"Este Estado está engordado por políticas clientelísticas y corruptas de la derecha"

–Hay mucha gente que dice que el Encuentro Progresista mientras se acerca al gobierno, va rebajando su programa. ¿Es así?

–De lo que se trata es de ir construyendo una vez más una propuesta abarcativa, nuevas síntesis. Sobre la base de nuestro programa, de nuestra identidad, tenemos que ir al diálogo con otros sectores sociales para crear el bloque popular alternativo. Incluso para acordar, con sectores sociales que no estén incluidos en este bloque alternativo, propuestas de desarrollo puntuales o globales.

Esto no significa diluir el programa, porque es sobre la base de nuestra identidad que vamos a acordar con los eventuales aliados. Lo que por supuesto supondrá hacer nuevas síntesis, lo que implica articular y construir.

–¿Con un gobierno del Frente Amplio la clase obrera no va al paraíso?

–Con un gobierno del FA la clase trabajadora va a ser contemplada en sus aspiraciones, que han sido postergadas por los gobiernos de las derechas. Pero sus reivindicaciones tendrán que ser articuladas con el conjunto del proyecto progresista.

–¿Por eso la necesidad de un acuerdo social para llegar al gobierno y para gobernar?

–Para gobernar se requieren amplios acuerdos.

–¿De dónde saca ese convencimiento de que va a convencer a los poderosos de hoy de que hay que aflojar un poquito?

–Nosotros apostamos al diálogo y a la movilización social, vamos a tener el respaldo de la gente y desde esa posición vamos a plantear nuestros puntos de vista. Veremos hasta dónde podemos llegar, pero vamos a hacer los máximos esfuerzos en esa dirección. Y creo que es sólo la izquierda la que puede modernizar al país en un sentido de progreso. La derecha no puede porque no se baja de su propuesta neoliberal, porque es conservadora.

–¿Qué temas de gobierno estarán planteados en el momento de la búsqueda de consenso?

–Todos los temas sobre la mesa: reactivación productiva, política tributaria, reforma del Estado, inserción internacional del país. Todos los temas.

–Tengo la impresión de que hoy hay un buen diálogo de la izquierda con todas las fuerzas sociales, incluso las propietarias de los medios de producción, pero que cuando llega la hora de la verdad los empresarios siempre dicen lo mismo: «Señores de la izquierda, el problema es que el Estado está demasiado grande y hay que reducirlo». Para mí el Estado es la parte clave para saber si ustedes lograrán ese consenso democrático. ¿Hasta dónde están dispuestos a ceder?

–La derecha utiliza el tema del Estado como señuelo para tratar de atraer hacia sí a sectores de la burguesía afectados por su política económica, prometiéndoles que la venta de los activos del Estado y la entrada de fondos frescos, va a bajar el costo país. Y esto es falso, no es cierto. Un Estado moderno, eficaz, democratizado, es imprescindible como herramienta para la producción nacional. También es falso porque este Estado está engordado por política clientelísticas y a veces corruptas de la derecha. Es el Estado de los contratos de obra sin garantía, que gasta mucho dinero en privilegiar a sectores vinculados a los gobiernos de turno.

Claro que hay que hacer una reforma del Estado y la izquierda es la única que lo puede hacer. La derecha no ha hecho ninguna reforma del Estado, sólo ha apostado a vender los activos y desmantelar empresas públicas.

–¿Cómo van a tratar en el marco de esa política de acuerdos, a las Fuerzas Armadas y al sector financiero?

–Las Fuerzas Armadas son parte del aparato del Estado. En un Estado democrático deben estar sometidas al orden jurídico y por eso no se debe negociar con ellas, porque el instituto armado debe obedecer el orden jurídico. Claro que dialogar y conocer lo que piensa toda la gente de este país es bienvenido, pero sin violar la legalidad no dar pie a ningún reclamo corporativo. Un gobierno democrático no puede aceptar planteos institucionales de las Fuerzas Armadas, pero debe tener una comunicación fluida a través de los mecanismos del orden jurídico.

–¿Y la patria financiera, como dicen los argentinos?

–Obviamente que la patria financiera no va a integrar el bloque popular alternativo, al ser el sector que más se ha favorecido con las políticas neoliberales.

–Va a tener que ponerse de acuerdo con AEBU, ¿le van a armar lío los de AEBU?

–No, ¿por qué?

–Los bancarios se van a quedar sin trabajo…

–No, de ninguna manera. Pero también digo que con el sector financiero habrá que dialogar y negociar. Y lo vamos a hacer sobre la base de una contribución del sector financiero al desarrollo nacional, estableciendo una política más justa en lo que respecta a las tasas de interés, un crédito más accesible a la gente y de pronto algún tipo de impuesto como el que se ha aplicado en Brasil y Argentina.

–Y a lo mejor algún banco se va…

–Yo creo que no. La estabilidad de la plaza financiera asegurada, con todas estas contraprestaciones, con garantía laboral, se puede perfectamente acordar con el sector financiero. *

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