Arana partidario de "ampliar y proseguir" investigación de la Comisión para la Paz
Con la presencia de familiares de detenidos desaparecidos, de los integrantes de la Comisión para la Paz, el intendente de Montevideo Mariano Arana, dirigentes políticos encuentristas –entre otros Tabaré Vázquez–nuevoespacistas y blancos, fue inaugurada la obra de los arquitectos Ruben Otero y Marta Kohen.
El Memorial de los Detenidos Desaparecidos, aún inconcluso, tiene un costo de 300 mil dólares, y está emplazado en el parque Vaz Ferreira, sobre la ladera sur del Cerro de Montevideo.
La idea había sido lanzada cuatro años atrás por el ex senador nacionalista Manuel Singlet y apoyada por una Comisión integrada por 33 personalidades de distintos ámbitos.
Ayer, bajo un sol radiante, hicieron uso de la palabra, la ex diputada Matilde Larreta Rodríguez de Gutiérrez Ruiz, en representación de la Comisión Pro Memorial por los Detenidos Desaparecidos, el embajador uruguayo en la República Argentina Alberto Volonté y el intendente de Montevideo, Mariano Arana.
El coro universitario cerró el acto. Alrededor de un millar de personas se congregó en el lugar. Entre el público se distinguió una única bandera nacional, con la leyenda «Verdad y Justicia».
Matilde Rodríguez destacó la integración plural de la Comisión pro Memorial, recordó la figura del sacerdote Luis Pérez Aguirre, fallecido en enero pasado, y personalizó el homenaje en los desaparecidos Pablo Recagno, María Emilia Islas, Julio Castro, Fernando Miranda y Elena Quinteros, porque, dijo, «son los que me han venido a la mente».
También recalcó el trabajo de la Comisión para la Paz y su «largo, penoso pero certero proceso hacia la verdad, proceso que nos estábamos debiendo como sociedad, desde hace ya demasiados años».
Expresó que con el Memorial y la Comisión para la Paz el país «da un paso cualitativo en el camino de la ética», pese a las dificultades en lo económico y en lo social y sostuvo que es «hora ya del conocimiento de la verdad y la asunción de responsabilidad por parte del Estado y, como contrapartida, la asunción también de nuestra cuotaparte de responsabilidad a los que éramos adultos cuando estas miserias comenzaron por no haber sabido defender eficazmente la democracia, y el estado de derecho, las garantías individuales».
Argentina, «ejemplar»
Por su parte, el embajador Volonté distinguió el respaldo de la Argentina a la causa uruguaya, en particular del gobierno de Buenos Aires encabezado por Aníbal Ibarra, y también de las autoridades nacionales. «En Argentina hay un sentimiento de hermandad hacia todos los orientales», dijo Volonté.
Con respecto a la participación argentina en esta materia, expresó que ese país «ha tenido un comportamiento ejemplar». Volonté destacó la labor del ministro de la misión diplomática José Ignacio Villar, y la colaboración del caricaturista Hermenegildo Sábat y el plástico Ignacio Iturria. «Compatriotas en la Argentina, los brazos están abiertos, y la solidaridad es realidad y no es un discurso», afirmó.
La directora argentina de Derechos Humanos, Gabriela Alegre, felicitó el trabajo de la Comisión pro Memorial, e informó que en Argentina existe una iniciativa similar para erigir un monumento similar a las víctimas del terrorismo de Estado.
«Reparación ética»
Arana, en tanto, sostuvo que la construcción del Memorial implica «la voluntad de consolidar un sustantivo avance en la reconciliación plena de la sociedad uruguaya, de cara a un futuro de absoluta e integral vigencia de los derechos humanos, de todos los derechos, de todas y cada una de las personas». Arana insistió en la necesidad de establecer una «reparación ética» para los familiares de las víctimas, por su «tenacidad», «amor filial» y «su renunciable vocación de paz y pacificación». Para Arana, el Memorial significa «apenas una contribución para sellar una década y una deuda que la sociedad uruguaya tiene para consigo misma» pero advirtió que ésta «debe ser acompañada y complementada por nuevos gestos y nuevos avances». En ese sentido, respaldó las propuestas vertidas en el Parlamento por el senador Enrique Rubio, a las que calificó como «un muy completo programa para seguir avanzando en la dirección de lograr el gran anhelo de los uruguayos, de verdad y de reconciliación». Entre las medidas anunciadas en el Senado, mencionó la «necesidad de legislar en materia de violaciones a los derechos humanos, incorporar el delito de tortura al Código Penal, legislar y aplicar la Convención del Tratado de Roma; ampliar y proseguir las investigaciones realizadas; asumir por parte del Estado la responsabilidad del terrorismo de Estado; apoyar y promover todas las acciones que signifiquen educar y formar una cultura en materia de derechos humanos y sintetizar y preservar la memoria sobre lo acontecido, así como también aprobar acciones reparatorias para las víctimas». Arana sostuvo que «no son pocas las cosas para hacer» y agregó que «es responsabilidad de esta generación no transferir a las próximas los problemas pendientes que aún no hemos tenido ni la energía suficiente, ni la sabiduría quizá, ni la fuerza de voluntad para encarar». Arana señaló que existen algunos indicios positivos que «dicen que en la sociedad uruguaya han madurado las condiciones para lograr una verdadera reconciliación», y aseveró que para esto «fue necesario el sacrificado esfuerzo de mucha gente, para luchar exitosamente contra la indiferencia y el olvido». El intendente también recordó a Tota Quinteros y a Luis Pérez Aguirre y destacó la «tenaz voluntad de la sociedad uruguaya de sacar a luz la verdad y construir un futuro de paz y prosperidad que solo puede ser alcanzado con el respeto esencial a la persona».
Presencias y ausencias
Durante la ceremonia, estuvieron presentes el presidente del Encuentro Progresista-Frente Amplio, Tabaré Vázquez, y varios legisladores de esta fuerza política. El senador Rafael Michelini, del Nuevo Espacio, y la diputada Beatriz Argimón, del Partido Nacional, también asistieron, entre otros. El presidente de la República Jorge Batlle, especialmente invitado, se excusó de concurrir. Envió una misiva al intendente Arana, en la que explicó su actitud (ver nota aparte).
Otra de las presencias fue la de la encargada de Negocios de la Embajada de los Estados Unidos, Marianne Myles. *
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