Korzeniak cuestiona inacción del Senado ante desaparición de acta
«Ese expediente completo de la actuación, con las actas de esa comisión especial, se pusieron en una caja fuerte del Senado», recordó el legislador.
El documento contenía abundante información considerada muy sensible sobre el caso del agente secreto chileno, ultimado en Uruguay.
Posteriormente, «un legislador o un funcionario del Poder Ejecutivo pidió que se sacara ese expediente para mirarlo, lo que reglamentariamente está previsto, y cuando fueron a verificar había desaparecido el expediente de esa caja, o sea, lo habían robado».
Según Korzeniak, «un altísimo funcionario del Senado, quien se sentía responsable de proporcionar ese expediente a quien se lo había pedido se le ocurrió la idea, recordando la gran capacidad organizativa y la prolijidad de Delia Rivero («Chichita») que era mi secretaria, vino a buscar una copia al despacho mío y teníamos una copia completa».
Agregó que «el funcionario intentó que eso fuera reconocido como auténtico pero lo sancionaron y eso no dejó de molestarme un poco porque el funcionario cumplió muy bien su tarea y porque como era del despacho de Korzeniak, a lo mejor no era auténtico».
Con posterioridad, «no hace mucho tiempo, hace unos pocos meses, el Juzgado que en Chile entiende en el asesinato de Berríos y que está investigando esto, envió emisarios, altos funcionarios muy preparados, que trabajan para el Juzgado, vinieron al Uruguay a tramitar, tanto a un Juzgado de Pando, como en la Fiscalía, en la Suprema Corte, y en este despacho estuvieron seguramente enterados que el expediente había tenido una parte que había desaparecido».
Korzeniak indicó que estos funcionarios chilenos, «elaboraron un material que es todo lo que ocurrió en el trámite de esa comisión, una parte lo que está en el Senado, y la otra la que desapareció pero que el Senado la obtuvo de los materiales que nosotros dimos».
«Con eso armaron una carpeta y le pidieron al Senado –yo intervine directamente y conversé con el secretario Faracchio y con el presidente Hierro– que le documentaran que esas actuaciones eran auténticas de una comisión porque así lo mandó pedir el Juzgado de Chile», expresó.
Sin embargo, «a pesar que la respuesta fue afirmativa, finalmente le dijeron que no podían autenticar la parte que se había perdido, se había extraviado o robado». Para Korzeniak, «seguramente al Juzgado de Chile esa situación le ha generado alguna dificultad, porque a lo mejor el juez se basó en actuaciones de esta comisión que ahora no quedan acreditadas de manera auténtica». «Lo grave no es tanto saber qué decían esas actas sino que no se realizó una investigación para saber dónde está el acta y la otra quizás, que el Senado pueda trabar una indagación que está bien hecha en Chile, con buenas intenciones», expresó. Korzeniak señaló que «hay algunos legisladores preocupados, como el diputado Chifflet que dijo que ‘ese expediente tiene que estar en algún lugar y voy a indagar hasta que aparezca». *
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