EP-FA plantea siete puntos para respaldar la asociación de Ancap
La posición encuentrista sucedió a una serie de discusiones que enfrentó a los socialistas con Asamblea Uruguay (AU) y la Vertiente Artiguista (VA) respecto a la necesidad o no de un planteo propio sobre el futuro del ente. El senador Reinaldo Gargano fue quien presentó la idea de elaborar una propuesta de la izquierda.
La síntesis entre ambas posiciones, consensuada ayer en la reunión de Tabaré Vázquez con los senadores «cabeza de lista», consiste en un listado de siete condiciones para cualquier aprobación de parte del EP-FA de una asociación del ente de los combustibles: asociación para crecer y no para el pasaje del ente a gestión privada; aprobación del marco regulatorio, previo a la asociación y desmonopolizaciones; aprobación de una ley para la creación de una nueva empresa; exigencias de garantías para la elección del socio; cogestión entre el actor público y el privado; mantenimiento de los derechos de los trabajadores; control del manejo de los dineros públicos por parte de los organismos correspondientes.
Breve historia
De acuerdo con fuentes encuentristas, el tema tuvo una primera discusión en la reunión que la mañana del martes mantuvo la Dirección Nacional del EP-FA y que en principio acordó desarrollar un proyecto de dicha fuerza política.
La iniciativa fue del senador socialista Reinaldo Gargano y contó con el apoyo de los integrantes del organismo, incluido Tabaré Vázquez, aunque el representante de AU no habló y la VA no estuvo presente.
Gargano había señalado el 2 de noviembre en LA REPUBLICA, la necesidad de que la coalición de izquierda efectuara un planteo propio sobre el futuro de Ancap.
La inquietud del senador surgió tras conocerse un documento de la Comisión Integrada de Programa del EP-FA, en el cual los técnicos se manifestaban proclives a aceptar –tal como lo planteaban los sucesivos borradores entregados por el presidente del ente, Jorge Sanguinetti– que la gestión de la nueva empresa, fruto de la asociación, quedara en manos del socio privado.
En la ocasión, el dirigente socialista sostuvo que la izquierda debe dejar de analizar los borradores que elabora el presidente de Ancap y producir su propio planteo de asociación. De lo contrario, añadió, «un peligro de razonar continuamente sobre las propuestas del gobierno es que parecería que se impregnan algunos conceptos de los borradores y se analizan las iniciativas a partir de la lógica allí expuesta».
El panorama varió –según los informantes– ayer miércoles, cuando el planteo no contó con el aval del senador Danilo Astori, quien manifestó que si bien debían ponerse ciertas condiciones, es partidario de negociar con el gobierno una propuesta sobre Ancap.
De la misma opinión fue VA, quien ha manifestado que ese es el mejor camino, pues una oposición irrestricta a los borradores «sólo fortalecería a los sectores privatizadores más radicales del gobierno».
De acuerdo con las fuentes, Vázquez se inclinó por la fórmula finalmente aprobada por todos. De todas formas, el tema deberá ser resuelto el lunes en la Mesa Política del FA.
El siguiente es el texto del borrador:
«Para que Ancap pueda ser competitiva con su producción en los mercados regionales y también en un mercado interno desmonopolizado, es conveniente la concreción de una asociación. Sus objetivos deben ser alinear los precios de nuestros combustibles ex refinería con los precios de paridad de importación, manteniendo la refinación dentro del país con la calidad adecuada y conservando los derechos laborales de sus trabajadores.
Es decir, una asociación para crecer, superar los problemas de escala y expandirse en el exterior, particularmente en la región.
No estamos de acuerdo con una asociación que implique solamente el pasaje del ente a la gestión privada, aunque sea a cambio de un ingreso importante de dinero.
* Es indispensable que el marco regulatorio del sector esté definido con anterioridad a la concreción de la asociación; debemos tener presente que el marco regulatorio del sector abarca bastante más que la existencia o no de los monopolios. Estos son un elemento capital, pero la fijación de los precios finales, la relación entre los distintos actores del negocio, las normas referidas a la distribución, los subsidios a ciertos productos, y otros temas importantes deben regularse tomando como base el interés general y protegiendo los eslabones más débiles de la cadena.
La sociedad logística afiliada debe quedar en poder de Ancap y tener un contrato de servicios con la NS (con tratamiento preferencial o incluso una exclusividad) que caiga en determinadas situaciones preestablecidas (de precio, de producción) y habilite la utilización de su infraestructura al resto de los potenciales usuarios interesados. Esta solución podría significar una reducción de la oferta del futuro socio, que puede ver que pierde un factor de dominio del mercado local, pero garantizaría la capacidad reguladora en el mercado futuro.
La situación es un claro ejemplo de la necesidad de definir el marco regulatorio con anterioridad, tal como se expresó en el ítem anterior. Porque va a tener directa incidencia en el valor de la oferta y porque definirlo posteriormente, con los actores posicionados en sus papeles futuros, va a generar de cada uno de ellos la mayor presión posible de que sean capaces para volcarlo en un sentido o en otro.
* Ancap es la principal empresa del país, y es propiedad de la sociedad en su conjunto. Las decisiones que se tomen respecto a su futuro deben procesarse con la debida claridad, y tener el debate previo y público que sólo el tratamiento parlamentario ofrece. Sería necesaria la aprobación de una ley en el marco de lo dispuesto por el art. 188 de la Constitución que establezca las condiciones del negocio.
* Cualquiera que sea el mecanismo de elección del socio, requiere ciertas garantías: una base razonable que tenga relación con el valor de tasación de los activos que aporta Ancap, y requerimientos para el plan de negocios respecto a las inversiones, a los mercados a desarrollar y al cumplimiento de los objetivos originales.
* Independiente de la forma que adopte la asociación, se debe asegurar una verdadera cogestión entre el ente y su socio. Se trata de lograr un equilibrio en el que Ancap (y a través de él, nuestro país) tenga las garantías necesarias de que la gestión será la adecuada y compatibilizará el interés comercial de la nueva empresa con el interés general de la sociedad.
Al respecto nuestra fuerza política está analizando aquellos aspectos vinculados a las decisiones de carácter estratégicos en las que Ancap debe tener participación decisiva.
* La concreción de un acuerdo también debe estar supeditada al mantenimiento de los derechos de los trabajadores. Los trabajadores del ente no deben constituirse en la variable de ajuste para ganar competitividad.
* La inversión de capital público en empresas regidas por el derecho privado y los escasos controles para las mismas, ha sido motivo de preocupación para nuestra fuerza política.
Consideramos conveniente encarar desde Ancap un emprendimiento mixto, pero no abdicamos de los necesarios controles sobre el manejo de los dineros públicos; y más en este caso, donde los negocios del ente significan cientos de millones de dólares anuales». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad