América Latina toma distancia de la moratoria argentina
REDACCION Y AGENCIAS
Si bien la mayoría de los países parece haberse mantenido a salvo hasta el momento de un contagio, la declaración de una moratoria sobre 132.000 millones de dólares, la mayor de la historia, resuelta por el nuevo gobierno argentino este domingo, plantea interrogantes sobre la reacción de los mercados y su eventual impacto en las economías emergentes latinoamericanas.
El gobierno brasileño, con el presidente Fernando Henrique Cardoso a la cabeza, se ha empeñado en las últimas semanas en tomar distancia de Buenos Aires y descartar cualquier tipo de comparación con su principal socio comercial en el Mercosur.
«Brasil hoy tiene credibilidad. Eso Cuenta», declaró Cardoso en entrevista con el diario Folha realizada el jueves y publicada este domingo.
El mensaje institucional de Brasil desde que comenzó a temerse una moratoria argentina ha sido claro: «No vamos a reestructurar o renegociar nuestra deuda», en palabras recientes del ministro de Hacienda, Pedro Malán.
La crisis argentina impactó de lleno este año a la primera economía latinoamericana (junto a la desaceleración económica mundial y una crisis energética interna).
Aunque se recuperó, el real llegó a perder 33% de su valor hasta setiembre, sobre todo ante el temor de que por falta de confianza no llegara capital suficiente del exterior para equilibrar las cuentas externas.
Pero los números han beneficiado a Brasil y los inversionistas parecen haber separado las realidades de ambos países.
El presidente venezolano, Hugo Chávez, achacó este domingo a una «sobredosis de neoliberalismo» la caída del gobierno de Fernando de la Rúa y pidió a los venezolanos mirarse en el «doloroso» espejo de Argentina antes de abogar por la liberalización económica.
«Lo he dicho. A nuestra queridísima República Argentina le inyectaron una sobredosis de neoliberalismo, y esa es la causa de la caída del gobierno del presidente De La Rúa», afirmó Chávez en su programa radial semanal «Aló Presidente».
«No es el neoliberalismo el camino. Ahí esta dicho una vez más.
Ahora lo ha dicho el pueblo argentino y la realidad dolorosa de Argentina», sentenció el mandatario venezolano.
Por su parte, el presidente de Uruguay, Jorge Batlle, socio de Argentina en el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) consideró «sensatos» los anuncios realizados por el nuevo gobierno argentino, pero sostuvo que es «prematuro» analizar las medidas, y anunció que el jueves viajará a Buenos Aires para manifestar el apoyo del bloque sudamericano al nuevo mandatario.
El Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial aún no han emitido comentarios sobre la declaración de cese de pagos de Argentina.
Analistas mexicanos aseguraron que la moratoria decretada por Argentina tendrá un impacto marginal sobre la economía y los mercados financieros de México –segunda economía latinoamericana–, y señalaron que el mayor efecto será una volatilidad temporal en la cotización del peso y el mercado accionario, y un ligero incremento en las tasas de interés.
Carlos Peyrelongue, analista en jefe para México de la correduría estadounidense Merrill Linch, y Eduardo González, analista financiero de Banamex, coicidieron en señalar que la moratoria argentina no significará un golpe fuerte para México, que depende en mucho mayor medida de lo que ocurra en Estados Unidos.
González destacó en particular «la clara diferencia que han hecho los inversionistas internacionales entre la situación que vive Argentina y la que vive México».
En Colombia, el ministro de Hacienda, Juan Manuel Santos, puntualizó que «esa coyuntura (crisis) en una nación envenena a todo el vecindario, porque (el mercado) no sólo va a considerar a Argentina como un país con problemas, sino a América Latina como un continente en dificultades».
En forma coincidente, el ex ministro de Hacienda, Rudolf Hommes, estimó que «una desestabilización política en Argentina por supuesto que va a tener consecuencias negativas en todo el continente».
Analistas colombianos temen que un escenario similar al vivido en el país austral se replique en Colombia y que el gobierno debe introducir modificaciones a su política de endeudamiento y gasto para evitar que el país, con altos niveles de desempleo, caiga en una situación similar.
Sin embargo, a pesar de las advertencias de los analistas, el gobierno asegura estar tranquilo porque las medidas adoptadas hasta el momento «blindarán al país de un efecto negativo de la crisis gaucha».*
Compartí tu opinión con toda la comunidad