Diputado Silveira alertó sobre la grave situación social en Artigas
«Yo comprendo que el pasado nos condene en cuanto a los números que el ministro hacía referencia, pero planteo el gravísimo problema social de mi región, el gravísimo problema de miles de habitantes y pido entonces una solución consensuada entre todos que nos permita superar esta instancia, y llegar a ese proceso de reconversión que en algunos aspectos no me parece tan preocupante para el gobierno», consideró el diputado nacionalista Julio Silveira.
El legislador sostuvo que desde el Brasil una importante empresa avícola que faena 200.000 pollos diarios quiso instalarse en Artigas con el objetivo de faenar la cifra de 60.000 pollos, aprovechando las ventajas del tema energético, pero no encontró eco en el gobierno.
Agregó que esa empresa factura anualmente U$S 150 millones.
Minutos después el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Ariel Davrieux, indicó que no se había elevado ninguna propuesta concreta en este sentido, pero además puntualizó que la empresa aspiraba a que los gastos de factibilidad correspondieran al Estado.
El diputado Silveira también reclamó «la necesidad de poder contar con una producción mínima de azúcar que permita a nuestra gente la tranquilidad de saber que tiene asegurado el pan por un tiempo prudencial de hasta dos años que nos permitan llevar adelante estos procesos de reconversión».
Silveira expresó que si no se interviene en esta situación, «las derivaciones sí pueden convertirse en un grave problema».
«Si podemos mantener a nuestra gente tranquila y trabajando a un costo que todos sabemos no es exagerado, vamos a tener un problema menos», agregó.
Grave crisis
Por su parte, el legislador socialista Leonel Sellanes aludió en particular a la grave crisis del sector agropecuario y también a la «industria arrasada».
Según Sellanes, se tomaron «decisiones económicas que determinaron pérdida de competitividad».
Señaló que desde 1991, en el gobierno de Luis Alberto Lacalle, el atraso cambiario determinó que se transfirieran «millones de dólares del sector agropecuario al sector financiero y exportador». Agregó que «no es azúcar sí o azúcar no: lo que está en cuestión es qué pasa con esos 15.000 ciudadanos de Bella Unión, que ya tiene un 30% de desocupación».
«Con algunos de los productores que he hablado me dicen que no quieren saber nada con la reconversión porque ya se reconvirtieron a todo: cebolla dulce, durazno, y siempre perdiendo plata», señaló Sellanes.
En otro orden, el diputado suplente Víctor Braccini (MPP) indicó que el gobierno «ha dicho que debemos, en primer lugar U$S 50 millones, luego U$S 65 millones, después U$S 100 millones; yo digo que en una semana van a decir que Bella Unión debe la deuda externa del Uruguay».
«Bella Unión, sin azúcar de caña, socialmente no es viable».
«Peor que Argentina»
En tanto, el diputado quincista Gabriel Pais enumeró un conjunto de reclamos que parten de la sociedad y de los actores políticos y afirmó que «si se hubiesen aceptado todos los planteos, hoy estaríamos peor que Argentina».
«Cuando hacemos la sumatoria de todos estos pedidos, nos damos cuenta de que la obligación número uno del gobierno es seguir cumpliendo con las obligaciones ya asumidas, seguir defendiendo el salario real de trabajadores, jubilados y pensionistas, no emitiendo billetes que terminen depreciando el valor de la moneda, y seguir cuidando el crédito y no endeudarnos más», expresó Pais.
Consideró satisfactorias las explicaciones del ministro Bensión y que «el Fondo de Reconversión va a rendir sus frutos, y la sociedad uruguaya a lo largo de varias décadas ha hecho un aporte solidario a una zona del Uruguay, y debemos continuar por la línea señalada por el equipo económico».
Al referirse al sector ganadero, el diputado Gustavo Guarino destacó el esfuerzo de los productores que fueron capaces de reconvertirse y superaron el atraso cambiario.
El legislador Ruben Obispo (Asamblea Uruguay) dijo tener la duda de si la industria azucarera ha fracasado como consecuencia de «administraciones ineficientes de estas empresas o de orientaciones económicas. Es la duda que nos queda».
Su correligionario Luis Gallo, al comparar la actual situación con la originada el año pasado luego de la comisión general, estimó que «estamos frente a un cuadro final».
Indicó que la preocupación de su colectividad apunta a «dar la tranquilidad, la seguridad de que Bella Unión se va a salvar, y eso es lo que estamos tratando hoy». Evaluó que sobre la base de la cuota de compra de Estados Unidos de 7.000 toneladas de azúcar, se podría diseñar una estrategia de desarrollo «para mantener esta estructura humana y social».
«Si hubiera una parte de ese Fondo, para Bella Unión, me daría por satisfecho y haría mucho bien, porque daría tranquilidad», sostuvo.
Apuesta al Mercosur
El diputado del Nuevo Espacio Independiente, Iván Posada, manifestó que la política azucarera se implementó «desde 1992 a la fecha, al principio por impulsos casi ideológicos se planteó la situación del tema del azúcar como que nos íbamos a ver obligados en función del Mercosur».
«La realidad mostró que todavía no hemos llegado a 2005 y que en todo este tiempo desde 1992 a la fecha, los esfuerzos, los recursos que el Estado uruguayo y en particular la sociedad destinaron a este proceso de reconversión, muestran a la altura, muy pocos resultados», señaló el parlamentario.
Posada dijo que «queda pendiente saber si las ineficiencias estaban radicadas a nivel de la producción o en la industrialización de la misma».
«Queda por responder por qué la empresa Calnu pagaba U$S 50 dólares más la tonelada que la empresa Azucarlito», inquirió Posada.
El diputado Víctor Rossi (Alianza Progresista) indicó que «hay responsabilidades empresariales o particulares que queremos que queden en claro», porque estamos ante «la suerte de 20.000 ciudadanos relacionados directamente» con este emprendimiento. *
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