
El diputado por la Vertiente Artiguista, Martín Ponce De León recriminó el hecho de que tratándose de un proyecto que determinará el futuro de un organismo fundamental no se le haya dedicado «más plazo para su análisis en el ámbito de la Cámara de Representantes, ya que en el Senado se le dedicó mucho más tiempo». En ese sentido, el diputado del Foro Batllista, Washington Abdala contestó que Ponce De León tenía «la mitad de la razón, ya que de pronto la Cámara le podía haber otorgado más tiempo, «pero todos sabemos cómo se han comportado los distintos sectores políticos en el país».
«Todos sabemos que en este tema tenemos que avanzar y no empantanarnos en aspectos procesales. Estamos apurados porque el país está apurado y puede suceder lo que en Argentina y no estamos atropellando a nadie, sino pensando en el país», expresó Abdala. A su vez, Ponce De León interrogó si las urgencias de Argentina de hoy no tienen que ver con los «atropellos de ayer». El legislador encuentrista señaló que no tenía «empacho» en afirmar que se estaba votando muchas cosas que han sido aportadas por legisladores del Encuentro Progresista-Frente Amplio, y aseguró que votaba la iniciativa por disciplina partidaria, posición «incómoda de coyuntura, pero no a largo plazo». Asimismo aceptó que dentro de su fuerza política prime una mayoría que tiene como uno de sus sustentos «la desconfianza en quienes están en la vereda distinta».
En tal sentido destacó que el EP-FA en la actualidad cuenta con el 40 por ciento de los votos y, sin embargo, no tiene en Ancap ni un sólo integrante de los cinco directores y, además todavía no se ha modificado la integración del Tribunal de Cuentas ni de la Corte Electoral. En el mismo sentido, el también legislador de la Vertiente Artiguista Juan José Bentancor, ex funcionario de Ancap, indicó que tiene «una enorme consideración y respeto» por los senadores Danilo Astori (Asamblea Uruguay), Alberto Couriel y Enrique Rubio ambos de la Vertiente Artiguista, quienes trabajaron en este proyecto y que lo «mejoraron en forma sensible». «Pero de la misma forma que jerarquizamos ese trabajo, también somos disciplinados de la fuerza política que formamos partes y no bien ésta consideró la insuficiencia de lo que tenía por delante y planteó exigencias mayores no nos quedó más que avenirnos a esa resolución y nunca solicitamos libertad de acción», aseguró el parlamentario.
Por su lado, el diputado por el Partido Socialista, José Homero Mello expresó que la aprobación de «este desprolijo doble proyecto de desmonopolización y asociación sin que se apruebe previamente un Marco Regulatorio, ya que simplemente se está creando una Unidad Reguladora de los Servicios de Energía y Agua, persigue hacer caja rápidamente y ceder a las presiones que se vienen llevando a cabo a través del grupo de trabajo Número 9 del Mercosur».
Asimismo, el parlamentario sostuvo que el artículo 10 del proyecto de ley «es una joya de la doctrina neoliberal, ya que se crea una sociedad anónima propiedad de Ancap para desarrollar las funciones logísticas que en la actualidad cumple muy eficazmente la propia empresa».
El diputado por Asamblea Uruguay, Ruben Obispo señaló que la mejor defensa que se puede hacer de las empresas públicas es «transformarlas en empresas eficientes y competitivas que abarquen la región, para lo cual es imprescindible la asociación estratégica de mantener la refinería, tener precios competitivos y expandir su mercado».
El parlamentario encuentrista considera que más allá de las deficiencias que se pueden observar en el proyecto, ha sido positivo que los senadores Astori, Couriel y Rubio hayan hecho aportes.
El diputado forista, Ronald Pais expresó que el proyecto de ley «no agrega mucho más», desde el punto de vista de fondo a la iniciativa de dos artículos que presentó el Partido Colorado y a través de la cual se buscaba la desmonopolización de la importación y refinación del petróleo crudo para permitirle a la sociedad hacer esa actividad.
Todo el resto del articulado que se agregó «descansa sobre la suposición de que haya sociedad, de lo contrario pierden vigencia casi todos los artícu
los», opinó el legislador forista.
Mientras que el diputado por el Batllismo-Lista 15, Gabriel Pais, entendió que «todas las desmonopolizaciones que se han votado en el Parlamento cuando son objetadas por el sindicato de una empresa pública que ha perdido el monopolio, el EP-FA es arrastrado por el sindicato en cuestión a votar en contra del proyecto de ley y luego a juntar firmas para interponer un plebiscito, y esto es una realidad histórica».
Por su lado, el diputado por el Nuevo Espacio Independiente, Iván Posada sostuvo que este proyecto de ley es el más importante de los que se han aprobado a la fecha, «porque nuestro país está tomando una decisión en materia estratégica que tiene indudable trascendencia».
Entretanto, el diputado por el Nuevo Espacio, Felipe Michelini argumentó que está convencido que la sociedad uruguaya necesita cambios estructurales que apunten a mejorar la competitividad para que, en el caso de los combustibles, se tenga el menor precio y la mejor calidad.
El parlamentario aspira a que en estos temas «tan delicados» haya políticas sostenidas, y afirmó que «con gusto» hubiera acompañado la iniciativa si la misma hubieran atendido «determinados requisitos».
El diputado por Alianza Progresista, Víctor Rossi, afirmó que no está en contra de las asociaciones porque sí, sino «porque no existen definiciones debidas en temas sustanciales para que esa asociación tenga un camino seguro por recorrer y no están establecidos los controles necesarios para asegurar que el patrimonio del Estado uruguayo está defendido».
«No existen las garantías que nos aseguren que esta operación de asociación dentro de unos años no nos enfrente a un nuevo fracaso, entonces votamos en forma negativa esta iniciativa», puntualizó Rossi.
La cuestión argentina
Durante un pasaje de la sesión, el diputado por el Foro Batllista, Guzmán Acosta y Lara, derivó el tema hacia la situación crítica social, económica y política que vive la República Argentina y citó la resolución de la Mesa Política Nacional del Frente Amplio del año 1998 donde el órgano de conducción del sector de izquierda expresó su «satisfacción por la ejemplar jornada cívica del pueblo argentino que consolidó a sus instituciones» y que culminó con la elección del Fernando de la Rúa».
El legislador ironizó que la izquierda uruguaya expresó «su alegría ante el pronunciamiento popular que determinó un plebiscito en contra del modelo neoliberal y sus devastadoras consecuencias económicas y sociales sobre el pueblo, y manifestó su convicción que esa victoria representaba un anticipo de la victoria en el cambio a la uruguaya».
Por su parte, el diputado por el Frente Izquierda de Liberación, Javier Ibarra señaló que no hubo líderes de ninguna fuerza política de nuestro partido que no hayan remitido mensajes de salutación cuando se asume un gobierno porque eso corresponde.
Reprendió: «La declaración de la mesa política del FA es absolutamente lógica, pero lamentablemente a través del tiempo, no sólo los argentinos sino muchos de nosotros nos sentimos frustrados por las consecuencias de un viraje en cuanto a un programa y de lo que se ejecuta».
Pintado, por su lado, indicó que el programa inicial de De la Rúa fue traicionado porque la crisis argentina comenzó por una cuestión política que terminó con la renuncia del vicepresidente de la República Argentina, Carlos Alvarez».
Destacó que «pretender sacar un rédito político electoral menor en una discusión de la trascendencia que tiene el proyecto de Ancap por una cuestión colateral que está sufriendo el hermano país, no nos enaltece para nada y estamos cayendo en el riesgo de caer en el descrédito de la política». Asimismo, Da Silva sostuvo que la clase política uruguaya es «más seria para parecerse en un ápice a los argentinos todos, clase política, sindical o empresarial. Pero no se pueden admitir las excusas de ahora, cuando impávido el pueblo uruguayo asistió a una vergüenza nacional al ver que un partido político dependía de lo que sucedía en argentina para sacar un rédito político». *
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