Ex canciller uruguayo fue mencionado como "asesor" de Fujimori en una contienda internacional

Gros Espiell niega estar implicado en grabación clandestina de Montesinos

El ex canciller uruguayo Héctor Gros Espiell rechazó haber tenido contacto o estar implicado con el ex jefe de los servicios secretos peruanos, Vladimiro Montesinos, como sugieren grabaciones clandestinas que viene analizando el Parlamento peruano en el marco de su investigación sobre la administración del ex presidente Alberto Fujimori.

«Nunca conocí al señor Montesinos. A mí me llamó el ministro de Justicia, Alberto Bustamante, para que los asesorara en mi condición de abogado internacional», dijo a LA REPUBLICA Gros Espiell, quien reconoció cobrar unos cinco mil dólares por un dictamen jurídico sobre un caso en el que Perú estaba enfrentado a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Héctor Gros Espiell, que en los años ochenta fue presidente de la propia CIDH, actuó como observador de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Perú luego del «autogolpe» que el 5 de abril de 1992, dos años después de asumir el gobierno, realizó Fujimori. El informe de Gros fue entonces determinante para que la OEA no condenara el proceso político peruano.

Una información de la agencia Notimex divulgada el pasado 9 de setiembre señaló que Gros Espiell también aparecería «en persona» en una cinta que lleva el rótulo «Reunión Dr. Joy Way-Bustamante-Gros» en la que Montesinos se habría entrevistado, entre junio y julio de 1999, con el ex congresista Víctor Joy Way, el ex ministro Alberto Bustamante y el ex canciller uruguayo. «Yo sólo mantuve contacto con Bustamante, que fue el que me llamó. No recuerdo ninguna reunión como la que se menciona. Lo que actué por la OEA fue en el año 1992. Esto otro fue una consulta jurídica siete años después, en 1999. Entonces no tenía ni un carajo que ver con Perú», argumentó a LA REPUBLICA Gros Espiell.

 

«El viejito Gros no es carero»

 

El Congreso peruano difundió el martes 16 una cinta magnetofónica donde se escucha a Montesinos y otra persona no identificada hablar sobre la necesidad de contar con los servicios de Gros Espiell para que asesore al gobierno de Alberto Fujimori sobre un problema generado en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

En el «vladiaudio», como conocen los peruanos a esta serie de grabaciones en las que Montesinos grabó secretamente a las personas con las que se entrevistaba, se escucha la voz del asesor de Fujimori y de otra persona no identificada, quien recuerda que se aproxima la asamblea de la CIDH y Perú tiene varios casos pendientes con ese organismo internacional. Una información de AFP procedente de Lima indica que en el audio Montesinos exclama: «Está viniendo, está viniendo, lo estoy haciendo llamar al viejito, este Gros, para que nos apoye. Lo voy a llamar ahora para que esté llegando. Va a llegar el 30 acá (Lima) y hay que mandarlo allá (San José)».

Según la versión difundida esta semana por el diario Correo de Perú, en un momento de la grabación el ex asesor se refiere, presuntamente, al ex presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el uruguayo Héctor Gros, a quien dice lo va a mandar llamar «para que nos apoye; el viejito es buena gente porque cobra su pasaje y por cada venida 5 mil, 7 mil dólares».

«O sea, no es una persona carera, ¿no?, porque por ejemplo otro fulano, por dar un dictamen, carajo, quería 30 mil dólares, por hacer un buen escrito 30 mil dólares», replica. «El viejito no, pagas su pasaje, la estadía en el hotel y 5 mil dólares, carajo, cada vez. O sea no es una persona que trabaje por el tema del dinero, ¿no?», agrega la crónica.

 

«Sólo se pidió mi opinión jurídica»

 

Consultado por LA REPUBLICA, Gros Espiell ironizó sobre la forma en que se refieren a él en la grabación: «Bueno, al final resulta que este ‘viejito’ no cobra tan caro como otros consultores jurídicos… tan «carero» no soy…», dijo. El ex canciller uruguayo explicó que ante el pedido del Ministerio de Justicia incaico se limitó a dar su opinión sobre si ese Estado peruano podía retirar su reconocimiento a la competencia contenciosa de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, sin denunciar la Convención de San José. La información de la agencia Notimex señala, precisamente, que ese sería el contenido de la grabación en la que aparecerían Montesinos, Way, Bustamante y Gros Espiell, y recuerda que esa fue la estrategia jurídica utilizada por Perú para eludir una recomendación de la CIDH que ordenaba un nuevo juicio a cuatro chilenos condenados por terrorismo.

Sin embargo, Gros Espiell insistió, al ser repreguntado por LA REPUBLICA, que no participó de tal reunión. «Se pidió mi opinión jurídica en forma simultánea a la de otros colegas, como los argentinos Ernesto Rey Caro y Eduardo Vinversa o el chileno Francisco Orriego. Hice un informe y luego una ampliación, nada más», declaró.

En una nota publicada el 17 de julio de 1999 por el diario Expreso de Lima, Gros Espiell había sido consultado sobre la legitimidad del gobierno de Fujimori al fundamentar la posición, sin precedentes, de retirar su reconocimiento a la competencia de la CIDH. En la entrevista, el jurista uruguayo apoya la legalidad de la posición peruana, aunque no advierte que él fue uno de los asesores del gobierno de Fujimori al respecto. La reaparición de Gros Espiell en el escenario político peruano ha sido relacionada por la prensa de ese país a las noticias sobre el pedido de asilo político en Uruguay de los ex ministros fujimoristas Carlos Boloña y del propio Alberto Bustamante.

Analistas peruanos también recordaron el incidente diplomático de 1996, cuando guerrilleros del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) coparon la Embajada de Japón en Lima y liberaron al embajador uruguayo Tabaré Bocalando en forma «simultánea» a la decisión de la Justicia uruguaya de no otorgar la extradición a dos presuntos emerretistas. *

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